Empresas y finanzas

Nike, General Motors, Ford y Tiffany: las empresas de EEUU que perderán en la guerra comercial de Trump y China

  • Las empresas europeas podrían aprovechar el boicot chino
  • Ambarella y Texas Instruments tienen grandes ventas en el gigante asiático
Foto Getty.

Los mercados ven cada vez más claro el enfrentamiento comercial entre EEUU y China con Donald Trump como presidente. Los expertos están analizando las empresas perdedoras y ganadoras en el momento que estalle en el conflicto. Las empresas estadounidenses tienen más que perder que las chinas. Nike, General Motors, Ford y Tiffany podrían ser una de las más afectadas. Lenovo y ZTE también se verán perjudicadas. Los acuerdos comerciales bilaterales ganarán la partida a los multitratados.

Todavía está muy reciente la guerra comercial de 2012 entre China y Japón, como para que los analistas de todo el mundo no estén preocupados por el posible enfrentamiento entre la Administración Trump y el gigante asiático. Pekín fue de los objetivos del nuevo presidente de EEUU durante la campaña por el creciente déficit comercial que se está generando en el país respecto a China y hay pocas dudas de que el líder asiático responderá si hay medidas efectivas contra los productos chinos.

Un reciente informe de Credit Suisse apuesta por un boicot de productos estadounidenses de marcas como Nike, General Motors, Ford y Tiffany, en caso de que Trump cumpla sus amenazas, teniendo de referencia la reacción de China contra Japón en las tensiones comerciales de 2012. El documento también subraya que empresas chinas como Lenovo y ZTE se verán perjudicadas. En general, las grandes beneficiadas en todo caso serían las competidores nacionales.

"La mayoría de las personas con las que hablo no piensan en una guerra comercial como escenario base, en todo caso lo consideran como un cisne negro", explica Hao Hong, analista de Bocom International Holdings a Bloomberg, pero advierte de que las posibilidades están aumentando.

El periódico chino gubernamental Global Times señala que hay "una alta probabilidad" de fricciones comerciales entre los dos países. Trump se ha comprometido a utilizar "todos los poderes presidenciales para reducir las diferencias comerciales" con China, incluidos los aranceles tarifarios apelando a una subida de impuestos del 45%.

Escenario de riesgo

El índice MSCI China podría caer hasta un 30% desde los niveles actuales, si EEUU y China imponen aranceles del 45% a sus respectivos productos, indica Jonathan Garner, estratega de Morgan. En el caso de gravámenes más modestos, como del 5%, apenas habría cambios para el mercado. De todas formas, el experto prevé un escenario bajista para el Shanghai Composite, tras alcanzar máximos del año.

Por su parte Hong espera que el índice pueda caer por debajo de los 2.800 puntos si hay una guerra abierta entre China y EEUU. Desde la perspectiva de China, los productores de electrónica, ropa y electrodomésticos podrían estar entre las mayores debido a una gran exposición a los ingresos provenientes de Estados Unidos, según Credit Suisse.

Los ingresos de compañías como la firma de tecnología inalámbrica GoerTek o el fabricante de prendas de vestir Regina Milagro Internacional dependen más del 70% de EEUU. Mientras otras empresas como Li & Fung, WH Group o Lens Technology la facturación proveniente de EEUU asciende alrededor del 60%, según el departamento de análisis de Morgan Stanley.

Las empresas estadounidenses más expuestas al mercado chino son los fabricantes de semiconductores Ambarella y Texas Instruments con una fuerte cuota de ventas en el gigante asiático.

Los vencedores en caso de guerra de comercial serían empresas con mayor presencia en el mercado nacional chino con el fabricante de automóviles BYD y el fabricante de ropa deportiva Anta Sports Products, destaca Credit Suisse.

Empresas europeas como alternativa

Como alternativa las empresas no estadounidenses en el mercado chino serían otras de las compañías beneficiadas. "Los consumidores chinos pueden decidir comprar un coche alemán en lugar de uno de Estados Unidos, o comprar una camiseta Adidas en lugar de una camiseta de Nike", indica Hess. En general, las empresas estadounidenses tienen más que perder que sus homólogos chinos en una guerra comercial, al menos en opinión de Morgan Stanley. Mientras que casi el 10% de las empresas del índice MSCI de Estados Unidos obtienen el 10% de sus ventas de China, menos del 2% de las empresas en China puede decir lo mismo de los EEUU, según Morgan Stanley.

En el escenario de un entendimiento entre los dos países, Morgan Stanley cree que las mayores beneficiarias en China serían las empresas de energía, entretenimiento, tecnología y turismo , junto con las telecomunicaciones y empresas de semiconductores, en Estados Unidos, aunque el banco admite que es un escenario difícil de prever por las amenazas de Trump.

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