Agro

La falta de agua lastra la expansión del aguacate en España

  • El precio es el gran atractivo de este cultivo para los agricultores
  • Su demanda crece a un ritmo 15% cada año en toda Europa
Imagen de Dreamstime

La demanda de aguacate en Europa crece vertiginosamente un 15% cada año y ya se ha situado en las 500.000 toneladas anuales. Este cultivo, por sus propiedades saludables, está de moda y la falta de oferta ha disparado su precio. El aguacate necesita unas condiciones climáticas muy concretas para desarrollarse que no se encuentran fácilmente y eso se paga. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Agro

España precisamente tiene un microclima ideal para el cultivo del aguacate en las costas de Málaga y Granada que actualmente producen el 90% de esta fruta en nuestro país mientras que el resto se produce en Canarias. "A pesar del auge de este cultivo y la demanda que hay, seguimos teniendo prácticamente la misma superficie que hace diez años, unas 11.500 hectáreas de las cuales 10.500 están en esta costa andaluza y el resto en Canarias", comenta José Linares, presidente de la Asociación Española de Tropicales.

Nuestra superficie dedicada al cultivo del aguacate se podría duplicar en la zona de Málaga y Granada, pero "para ello necesitamos infraestructuras que puedan traer el agua que necesitamos". Según Linares, las zonas donde crecer y expansionarnos las tenemos, pero es urgente "despolitizar el tema del agua porque en el medio estamos los agricultores y se está perdiendo una riqueza enorme por culpa de la política". Para este productor es necesario que se lleguen a acuerdos "ahora y no dentro de 20 años entre las distintas administraciones" ya que este parón en la superficie ha supuesto que hayamos pasado de tener una cuota en el mercado europeo del 35% al 10%. "El aumento de la demanda y el escaso desarrollo de la superficie dedicada a este cultivo ha provocado un descenso de un tercio del volumen de ventas que representábamos en Europa", señala Linares.

Fuerte inversión

El aguacate necesita mucha agua y aunque las últimas lluvias han aliviado la situación, son un espejismo porque los periodos de sequía son cada vez más frecuentes. El pantano de La Viñuela está bajo mínimos, a un 42% y con esta situación, pocos se arriesgan a plantar cultivos tropicales porque no van a tener agua", explica Miguel Rey productor de aguacate en Almancha (Málaga) desde hace más de 35 años. Además, la inversión inicial que hay que hacer para comenzar con este cultivo y preparar las tierras es muy fuerte, rondando entre los 20.000 y 40.000 euros dependiendo de las condiciones del terreno. "En la zona de la Axarquía está todo el terreno llano, que es más propicio, plantado con árboles de aguacate y quedan las zonas con pendiente donde la preparación del terreno es más costosa", señala este agricultor malagueño. Los agricultores son conscientes que el agua es un bien común y que hay que cuidar, pero denuncian que si hay restricciones deben ser para todos. "Si hay limitaciones que las haya para todos los sectores no solo para los agricultores, porque para los campos del golf y los hoteles no hay cuotas", reclama Rey.

Recientemente en la costa de Cádiz, Huelva y también en la zona del Levante se está apostando por este cultivo, pero por el momento la superficie es poco significativa porque son áreas donde las condiciones para el aguacate están en el límite de las ideales. "El aguacate necesita mucha humedad y nunca bajar de los cero grados ni subir más de los 38 grados en verano. Fuera de esos parámetros principales, la producción se limita mucho, lo que hace el cultivo inviable económicamente.

El aguacate es complicado de producir porque requiere esas condiciones climáticas especiales a lo que hay que añadir su escasa producción. Mientras una hectárea de naranjas produce entre 50.000 y 60.000 kilos, la producción de una hectárea de aguacate ronda de media entre los 7.000 y los 10.000 kilos. "Los gastos suponen unos 7.000 euros por hectárea, prácticamente los mismos que una hectárea de naranjas", señala Linares. La tendencia es apostar por variedades menos sabrosas pero más productivas. "Cada árbol cuesta de media entre 15 y 16 euros por eso muchos agricultores tienden a comprar variedades nuevas como Lamb Hass que cuyo fruto tiene unas condiciones organolépticas más bajas que otras más valoradas pero cuya producción es mayor, comenta Miguel Rey.

Buen precio

El precio es el gran atractivo de este cultivo que debido al boom de su demanda en todo el mundo se le conoce como el oro verde. Los precios rondan entre "los 2 y 2,5 euros el kilo dependiendo de calidades, calibres y destino dependiendo si va a la venta directa o la industria para hacer guacamole o cuarta gama", explica José Linares.

Entre el 75 y 80% de nuestra producción, unas 65.000 toneladas, se vende en el exterior en más de 25 países. Francia, Alemania, Reino Unido y los Países Bajos son los destinos que más compran nuestros aguacates, muy valorados por sus condiciones organolépticas. En Canarias, sin embargo, sucede todo lo contrario que en la península, el 80% de la producción de aguacate canario se queda en las islas ya que el consumo allí es muy alto.

España está a gran distancia del consumo de 10 kilos por habitante de los mexicanos y también lejos del europeo. A pesar de que hemos pasado en los últimos cuatro años de 200 gramos por habitante a casi un kilo, estamos muy por debajo del consumo de otros países como Francia, que ronda los dos kilos por habitante.

Mientras nuestras posibilidades de aumentar la superficie de aguacate siguen en punto muerto por la falta de disponibilidad de agua, las expectativas siguen creciendo en torno a este cultivo. Europa demanda ya medio millón de toneladas y al otro lado del Océano Atlántico, América del Norte acaba de tocar techo con una demanda por primera vez en su historia de un millón de toneladas al año. El último país en incorporase a la "fiebre del aguacate" ha sido China, que ha aumentado exponencialmente su demanda de aguacate y explora sus posibilidades de desarrollarlo como ha hecho con otros cultivos como el viñedo.

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Odraude
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Pues en américa latina, los aguacates y mangos se caen de los árboles tantos que se pudren por sobrar. Son mayores en tamaño, mejores en sabor, e importándolos ayudaríamos a países emergentes a incrementar sus ingresos. Y aquí desperdiciaríamos menos agua, un bien bien escaso.

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#1
Usuario validado en elEconomista.es
profundo sur
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pero ya se sabe, preferimos que el agua se pierda en el mar antes que la disfrute el vecino (y si encima está ganando dinero ya ni te cuento)

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#2
andaluz no apesebrao
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parece increíble que ocurra esto teniendo en cuenta que la mayor zona productora de España son las costas de Malaga y Granada con el Mediterraneo al lado de donde se pueden extraer y desalar decenas de hectometros cubicos para regar. Pero claro es Andalucia donde la Junta se encarga de torpedear toda iniciativa empresarial, todo intento de establecer una económia desconectada de ayuda y subsidios para si tener a la gente cogida con sus limosnas. La pelota esta en manos de los agricultores que tienen que luchar para conseguir esas desaladoras como han hecho en la zona del levante almeriense, todo no va a venir de gañote.

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#3