Economía

Los franceses prefieren hacer la compra en Alemania

En ciudades próximas a la frontera, el 65% de los productos estaban entre un 15 y un 30% más baratos en Alemania que en Francia.

Los franceses que viven cerca de la frontera con Alemania se están convirtiendo en los principales clientes de los supermecados germanos, donde encuentran productos como la fruta o los refrescos muchos más baratos que en su país, sobre todo en un contexto como el actual donde los precios de los alimentos han crecido de forma importante.

La entrenadora francesa de enfermeras France Lio solía pelar las verduras sobre un folleto publicitario de Kaufland, un supermercado de la cercana Alemania. Ahora, debido al aumento de los precios de los alimentos, las ofertas de Kaufland la llevan a cruzar la frontera con la promesa de precios mucho más bajos que en su país.

"Es la segunda vez que vengo aquí", reconoce la residente de Estrasburgo, de 55 años de edad, que cruzó la frontera hacia Kehl, Alemania, junto con su marido, un recorrido de cinco minutos en automóvil. "La cerveza sin alcohol cuesta dos veces y media menos que en Francia, y los zumos de frutas, que cuestan 90 céntimo, en Francia están a más de un euro", explica.

Regulación y competencia

Al tiempo que una feroz competencia entre las cadenas de distribución limita los aumentos de precios en Alemania, el mercado francés, altamente regulado, ha encarecido los precios que pagan los consumidores. Francia tiene reglas para todo, desde el tamaño de las tiendas hasta los recortes de precios permitidos. No es de extrañar que la inflación francesa haya rebasado a la alemana todos los meses del año, y en mayo tocó su máximo de 12 años del 3,7%.

El presidente francés Nicolas Sarkozy está intentando atenuar la regulación, facilitar la construcción de supermercados y permitir que las cadenas de distribución y los proveedores negocien los precios con más libertad. Este martes, el Parlamento aprobó una medida que aún debe ser ratificada por el Senado. "Los precios en los supermercados han subido más en Francia que en casi todos los otros países europeos", se quejó Sarkozy en una entrevista televisada en la cadena nacional en abril. "Eso no es normal", admitió.

En el lado opuesto se encuentra Alemania, que es el país más barato de Europa para productos de alimentación internacionales, según el informe de 2007 de ACNielsen. Los Países Bajos también están bien posicionados en esta clasificación.

Diferencias de precios

En un supermercado Cora, cerca de Estrasburgo, una botella de lavavajillas líquido Palmolive cuesta 1,73 euros, casi el doble que los 95 céntimos que cuesta en Kaufland. En Alemania, un paquete de seis botellas de Pepsi Max cuesta 3,54 euros, un 28% menos que en Francia.

En ciudades próximas a la frontera, el 65% de los productos estaban entre un 15 y un 30% más baratos en Alemania que en Francia, según un estudio presentado en mayo de 2007 por Euro-Info-Consommateurs, una asociación franco-germana de consumidores. Los compradores franceses representan el 50% de las ventas minoristas en Kehl, donde la asociación tiene su sede.

En el estacionamiento de una tienda de Lidl, la segunda cadena de supermercados de descuento más grande de Alemania, nueve de los 10 automóviles aparcados eran de Francia. Frederique Mengus, de 41 años, secretaria francesa, dice que es allí donde hace sus compras, aunque la cadena tiene una tienda en Estrasburgo, porque "aquí hay más variedad, mejor calidad y los precios parecen más bajos".

Según un informe realizado para el Gobierno francés, las tiendas de "maxi descuento" tienen una cuota del 30% del mercado de ventas minoristas de alimentos en Alemania, en comparación con el 13% en Francia, en donde para abrir una tienda de más de 300 metros cuadrados se requiere la autorización de una comisión local.

Reformas en el horizonte

Las cuatro cadenas de distribución más grandes del país comparten el 66% del mercado, según el ministerio francés de Finanzas. Para impulsar la competencia, el proyecto de ley del Gobierno aumentaría a 1.000 metros cuadrados la superficie para la que se requiere un permiso especial.

La cadena de descuento Ed de Carrefour ya ha reconocido que "usará la luz verde" gubernamental para abrir 50 tiendas este año. Casino Guichard-Perrachon ha anunciado que quiere duplicar el número de sus tiendas de descuento LeaderPrice en cinco años.

La iniciativa del Gobierno "es potencialmente buena, pero el debate actual en el Parlamento está reduciendo el alcance de la reforma", opina Pilles Moec, economista de Bank of America en Londres.

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ESPAÑA EN RUINA
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En España (El norte de Africa) la merluza está ya a 15.90 euros el kilo, antes de la huelga estaba a 8 euros el kilo, la

subidita es del 50% en 7 dias, imagino que este dato no entrara en los falseados datos del IPC de este mes claro.

Voy a pensarme en emigrar a Alemania, porque con la mierda de sueldo que ganaba aqui /ahora estoy en el paro, gracias ZP/ no tengo ni para comer.

firmado un JEHLC. (Joven Español Hasta Los Cojones).

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#1
jaime español
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En España nos gusta pagar mas por todo para creernos mas importantes.

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#2
david
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Completamente de acuerdo con Jaime

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#3
Silvia
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Este fin de semana he estado en Berlín y os puedo asegurar que es mucho pero mucho mas barato (salvo frutas y verduras). Es vergonzoso que allí teniendo el IVA al 19% y con el doble de salario, tengan los productos hasta un 30%-40% mas baratos que en España.

Me indignó ver como nos han engañado

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#4
Silvia
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Y por cierto un apartamento en el centro de Berlín valía del orden de 80000€

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#5
Monikka
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Silvia y restantes lectores, pues sí, no es una impresión vuestra, es un hecho una y mil veces contrastado y reconocido, por consumidores y prensa especializada. El estudio es antiguo, más de un mes tiene. Levantó una ola de indignación en Francia. Lo más interesante del mismo, al menos en mi modesta opinión, es la actitud del consumidor alemán, lo que algunos han dado en llamar su fobia casi "genética" a la inflación. ¿En qué consiste? Cuando un consumidor alemán percibe un abuso por parte de un comercio se marcha a un "hard discount", aunque la calidad sea peor. Decía Spiegel que el consumidor alemán no experimenta el mismo placer que el francés en comprar, que tiene una mentalidad distinta.

Los hechos son claros: incluso los titulados superiores con buenos sueldos se van al Lidl, Aldi o similares. El alemán llega a ser miserable, pero los felicito por ello. ¿¿ Sabéis lo que le pasa a una conocida mía abrasada por los recibos y con el sueldo congelado? Que no va a Lidl por no tropezar por su asistenta. Parecer más que ser, aun a costa de tener más tarjetas de crédito que crédito. Siento decirlo, pero es un rasgo de nuestro carácter.

Otro dato que leí ayer: el año pasado, en el que Alemania volvió a revalidar su título de campeón mundial de la exportación y logró un buen crecimiento, el consumo de crudo en aquel país se redujo en un 9%, cuando la media de la OCDE anda en una reducción del consumo del 0,9%. Espero no equivocarme.

En fin, parte de la culpa, muy importante, la tienen los gobernantes por impedir la competencia, pero los consumidores podemos hacer algo. Lástima que somos siempre las víctimas y no podemos hacer huelga.

Por cierto, yo he subido a Francia muchas veces a hacer la compra, vivo cerca, pero no porque sea finolis, ni porque me sobre el dinero -al contrario- o quiera alguna monada de especialidad transpirenaica, sino, precisamente, porque había productos baratos en los supermarches y su ritmo de encarecimiento era menor.Saludos.

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#6
Monikka
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Silvia, ¿80.000? Uff, bueno, yo sé de alquileres de casas magníficamente restauradas en la Alemania Oriental por 240€/mes. Ahora está creciendo más aquella parte, creo.

De todos modos, y aunque me faltan conocimientos sobre ese punto, los precios de los inmuebles se vieron tocados por la reunificación. Eso sí, ya digo, no estoy muy enterada.

Puestos a hablar del tema, recuerdo haber hablado con alemanes indignados porque su IPC había subido +1,9% interanual, el año antepasado, creo. Me comentaban con inocencia "creo que lo calculan mal".

Como dice Silvia, tenemos además el efecto subida del IVA. Creo que, se comentaba el año pasado, les supondría un punto más en el IPC. Doble mérito. Noruega, me parece, anda en el +2,2% o +2,1% de subida de la inflación. ¿? No está mal tampoco.

La inflación, para un coloso de la exportación, es un tremendo lastre sobre la competitividad.

Puntuación 1
#7