Todavía no se conoce el desenlace de la primera Cumbre sobre Mercados Financieros y Economía Global, que se celebra hoy en Washington, cuando las miras apuntan ya al siguiente encuentro a celebrarse posiblemente en Londres antes del 31 de marzo. Al menos así lo confirmaron fuentes oficiales cercanas a La Moncloa.
Dichas fuentes aseguraron que, de momento, dicho encuentro contará con el mismo formato que el actual -por lo que todos los países que han acudido a esta cumbre acudirán a la próxima reunión-, por lo que España estará presente. Claro está también se dejó claro que serán necesarias varias cumbres y reuniones para solventar esta crisis.
Por otro lado, mientras el equipo del presidente electo, Barack Obama, se reunirá lateralmente con distintas delegaciones, no lo hará con nuestro país. Según transmitieron desde Moncloa esto se debe a que Obama y Zapatero ya mantuvieron una conversación telefónica previa, donde intercambiaron impresiones, y porque el Ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, estará en Washington el próximo miércoles. Durante su viaje, Moratinos se despedirá de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, que abandona su cargo por el cambio de gobierno, y con la ex secretaria de estado bajo la era de Bill Clinton, Madeleine Albright, quien supondrá la primera toma de contacto con el próximo gobierno demócrata.
Esperado saludo Bush-Zapatero
En una caótica jornada, en la que la capital de Estados Unidos se inundó de más de 1.600 periodistas y un buen número de jefes de estado y de gobierno, la guinda del día la puso el presidente español, Jose Luis Rodríguez Zapatero, quien tras muchos dimes y diretes escuchó de la boca de su homólogo estadounidense, George Bush: "encantado de verte, gracias por venir".
Los líderes de los países participantes pudieron disfrutar ayer por la noche de una suculenta cena con rissoto de quinoa, cordero y un postre a base de torta de pera. Por supuesto, la velada estuvo regada con un Landmark Chardonnay 'Damaris' de 2006 y un Shafer Cabernet de 2003.
Borrador de la reunión
Manjares a un lado, el borrador que se presenta hoy sobre la mesa y que discutirán las distintas delegaciones en dos sesiones plenarias se centra en ciertos puntos que se resumen a continuación. Por supuesto, hay que tener en cuenta que esto es sólo una versión de prueba y no el documento final, por eso algunos de los países han mostrado su desacuerdo al respecto. Además, estos puntos deben estar desarrollados antes de la próxima reunión de marzo para que entonces se evalúen sus efectos.
"Se está intentando alcanzar un consenso pero es evidente que hay grandes diferencias", aseguraron las fuentes.
Responsabilidad política
En un primer lugar se hará responsable no sólo al sistema financiero sino a los políticos y a la regulación de algunos países que han fallado en la supervisión y que por lo tanto han desatado la situación actual. "No se señalarán países, sólo se indicará que algunos gobiernos no han hecho bien sus deberes y que deberán hacerlo a partir de ahora", afirmó una fuente cercana al gobierno español.
Por otro lado, se reconocerá que a corto plazo se han tomado medidas para estabilizar la situación y ahora lo que hace falta es impulsar la demanda mundial de una manera coordinada. Para que esto ocurra es necesario llevar a cabo una política fiscal monetaria y expansiva.
Refuerzo global
En lo que a la regulación y supervisión se refiere, es necesario un reforzamiento nacional pero también uno global. También se añade un compromiso de defensa de la globalización y del libre comercio, ya que a pesar de los tiempos que corren no se debe acabar en un proteccionismo excesivo o una sobreregulación.
Por último, se pretende avanzar en la ronda de Doha, un proyecto estancado del que se espera que se reanude en un corto espacio de tiempo y reforzar el comercio internacional.