La producción industrial vuelve a cifras negativas en septiembre, con una caída del 1,7% interanual. La actividad del sector de servicios se contrae a un ritmo que no se conocía desde julio de 2009.
Dos indicadores estratégicos coinciden en señalar que la coyuntura de la economía española mantiene una deriva negativa al enfrentar el último trimestre del año. La producción industrial en septiembre cayó en tasa interanual el 1,7 por ciento respecto al mes anterior, con lo que vuelve a números rojos, y el índice PMI de servicios retrocedió por quinto mes consecutivo en el mes de octubre y lo hizo a una tasa que no se conocía desde julio de 2009, en pleno proceso recesivo.
La producción industrial del mes de septiembre se resintió tanto en los bienes intermedios como en la energía. En el primer caso, la caída anual ha sido del -4,8 por ciento, con un espectro que afecta a la mayoría de las actividades que componen el sector, pero especialmente, tres actividades ligadas con las construcción y las obras públicas, como la Fabricación de elementos de hormigón, cemento y yeso, la Extracción de áridos y la Fabricación de cemento, yeso y cal, algunas de las cuales superan caídas de más del 25 por ciento. La energía, por su parte, retrocedió el -2,3 por ciento, aplicable de manera generalizada a todas las actividades que acoge el sector.
Los bienes de equipo se salvan
En sentido contrario, los Bienes de consumo no duradero han aumentado a un ritmo del 1,4 por ciento interanual, con las actividades de Fabricación de bebidas y el Procesado y conservación de frutas y hortalizas. La otra cara la presentan los bienes de consumo duradero, que perpetúan su tendencia descendente, anotando otra caída interanual del -5,7 por ciento. Los Bienes de equipo registraron un avance del 0,5 por ciento anual, aunque el INE advierte que la mitad de las actividades del sector presentan cifras negativas. No obstante, la Fabricación de piezas de vehículos a motor y la Fabricación de cisternas, depósitos y contenedores han mejorado sus referencias de fabricación en septiembre. En media de los nueve primeros meses del año, la actividad industrial ha caído el 0,4 por ciento.
Los servicios, de mal en peor
Si el sector manufacturero da señales de agotamiento, no menos preocupante es la evolución del sector servicios, que aporta la mayor carga de mano de obra y la mayor aportación al Valor Añadido Bruto de la economía española. El Índice de gestión de Compras (PMI) del sector de servicios, con datos ya referidos al mes de octubre, registró una caída respecto a septiembre de 3 puntos porcentuales, para colocarse en 41,8 puntos. Este margen representa el mayor observado en el sector desde el mes de julio de 2009, en plena recesión de la economía española y anota el quinto mes consecutivo de caída.
Según la empresa de servicios financieros Markit, la entidad que elabora el indicador, la caída de la actividad comercial es "sustancial", subrayando que los nuevos pedidos disminuyeron a un ritmo más pronunciado y los precios pagados aumentaron aún más, pese a que la presión de los competidores y de los clientes provocó una reducción de tarifas. En cuanto al indicador cualitativo de confianza en la actividad comercial, también cedió hasta niveles no observados desde mayo de 2009.
El economista de Markit Andrew Harker, redactor del informe, señalaba ayer que "el dato del PMI del sector de servicios español apunta un difícil comienzo del cuarto trimestre para el sector y las tasas de declive de la actividad, los nuevos pedidos y el empleo se han acelerado. Cualquier optimismo observado a principios de año de que España estaba a punto de comenzar la recuperación económica se han disipado y parece ser que se avecinan tiempos más difíciles".
Previamente al índice de servicios, Markit había publicado el día 2 de noviembre el PMI manufacturero de octubre que también supuso un retroceso respecto del registrado en septiembre. También es inferior el PMI manufacturero español al medio de la Unión Europea, por una diferencia de 3,2 puntos.
Con estos indicadores, se robustece la previsión de la evolución del PIB en el tercer trimestre que el Banco de España avanzó esta semana, según la cual, la economía no mejoró en términos intertrimestrales y creció el 0,7 por ciento en tasa interanual y se aventura un comportamiento similar en los tres últimos meses del año, aunque es pronto y no hay datos suficientes.