Los próximos presupuestos autonómicos para Sanidad apenas incluyen recortes del gasto sobre el papel, según las cuentas presentadas hasta ahora, ni tampoco se enfrentan a una deuda que supera los 15.000 millones de euros.
Sólo Cataluña se ha puesto manos a la obra para ajustar su gasto sanitario a la realidad de ingresos y a los compromisos de reducción del déficit. Su plan para recortar en 1.000 millones de euros el presupuesto en salud de 2011 ya le ha costado movilizaciones ciudadanas y profesionales, así como una huelga de dos días convocada por el sindicato Médicos de Cataluña para el 16 y 17 de noviembre, en respuesta ante la nueva reducción del 4,8% programada para 2012 por el Gobierno de Artur Mas, según sostiene el sindicato.
El resto de comunidades prefiere mantener o reducir ligeramente esta partida sanitaria que absorbe hasta el 40% de los recursos previstos para 2012. Unas cuentas pendientes todavía de su tramitación parlamentaria pero que nacen ya hipotecadas por una deuda con los proveedores que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado ya hasta los 17.000 millones de euros -más de 10.000 millones se deben a laboratorios y empresas de tecnología sanitaria-. Los impagos además han puesto en riesgo por primera vez la dispensación de medicamentos en Castilla-La Mancha y Murcia desde abril y a partir de julio en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares, La Rioja o Navarra, entre otras regiones.
Los acuerdos para financiar los impagos en farmacia incluyen así compromisos para afrontar la deuda en dos ejercicios. La Comunidad Valenciana ha propuesto un calendario de pagos de las facturas de 2011 que abonará el próximo año a cargo de los presupuestos de 2012 y 2013. Otro tanto hará Castilla-La Mancha, que ha diferido los pagos a las farmacias a lo largo de los dos próximos ejercicios.
Burbuja sanitaria
Algunos economistas, como Jaume Puig-Junoy, hablan abiertamente de que asistimos a una burbuja sanitaria. "Entre el año 2002 y el año 2009 el gasto sanitario público en términos reales, descontando la inflación, y por cada persona ha aumentado un 41%, mientras que el PIB real por persona ha crecido menos de un 4%", apunta a este diario. Para este experto en economía de la salud de la Universidad Pompeu Fabra, "podríamos hablar sin exagerar que hemos asistido a una burbuja sanitaria". En su opinión, "la caída de los ingresos públicos en más de un 30% a partir del 2008, y sin perspectiva de recuperación, ha puesto de relieve que todas las comunidades han utilizado ingresos que eran extraordinarios para financiar gasto sanitario que se convierte en recurrente", asegura.
"Ni el nivel de endeudamiento de la mayoría de comunidades ni los ingresos esperados para 2012 permiten sostener el nivel de gasto sanitario de las autonomías que no hacen recortes", por lo que, a juicio de Puig-Junoy, se trata de "un ejercicio de falta de responsabilidad política, ya que no podemos continuar pagando este gasto hinchado que heredamos del período de la burbuja inmobiliaria".
Pero ninguna comunidad parece dispuesta a ajustar su gasto sanitario, y mucho menos antes de las elecciones del 20-N. El presupuesto de la Comunidad Valenciana para 2012 sólo desciende un 0,4%, hasta situarse en 5.492 millones de euros. Para ello reducirá altos cargos, concretamente dos direcciones generales y nueve jefaturas de servicio, además de liberados sindicales. También amortizará plazas vacantes y reforzará el control del absentismo laboral. Además incrementará en 170 millones de euros el capítulo II de Gastos corrientes y de funcionamiento "para agilizar el pago a los proveedores sanitarios", según señala el consejero de Sanidad, Luis Rosado, si bien la deuda total asciende a 1.780 millones. Valencia prevé también ahorrar 200 millones de euros en gasto en medicamentos gracias al Real Decreto Ley 9/2011 aprobado por el Gobierno.
Por su parte, el proyecto de presupuestos para 2012 del Servicio Andaluz de Salud se mantiene en 9.393,6 millones de euros. Sólo contempla sobre el papel un recorte del 7,6% en sus gastos de farmacia (155 millones de euros), si bien hay que recordar que la Junta ha obligado este año a las farmacias a pedir un crédito para financiar el último trimestre ante la falta de liquidez para financiar las recetas.
En el caso de Madrid, sus cuentas para el año que viene se incrementarán en un 0,74%, hasta los 7.168 millones de euros. Desde 2003 esta partida, que se lleva ya el 40% del presupuesto regional de gastos de 2012, se ha incrementado en un 57%. Si bien la Comunidad que preside Esperanza Aguirre está al día en sus pagos con las farmacias, mantiene una deuda con laboratorios y empresas sanitarias de más de 1.236 millones de euros.
El Gobierno vasco reduce, por su parte, un 0,5% los presupuestos de Sanidad para 2012, dentro de unas cuentas generales que se recortan en un punto respecto a 2011 para situarse en 10.449 millones de euros. Otras regiones, como Canarias o Galicia, incluso aumentan esta partida. En esta línea, el consejero de Sanidad de Aragón, Ricardo Oliván, ya ha avanzado que dispondrá en 2012 de un presupuesto mayor al de este año.
Y, por último, otro pelotón encabezado por Asturias, Extremadura o Castilla-La Mancha prefieren esperar hasta después de las elecciones para presentar sus cuentas, una decisión que, según Jaume Puig Junoy, "puede alimentar la falta de confianza en el cumplimiento de los objetivos presupuestarios de España ante la UE y ante los inversores".