Economía

España no debe optar por la deflación para recuperar competitividad, según Fitch

La agencia internacional Fitch ha revisado al alza su previsión de crecimiento económico mundial para el año 2010, que sitúa en el 3,1%, frente al 2,3 estimado anteriormente, al tiempo que advierte de que España no necesita entrar en deflación.

En un informe sobre la economía global, Fitch asegura que los datos ponen de manifiesto un refuerzo de la economía mundial, aunque persisten las dudas sobre los déficit de algunos países de la zona euro y ha aumentado la volatilidad en los mercados.

En todo, caso Fitch pronostica que el PIB mundial crecerá un 3,1% este año, pero frenará su avance para aumentar sólo un 2,9% en 2011. Por áreas geográficas, la previsión de crecimiento para Estados Unidos en 2010 se sitúa en el 3%, muy por encima del 1% estimado para la zona euro.

España: "no" a la deflación

En su informe, Fitch alude a la situación de España para indicar que el país no debe "deflacionar masivamente" para recuperar su competitividad, incluso aunque el proceso de reequilibrio de la economía y del endeudamiento del sector privado implique un período prolongado de bajo crecimiento.

En este sentido, la agencia advierte de que si inevitablemente se produjera una prolongada contracción económica y una deflación, la perspectiva fiscal a medio plazo de las economías periféricas será mucho menos favorable de la prevista actualmente.

Por otro lado, el informe señala que los temores sobre el contagio de la situación de Grecia a otros países como Portugal, España, Irlanda y, en menor medida, Italia no reflejan sólo las preocupaciones del mercado sobre la situación presupuestaria, sino las "débiles"

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¿Derechos civiles para agencias calificadoras de riesgo?

Floyd Abrams es el mayor experto en la primera enmienda constitucional, o sea el derecho de expresión. Ahora defiende a una firma ligada a la crisis de malas hipotecas y sus secuelas tóxicas: la firma Standard & Poor’s. Moody’s y Fitch no lucen mejor.



JUE 01 JUL 2010 | 12:50

Este letrado de 74 años trabaja ya para la mayor agencia mundial de su tipo. La misma que, junto con Moody’s Investors Service y Fitch Ratings, otorgaba altos puntajes a miles de millones en endeudamiento inmobiliario, masa que acabó en el colapso de malas hipotecas a ambas orillas del Atlántico norte.

El trío lleva años explicando esas calificaciones –hoy golpean a España e Irlanda- y otros misterios que terminaron con firmas como Bear Stearns o Lehman Brothers y obligaron a rescates como el de American International Group (US$ 182.500 millones).

Docenas de particulares han radicado demandas contra las tres agencias, reclamando que se responsabilicen por arruinar miles de inversores. En otras palabras, las crisis financieras norteamericana (2006/09) y europea (desde 2009) se judicializa. El viejo Abrams y sus socios (el estudio Cahill, Gordon & Reindel) han asumido ya defensa en más de cincuenta demandas contra Standard & Poor’s.

El imaginativo abogado se basa en un argumento tirado de los pelos: las calificaciones de S&P gozan de los derechos civiles incluidos en la primera enmienda constitucional. ¿Por qué? Porque sus opiniones sobre bonos y su calidad eran de buena fe y coincidían con las de medios especializados en sus respectivos temas. No es culpa de las agencias no haber previsto el descalabro hipotecario y financiero. Aunque varios observadores sí lo hicieron. Uno fue Barack Obama... al comenzar la campaña electoral.

En cuanto a varios los expertos legales, su actitud ante las originalidades de Abrams es ambivalente. Algunos admiten que pueden ser plausibles, pero la mayoría lo toma a risa. Especialmente, porque los actos de S&P o Moody’s desbordan los derechos civiles y rozan lo penal, o sea al fraude liso y llano.

Abrams no innova, aunque lo suponga. Si le va bien, su iniciativa podría poner a las calificadoras justo donde estaban las tabacaleras a mediados de los años 90: impopulares y virtualmente intocables para los jueces. Pero, ya a fines de esta década, su suerte cambió sustancialmente, pues la gente concluyó que esas empresas engañaban sobre sus productos. S&P y sus colegas corren un albur parecido.

Puntuación 5
#1
Gobernator
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La salida es una deflación masiva para corregir la inflación provocada por un huracán crediticio que duro casi 10 años.

Puntuación 6
#2
hay cosas que no son optativas, ya sabemos que los banqueros y politicos bananeros siempre apuestan por la inflacion
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"España no debe optar por la deflación" eso no se opta, viene de fuera y de no poder imprimir papelitos por su cuenta ni el estado endeudarse emitiendo deuda hasta el infinito para subirles además el sueldo a los funcionarios, el engaño de la inflacion al no poder controlar la creacion de dinero y creacion de deuda esta vez no pueden hacerlo, los alemanes y el resto de paises del euro no iban a tragar con ello.

Puntuación 9
#3
manuel
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sube eliva, lalu, elgas, lagasofa ....y bajan los sueldos y el despido = España ya ha hecho su clara apuesta ¡jodernos a los deapie!

Puntuación 4
#4