La economía japonesa rebotó desde la recesión provocada por el terremoto de Japón y creció un 6% a anualizado entre julio y septiembre, en su primer incremento en cuatro trimestres. Es el ritmo de avance más fuerte de la economía nipona en un año y medio.
Respecto al trimestre precedente, el PIB aumentó un 1,5% en términos reales, según los datos preliminares difundidos hoy por el Gabinete.
El crecimiento, entre los más altos de las naciones industrializadas, se vio impulsado por las robustas exportaciones y el consumo, una vez restaurada la cadena de suministros que rompió el terremoto y el tsunami del pasado marzo, dejando los niveles de producción y ventas al exterior a niveles anteriores al desastre.
El crecimiento de la economía entre julio y septiembre está en línea con la prevista por los analistas, que apuntaban a un incremento cercano al 6,2% interanual.
Tras el terremoto
El dato entre julio y septiembre, segundo trimestre del año fiscal, que concluye en marzo de 2012, se produce después de tres trimestres de contracción y refleja una recuperación tras el revés que supuso el devastador terremoto del pasado 11 de marzo.
En términos nominales, el PIB aumentó un 5,6% a ritmo anual, lo que supone un crecimiento del 1,4% durante el periodo de julio a septiembre.
El consumo privado, que representa un 60% de PIB de Japón, creció un 1% en términos reales, mientras el gasto corporativo aumentó un 1,1% y la inversión pública descendió un 2,8%, detalló el Gobierno.
Entre abril y junio el PIB de Japón, tercera economía mundial, sufrió una contracción del 2,1% interanual.
La situación sigue siendo difícil
Pese a la mejora de la economía entre julio y septiembre, el secretario de Estado de Política Económica y Fiscal, Motohisa Furukawa, advirtió de que la situación todavía es difícil a causa de las inundaciones en Tailandia, que han afectado a la producción japonesa en ese país, y de la fortaleza del yen.
La moneda nipona ha tocado en los últimos meses niveles récord frente al euro y el dólar, lo que perjudica a los exportadores, motor de la economía japonesa, al reducir su competitividad y mermar sus beneficios en el exterior a la hora de repatriarlos.
Según las estimaciones del Banco de Japón (BOJ), la economía crecerá un 0,3% en el año fiscal 2011, un 2,2% en 2012 y un 1,5% en 2013.
"La situación en torno a la economía de Japón es cada vez más grave debido al debilitamiento de la recuperación económica mundial, los efectos de las inundaciones en Tailandia y la rápida subida del yen", ha declarado Furukawa. "Seguiremos vigilando los riesgos para la economía".
Ante el flojo panorama mundial, la vista está puesta sobre el gasto público en el mayor esfuerzo de reconstrucción del país desde la Segunda Guerra Mundial que pretende sostener la recuperación. En el Parlamento se está debatiendo un presupuesto suplementario de 12,1 billones de yenes y el Gobierno espera que se apruebe antes de final de mes.