Economía

Uno de los países peor parados en la crisis de 1997 es hoy un 'fortín' entre las turbulencias emergentes

  • Tailandia fue la cuna de la crisis que sufrieron los países asiáticos en el 97
  • La inflación está controlada por debajo del 2% y los tipos de interés en el 1,5%
  • El baht tailandés se ha fortalecido un 1,6% durante el mes de agosto
Foto de Dreamstime

Tailandia, la cuna de la crisis financiera asiática que sacudió a los mercados hace dos décadas, se ha convertido en un refugio contra las turbulencias que afectan a los mercados emergentes este año. El comportamiento de la divisa tailandesa muestra que los países emergentes con mejores fundamentales económicos pueden salir airosos de las apreciaciones del dólar y de las subidas de tipos en EEUU.

El baht ha superado a todas las monedas de los países en desarrollo durante el último mes, mientras que las turbulencias que se han concentrado en Argentina y Turquía y empiezan a propagarse a través de los mercados emergentes.

Las cuantiosas reservas de divisas y el gran superávit por cuenta corriente de Tailandia, así como un nivel de inflación muy similar al de los países desarrollados, han amortiguado cualquier impacto. Desde Nomura Holdingsy Aberdeen Standard Investments esperan que la moneda siga siendo resistente.

Por un lado, los tipos de interés están en el 1,5%, lo que daría mucho margen a la institución monetaria en caso de que las cosas se pusieran feas y el baht tuviese que enfrentarse a presiones bajistas. "Se necesitaría una megacrisis muy sustancial para desencadenar una ola de ventas en el baht tailandés", asegura Edwin Gutiérrez, jefe de deuda soberana de mercados emergentes de Aberdeen Standard Investments, en declaraciones a la agencia Bloomberg.

La posibilidad de que el Banco de Tailandia suba los tipos sería "un viento a favor adicional" para la moneda, según destacaban este miércoles en un informe los analistas de Nomura Holdings.

Según la media de proyecciones de economistas encuestados por Bloomberg, el banco central podría subir los tipos de interés hasta el 1,75% a fin de año, frente al 1,50% actual.

El baht se ha fortalecido alrededor del 1,6% durante el último mes, mientras que las monedas de Turquía, Argentina o Brasil se desplomaban a mínimos de los últimos años a medida que la Reserva Federal sube tipos y reduce su balance, lo que junto a los enfrentamientos comerciales globales está reduciendo la demanda de activos de mayor riesgo.

El rendimiento de los bonos gubernamentales a 10 años de Tailandia ha subido 43 puntos básicos hasta el 2,77% este año, significativamente menos que el aumento que ha registrado la deuda de la India e Indonesia, que han sentido el mayor efecto de la liquidación en Asia. Los bonos tailandeses han atraído más de 5.600 millones de dólares de demanda extranjera en los primeros ocho meses del año.

En 1997, Tailandia tuvo que abandonar la política que vinculaba su moneda al dólar estadounidense. La medida desencadenó una ola de ataques especulativos en otras monedas regionales y sacudió la economía mundial. En los 90, el déficit por cuenta corriente de Tailandia se movía entre el 5 y el 8% del PIB cada año, una cifra insostenible y similar a la que presentan hoy Turquía y Argentina.

Más de dos décadas después, el superávit en cuenta corriente de Tailandia es de alrededor del 10% del PIB, lo que permite al país tener una posición externa muy sólida. La posición de inversión internacional neta sólo arroja un déficit de 32.000 millones de dólares.

Aunque el déficit público es del 2,7%, la deuda pública total apenas supera el 40%. Mientras, el PIB crece a un ritmo del 4,2% interanual según los últimos datos del segundo trimestre.

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