Economía

Putin triunfa en el país transalpino

  • El M5S y la LN ven en la Rusia de Vladímir Putin su aliado natural
Vladimir Putin, presidente ruso, inaugura su nuevo mandato. Imagen: Reuters

En Italia el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga Norte han cerrado el pacto con el que prevén formar Gobierno. Han sido 70 días para un texto de 57 páginas y que contiene 23 puntos sobre lo que será el programa de Gobierno.

Ante el optimismo de Luigi Di Maio en el populista M5S, el líder de la ultraderechista LN, Matteo Salvini, se mostró más cauto, afirmando que no habrá nada definitivo hasta el lunes. Será entonces, probablemente, cuando se conozca quién encabezará el Ejecutivo. Del nombre que elijan para ese cargo depende buena parte del futuro político inmediato italiano. Y europeo. Tendrá que darle el visto bueno el presidente de la República, Sergio Mattarella. Y, desde luego, será examinado con atención por Bruselas y los mercados internacionales.

Como casi todos los populistas y euroescépticos, el M5S y la LN ven en la Rusia de Vladímir Putin su aliado natural. La Liga tiene un acuerdo de cooperación con el partido de Putin. En una visita a Moscú, Salvini se dejó fotografiar con camiseta Putin y comentaba que su formación quería "también en Italia verdaderas elecciones parlamentarias, tan abiertas como en Rusia". La LN envió "observadores" a Crimea, que según rezaba su cometido proclamaron la pulcritud democrática del referéndum de anexión. El M5S, que aspira asimismo a obtener el favor de Putin, calificó a Occidente de "agresor" en Ucrania, mientras saludaba la entrada de las tropas rusas en Alepo como "liberación" de la ciudad siria destruida.

A primera vista, nada comparten los antisistema del M5S con la xenófoba LN, el partido del resentimiento contra los supuestamente perezosos italianos del Sur. Si no fuera por la oposición a Europa y su ensalzamiento del populismo autoritario de Putin. Recuérdese la opinión del fundador del M5S, el cómico Beppe Grillo, de que el enemigo más peligroso de Italia no era el autodenominado Estado Islámico, sino el Banco Central Europeo.

Hay muchas propuestas turbulentas en materia económica, mano dura contra la inmigración y la revisión de los tratados europeos. Si bien se ha eliminado la intención de sacar a Italia de la zona euro ha quedado clara la intención de los populistas de dar guerra en la Unión Europea. Con todo, el lenguaje es quizá más moderado de lo que se temía.

En la UE y junto al "pleno cumplimiento" de los objetivos en el Tratado de Maastricht de 1992 se anuncia la "necesaria revisión, con los socios europeos, de la estructura de la gobernación económica". Se pretende evaluar la contribución de Italia al presupuesto de la UE para "hacerlo compatible" con los planes de Gobierno. Se considera preciso además examinar las competencias comunitarias devolviendo a los Estados las que no pueden ser gestionadas efectivamente a nivel de la Unión, reforzando la capacidad de decisión de la UE en sus competencias exclusivas.

En política exterior, se confirma la pertenencia a la OTAN, pero abogando por una apertura a Rusia como "socio comercial y económico" y el levantamiento de las sanciones. Los ministerios de Exteriores y Defensa se guiarán solo por los intereses de Roma. Es decir, acabarán con misiones en el extranjero que están "lejos del interés nacional". Italia mantiene tropas en países como Níger, Túnez, Libia, Irak o Afganistán.

Un objetivo inmediato es cambiar el Convenio de Dublín, según el cual el refugiado debe pedir asilo en el primer país al que arriba. Esta normativa perjudica mucho a las naciones de llegada de extranjeros, como Italia. Se exige la "reubicación obligatoria y automática en base a parámetros objetivos y cuantificables". En general, se endurece la política migratoria. Se define como ineludible y prioritaria la expulsión de los inmigrantes considerados ilegales y con lo que parte de los recursos destinados a la acogida irán a los fondos para la expulsión. Y se prevén "sedes de permanencia temporal de inmigrantes destinados a la repatriación".

Se quiere reformar la ley de pensiones del Gobierno tecnócrata de Mario Monti (2011-2013). En lugar de que la edad de jubilación sea 67, a partir de 2019 proponen la llamada "cuota 100" que permitirá a los ciudadanos jubilarse cuando años de edad y contribución sumen 100. El impuesto único, Flat Tax, para empresas, familias y autónomos, oscilará entre el 15 por cieny el 20 por cien, aunque no se detallan los requisitos de uno y otro porcentaje.

En resumen puede decirse que el nuevo Gobierno italiano será anti-UE y pro-Putin. Un nuevo golpe contra los cimientos de la Unión. Recordemos: el fiasco de la Constitución en 2005, la crisis del euro, el fracaso en la crisis migratoria, el Brexit y la rebelión del Grupo de Visegrado, liderado por las euroescépticas Hungría y Polonia. Esperemos que éste, el sexto, no termine siendo letal.

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La explicación obvia a esa simpatía por Rusia es que en Italia tienen muy claro el problemón que EEUU les ha causado con Libia. Desde que cayó Gadafi, cientos de miles de inmigrantes.

Y se sospecha que no ha sido casualidad bienintencionada por parte de EEUU (como lo de Siria).

e

EEUU actúa por interés nacionalista. Y busca socavar la Unión Europea.

Rusia también pero no hay motivo para rechazarlo como socio comercial y energético.

Puntuación 3
#1
Hurl
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Yo no sé si estaba previsto que con la caída de Gadafi se llenaría Italia de inmigrantes. Pero sí me parece razonable estar a buenas con Rusia, que son nuestros vecinos europeos y con quienes podemos intercambiar gran cantidad de bienes y servicios. No tenemos porque hacernos enemigos de quien no le cae bien a EEUU.

Puntuación 2
#2
gringosgohome
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Era de esperar, los europeos no están con las políticas de sus gobernantes de someterse a la voluntad de los gringos.

Puntuación 1
#3