SANTANDER
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A través de Internet, mediante el móvil o por banca telefónica... porque hacer operaciones los sábados en las sucursales del Banco Santander dejará de ser una opción más desde octubre si, finalmente, llegan a buen puerto las negociaciones entre la entidad y los sindicatos, que el próximo miércoles celebran una reunión decisiva.
Según confirmaron ayer a elEconomista fuentes sindicales, hay alto grado de consenso entre CCOO y UGT sobre la útima propuesta presentada por la entidad que consistiría en cerrar el sexto día de la semana a cambio de recuperar a diario las 143 horas que se reparten entre los 26 sábados que, actualmente, abren las oficinas de la entidad que preside Emilio Botín.
A falta de que se cierren los flecos en la reunión del próximo miércoles, los dos sindicatos mayoritarios estarían dispuestos a aceptar la supresión de la jornada del sábado a cambio de ampliar el horario diario -de lunes a viernes- desde las ocho de la mañana hasta las 15.30 ó 15.20 horas.
Ahora, el horario de los trabajadores de las sucursales de Santander (SAN.MC) termina a las tres de la tarde. Con la nueva propuesta, se ampliaría, además, el horario de atención al cliente que se prolongaría en una hora hasta las tres de la tarde y mantendría su atención al público desde las ocho y media de la mañana. Desde la entidad eludieron confirmar tanto la fecha de la reunión como el contenido de la misma, limitándose a afirmar que "seguimos con las negociaciones y aún no se ha tomado ninguna decisión".
Sin embargo, desde UGT aseguraron que el día 9 a las doce de la mañana será la reunión a la que están convocada todos los sindicatos y a la que acuden tras haber alcanzado un alto grado de consenso con CCOO, el otro sindicato de mayor representatividad en el banco.
Desde este sindicato, sin embargo, tan sólo se limitaron a explicar que están a la espera de convocatoria oficial por parte del banco. Desde UGT explicaron que la medida, que afecta a cerca de 10.000 trabajadores repartidos entre las 2.900 sucursales del banco, supone un ahorro medio de unos 6.000 euros al año para cada oficina, lo que se traduce en un recorte de gastos de 17 millones de euros anuales para toda la red.
La propuesta que ahora tienen previsto aceptar los sindicatos llega después de que rechazaran la opción de abrir durante dos días a la semana por la tarde durante tres horas. Una medida que hubiese supuesto un gasto para la entidad de un millón de euros por la ayuda alimenticia a los empleados.