Contaba con un propulsor de 1.5 litros que le confería una potencia de algo más de 54 CV.
En 1950 Daimler adquirió una unidad que parece ser la única superviviente de las construidas.
En Febrero de 1935 se presenta ante el mundo, en en Salón Internacional del automóvil de Berlín, el nuevo Mercedes 150, un deportivo compacto del que se esperaba una gran producción en serie. Desgraciadamente, al final tan sólo se fabricaron unas pocas unidades. La difícil situación económica de los años 30 que se vivía en Europa hizo que la marca germana comenzara con la producción de vehículos más asequibles; de esta forma evitaría que sus clientes buscaran otros fabricantes más baratos e incluso, ampliaría cuota de mercado. El 150 se posicionó en el segmento inferior de la gama Mercedes-Benz.
En 1934 se construyeron cinco unidades de este biplaza descapotable. Según Mercedes-Benz, los ingenieros desarrollaron este modelo a partir del 150 Sport, un cupé deportivo construido en aquel mismo año y especialmente diseñado para competir en un rally de resistencia de 2.000 kilómetros a través de Alemania.
Pero apenas sí causó interés entre el público y la producción se detuvo ahí: ningún Mercedes 150 volvió a salir de la fábrica de Sindelfingen, aunque estuvo a la venta hasta 1936. Según el registro de la marca, sólo dos unidades fueron adquiridas por clientes a un precio de 6.600 marcos alemanes.
Todo esto lo convierte, y sin quererlo, en uno de los automóviles más raros de los que ha fabricado Mercedes-Benz.
El motor central de 1,5 litros de cilindrada estaba situado delante del eje trasero y la transmisión justo detrás de él. Producía una potencia de 40 KW, algo más de 54 CV, una cifra muy notable para la época, con la que se podía alcanzar velocidades de vértigo en aquellos años, hasta los 125 km/h.
El diseño de la carrocería se distingue fundamentalmente por ser una berlina deportiva con la parte superior abierta, al estilo de los descapotables de la época.
El parabrisas estaba dividido e incluía dos ruedas de repuesto instaladas a ambos laterales, detrás de las puertas, de corte bajo éstas y sin cerradura.
En la parte frontal se colocaron tres grandes faros redondeados, con la estrella de Mercedes, distintivo de esta marca de lujo, en la parte más alta del capó delantero. El espacio para el equipaje no era uno de sus fuertes. El depósito de combustible situado en la parte delantera dejaba hueco para una maleta de dimensiones reducidas. Afortunadamente, detrás de los asientos se podían dejar algunos objetos pequeños.
Los anchos pasos de rueda y la parte trasera más baja y redondeada son diseños algo adelantadas para la década de los años 30.
En su interior, se instaló un panel de instrumentación en el mismo tono que los asientos, disponía de una buena colección de relojes que proporcionaban información al conductor y un gran volante de cuatro radios.
En la década de 1950 Daimler AG adquirió una unidad del Mercedes 150 vendida en 1936 a un propietario anónimo.
Cuenta con 44.500 kilómetros recorridos y parece ser que es la única superviviente de las construidas.
Aunque no descarten que con el tiempo, y como ha ocurrido en otras ocasiones, aparezca alguna más en alguna granja abandonada o garaje tapiado durante la Segunda Guerra Mundial.
Mercedes-Benz 150 Sports Roadster (W30 series)
Cilindros: 4 en línea
Cilindrada: 1.498 cc
Potencia: 40 KW a 4.600 rpm
Velocidad máxina: 125 km/h
Producción: De 1934 a 1936
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