Ecoaula

Una Universidad sostenible que sostiene su región

  • El campus público aragonés ha reducido desde 2011 un 20% su consumo de electricidad

La Universidad de Zaragoza ha revisado y ampliado su Plan de Desarrollo para alcanzar la sostenibilidad en el 2030. El campus público aragonés, además de apostar por convertirse en un entorno saludable para la comunidad universitaria, es consciente de su potencial como elemento vertebral para alcanzar la sostenibilidad en nuestra región autónoma. Por esta razón ha revisado los objetivos que ya mantenía desde el 2011 incorporando otros nuevos a la hoja de ruta que seguirá hasta el 2030.

Durante el encuentro con los medios, el vicerrector de Prospectiva, Sostenibilidad e Infraestructura, Francisco Serón, ha detallado como la Universidad ya ha recorrido un camino importante en la búsqueda de la eficiencia energética. Desde 2011 ha conseguido reducir su consumo de electricidad en un 20%, el de agua en un 24% y el de gas natural en un 12% optimizando infraestructuras, con labores de gestión e invirtiendo en nuevas tecnologías.

Pero la Universidad de Zaragoza aspira a la sostenibilidad en el 2030 para lo que deberá abastecerse solo de electricidad procedente de energías renovables, además de disminuir su consumo en un 10%, 3 millones de KWH menos, lo que equivale a la demanda de 858 viviendas durante un año.

El campus, que registra anualmente su huella de carbono en el registro general de España, trabajará para que en 2030 las emisiones de C02 hayan descendido en un 40% respecto al 2011, 8.000 Tn menos. También integrará sistemas de generación de renovables con los que prevé cubrir un 2% de su demanda e intervendrá para mejorar en un 10% la eficiencia energética de sus instalaciones.

La institución realizará actuaciones durante los próximos 12 años sobre la gestión del riego y aplicando políticas de xerojardinería que, junto las actuaciones en los aseos de los edificios y las monitorizaciones para la detección de fugas, le permitan reducir su demanda de agua en un 10%. Esa cifra, 20.000 m3 cada año, permitiría llenar 10 piscinas olímpicas.

Casi 40.000 personas se circulan cada día por los distintos edificios del campus. Intervenir sobre su movilidad, promoviendo hábitos saludables, concienciando sobre la repercusión de su estilo de vida tiene una consecuencia directa sobre el impacto ambiental del propio campus pero también sobre los hábitos que mantendrán los egresados tras su etapa universitaria. Por esta razón, la Universidad de Zaragoza ha favorecido el uso de la bicicleta, del transporte público o compartido y de los vehículos eléctricos. En los próximos años seguirá favoreciendo la movilidad peatonal y trabajará para implantar la bici eléctrica. También habilitará espacios para la recarga de coches eléctricos además de nuevas políticas para incentivar el uso del transporte público, la bicicleta y la "zapatilla".

Las políticas de sostenibilidad de la Universidad de Zaragoza también alcanzan la adquisición de bienes y servicios. Además de mantener y ampliar la gestión integral de residuos, el campus puede influir en su entorno a través de la contratación pública haciéndolo bajo unos estándares de sostenibilidad y salud, exigiendo a través de los pliegos de contratación compromisos ambientales a las empresa, de forma que esta universidad sea el detonante que propicie un cambio en las empresas que trabajan con ella.

Pero, al margen de las actuaciones directas sobre su funcionamiento, la Universidad de Zaragoza es consciente del impacto del trabajo que desarrollarán sus egresados en el futuro de la región. Por eso, seguirá trabajando activamente en su concienciación y formación tal y como ya viene haciendo con las actividades desarrolladas desde la Oficina Verde entre las que destacan la Caravana Universitaria por el Clima y la Semana del Medio Ambiente. Que, cada año, amplían y potencian su alcance, formando y sensibilizando a los estudiantes en el respeto medioambiental pero también al resto de la sociedad a través de sus actividades.

La institución también tiene la llave para concienciar y educar a la comunidad universitaria mediante el estímulo, a través de becas o premios, de trabajos académicos e investigadores cuyo eje sea la sostenibilidad o el medioambiente.

Los presupuestos

Para llevar a cabo estas iniciativas, la Universidad invertirá anualmente 800.000 euros, 500.000 para la mejora y mantenimiento de las infraestructuras y 300.000 para acciones específicas sobre movilidad y consumo de energía y agua.

El campus destinará casi 150.000 euros anuales en diferentes acciones para reducir el consumo de energía. Casi la mitad de esta inversión se dedicará a monitorizar y desarrollar estrategias que reduzcan el consumo de los edificios. En esta acción ha sido fundamental la implantación del proyecto SmartCampus que procurará la infraestructura necesaria para la gestión inteligente de los espacios. Para ahorrar energía en climatización e iluminación el campus dedicará 25.000 euros y 40.000 para sistemas de generación de energías renovables.

Los planes de movilidad para facilitar el tránsito peatonal o el desplazamiento en bicicleta y, también, para incentivar el uso de transporte público o el coche eléctrico estarán dotados con más de 115.000 euros.

Para actuar activamente sobre el consumo de agua, la institución destinará anualmente 30.000 euros a la implantación de xerojardinería y, el resto, hasta alcanzar los 52.000, serán acciones directas para desarrollar estrategias que reduzcan el agua destinada al riego y al uso sanitario y también para la monitorización de los consumos.

El Plan y los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU

El vicerrectorado de Prospectiva, Sostenibilidad e Infraestructura, responsable del Plan de Desarrollo Sostenible ha actualizado el proyecto integrando los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) elaborados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y que marcan la hoja de ruta para un desarrollo global bajo un respeto social y medioambiental. Los ODS se alinean con los acuerdos alcanzados en la cumbre del clima de Paris, acuerdo que desde la universidad se han marcado como metas para alcanzar un modelo de funcionamiento respetuoso con la sociedad y que transforme la región autónoma.

La puesta en marcha de este plan y su seguimiento se realiza desde el vicerrectorado de Prospectiva, Sostenibilidad e Infraestructura a través de la Oficina Verde en colaboración con el Servicio de Infraestructuras y Mantenimiento; El Servicio de Actividades Deportivas a través del proyecto Universidad Saludable; La Unidad de Prevención de Riesgos Laborales y el proyecto Smart Campus que dirige Paloma Ibarra, directora de Secretariado de Modernización de la Universidad.

Además, la Universidad también cuenta con el apoyo y la colaboración de otras entidades y organismos externos entre los que se encuentran ECODES, el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón.

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