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Lejos de la paridad: La universidad solo cuenta con un 21% de rectoras

  • Las mujeres han aumentado su peso en la universidad en los últimos 30 años

La mujer no pudo acceder a la Enseñanza Superior en igualdad de condiciones hasta el 8 de marzo de 1910 cuando se aprobó una real orden que autorizó "por igual la matrícula de alumnos y alumnas". El peso relativo de las mujeres en la universidad ha aumentado en los últimos 30 años unos cinco puntos porcentuales –a mediados de la década de los años 80 apenas eran mayoría–, según datos de la Fundación CYD. En el curso 2016-2017 eran mujeres el 41,3 por ciento del profesorado universitario.

A pesar de que el número de doctoras ha aumentado estos años, en el curso pasado eran el 21,3 por ciento (poco más de uno de cada cinco), frente al 40,3 por ciento que representaba las profesoras entre los titulares de universidad. La proporción de mujeres en las cátedras ronda el 20 por ciento, aunque en algunas universidades es menor. En la medida en que se exige ser catedrático para ser rector, competimos un 20 por ciento de mujeres frente a un 80 por ciento de hombres. El mayor escalafón lo ostentan siete rectoras en las universidades públicas, una de ellas aún sin cargo electo –María José Figueras ganó las elecciones en la Universidad Rovira i Virgili el pasado 15 de mayo– y 10 en privadas. Tres de ellas, no forman parte de Crue Universidades Españolas –la VIU, Internacional de Valencia; la Europea de Canarias y la Europea de Valencia–. Es decir, de 81 instituciones universitarias, solo 17 están lideradas por una mujer, lo que corresponde solamente a un 20,9 por ciento.

El presidente de Crue, Roberto Fernández Díaz, asegura que "es necesario apoyar a las profesoras para que desarrollen sus carreras en igualdad de condiciones con los hombres, somos conscientes de los esfuerzos de algunas de las universidades en esta área". Destaca que "se deben articular más acciones reales que permitan conciliar. En algunas universidades ya se están llevando a cabo medidas concretas para que las mujeres no se queden por detrás en la promoción de plaza de interinos a fijos y a Cátedra. Son medidas siempre discutidas porque la comunidad universitaria en general es reacia a las cuotas, pero lo que es una realidad es que si la investigadora es madre tiene más dificultades para desarrollar una carrera académica que un hombre, por el tiempo que dedica a la maternidad y a la crianza", añade.

Universidad Jaume I

A Eva Alcón, catedrática de Filología Inglesa. Será la primera mujer que dirija la institución. Alcón afirma que "el tema del género y la edad van de la mano, ya que es en las generaciones mayores donde ha sido más difícil que la mujer pudiera desarrollarse en plenitud". "Es importante que las mujeres seamos conscientes de que podemos ocupar cargos de responsabilidad, que no tengamos miedo a gestionar las universidades de forma diferente a como se ha hecho hasta ahora". Además, afirma que ser rectora "es un puesto difícil por muchos motivos. Primero por esa selección previa de la condición de catedrática o catedrático, que por tanto limita el acceso a muchas mujeres que trabajan en la Universidad, pero luego también por ciertos prejuicios que todavía imperan en la sociedad actual y, por tanto, en las universidades, sobre si una mujer podrá gobernar con la misma capacidad que un hombre. Ese techo de cristal se rompe con la educación, desmontando prejuicios, y también con el ejercicio práctico, con la actividad de las propias mujeres demostrando lo que somos capaces de hacer. Esa ha sido una de las razones por las que me presenté al cargo, para hacer un ejercicio de responsabilidad y demostrar que una mujer puede regir el destino de una universidad igual de bien que un hombre".

"También es importante que las mujeres seamos conscientes que podemos ocupar cargos de responsabilidad, que no tengamos miedo a gestionar las universidades de forma diferente a como se ha hecho hasta. Somos innovadoras, de eso no tengo duda, pero muchas veces nos autolimitamos porque nos creemos muchos de los esteriotipos que existen en la sociedad. Afortunadamente, y gracias al trabajo de muchas mujeres, el cambio está en marcha y es imparable", añade.

U. Rovira i Virgili

A La catedrática de la Facultad de Medicina y CC de la Salud, María José Figueras, será la nueva y primera rectora de la Universitat Rovira i Virgili. Figueras apuesta "por empezar trabajando para igualar la proporción de catedráticas dentro del sistema. A medida que las proporciones se igualen habrá más probabilidad de tener catedráticas que quieran ser candidatas a rectoras. Además, el fomento de políticas paritarias a la hora de cubrir los principales cargos de gobierno y de gestión favorecería indirectamente un cambio cultural hacia una nueva comprensión del liderazgo institucional". Figueras indica además que

En su caso no ha sido difícil, "sino que más bien me lo plantee como un proyecto nuevo de continuación de mi carrera universitaria, tras 40 años de trabajo en la Universidad. Visto en perspectiva, probablemente lo difícil fue haber alcanzado la posición de catedrática a la que accedí 21 años después de haberme licenciado en Biología por la Universidad de Barcelona". "A mi entender, tal y como he explicado antes, es una cuestión de proporciones. Si conseguimos que aumente el número de catedráticas actuales, que corresponde a 1 de cada 5 catedráticos (21%), al de profesoras titulares, que representa en la actualidad 2 de cada 5 hombres profesores titulares de universidad (40%), iremos en buen camino. Si estas últimas cifras llegaran a igualarse o a ser ligeramente superiores a favor de la mujer, con un 50% o 60% profesoras titulares de universidad, iríamos en la buena dirección. Sin embargo, el sistema de contratación de profesores aplicado a lo largo de los años de la crisis ha agravado más las diferencias en vez de favorecer una mejora en la tendencia".

U. País Vasco

A Por su parte, Nekane Balluerka es catedrática de Metodología de las Ciencias del Comportamiento y rectora de la Universidad del País Vasco. Denuncia el hecho de que no haya tantas rectoras "porque el ciclo de vida de las académicas (embarazo, crianza y cuidado de hijos o hijas) coincide con el momento en el que normalmente se produce la promoción en la carrera académica. Ello impide dedicar el ingente tiempo que se requiere para alcanzar un nivel alto en investigación y, sin ese nivel, no se puede acceder a la cátedra, requisito para ser rectora en las universidades públicas". Además, la rectora indica que "se vive con la esperanza de que esa "fotografía" tan masculina vaya cambiando con más celeridad de la que lo ha hecho hasta ahora. En los últimos años se han incorporado más mujeres a rectorados, pero la diferencia de género todavía es muy grande, sobre todo en las universidades públicas".

U. Aut. de Barcelona

A La catedrática de Farma-cología Margarita Arboix fue elegida rectora en 2016, una mujer muy comprometida con la igualdad, afirma que "es preciso desarrollar medidas de acción positiva que faciliten la promoción de las mujeres sin ser penalizadas por las responsabilidades que asumen fuera de la vida universitaria y feminizar la institución, es decir, la manera de gestionar, investigar y enseñar. Una de las dificultades que existen es la resistencia por parte de las mismas mujeres a promocionar a partir de políticas de cuotas por el estigma que puede llevar asociado". Además, la rectora indica que "una de las dificultades que existen es la resistencia por parte de las mismas mujeres a promocionar a partir de políticas de cuotas por el estigma que puede llevar asociado. El mundo universitario responde a una lógica meritocrática y competitiva construida desde la experiencia masculina. Es preciso romper con estos imaginarios y no estigmatizar a las mujeres por este hecho". "La escasa existencia de mujeres rectoras es un reflejo de la sociedad donde persisten las desigualdades entre hombres y mujeres. En este caso, estamos ante el fenómeno que se conoce como "techo de cristal" que responde a las problemáticas relacionadas con, los obstáculos "invisibles" que las mujeres se encuentran en su trayectoria laboral para promocionar y alcanzar cargos de poder".

Universidad de Valencia

A La catedrática Mavi Mes-tre se convirtió en mayo en la primera rectora de la historia de la Universidad de Valencia. Mestre, en su invetidura, valoró el trabajo del movimiento feminista y la lucha de las mujeres que rompen los techos. "Ese techo lo tenemos que romper las mujeres con decisión, con orgullo de saber que podemos ser rectoras, que no somos menos. Articulando un buen proyecto universitario, forjando alianzas con la comunidad universitaria para una transformación realista de la universidad impulsada por la mayoría de la comunidad universitaria, ese y otros techos se pueden romper. No hay que tener miedo a presentarse y poner en valor todo lo que podemos aportar", afirma Mestre. Además, añade que "hace falta un mayor impulso a la posibilidad de conciliar la vida profesional, la dedicación docente, investigadora y de gestión, con la vida personal y familiar. Hoy todavía recaen sobre las mujeres asimetrías en el reparto de las tareas familiares, como es en buena medida la crianza de los hijos o el cuidado de personas dependientes, que pueden suponer una ralentización de la carrera profesional en los estándares de evaluación y acreditación del personal docente e investigador que penaliza más a las mujeres en una determinada franja de edad, y eso supone ese freno, esa ralentización, que a partir de una determinado momento abre esa asimetría".

Universidad de Huelva

A María Antonia Peña fue nombrada la primera rectora de la Universidad de Huelva en junio del año pasado. La catedrática de Historia Con-temporánea indica que "todavía para muchas personas la concepción femenina está asociada a otras cualidades más de atención, de cuidado, y menos de racionalidad, capacidad de gestión, autoridad o capacidades de carácter intelectual y todo esto se evidencia en las propias campañas electorales y en las propias dinámicas que se generan en torno a una candidatura femenina". Peña indica que "tenemos que cambiar lo mismo que hay que cambiar en la sociedad, es decir, concepciones muy profundas, reparto de roles, introducir políticas que ayuden a la promoción de la mujer, que reconozcan también esa otra dimensión de su vida como es la maternidad, la crianza inmediata de los hijos y que favorezcan un clima de respeto. En definitiva, hacia el trabajo de la mujer, no es tan difícil".

Universidad de Granada

A En 2015, la Universidad de Granada eligió a Pilar Aranda, catedrática de Fisiología de la Facultad de Far-macia, la primera rectora de esta institución. "Como en todos los sectores profesionales el techo de cristal es el mayor impedimento para que haya igualdad en los puestos de alto nivel, aun siendo mayoría entre el profesorado y el alumnado". Además, Aranda aña-de que "las niñas, las jóvenes y las mujeres necesitan referentes en las áreas de poder y en todos los ámbitos de la sociedad, y las rectoras tenemos una importante responsabilidad para ser símbolo del empoderamiento de las mujeres".

U. Miguel de Cervantes

A Imelda Rodríguez, rectora de la Universidad Europea Miguel de Cer-vantes (Valladolid), comienza en este mes su segundo mandato al frente de esta universidad. Con 36 años accedió al rectorado por primera vez, siendo la persona más joven que ha ocupado este cargo en nuestro país y más siendo mujer. "Las mujeres tienen que sortear el triple de obstáculos para llegar a ocupar cargos relevantes en el ámbito académico y esto resulta insostenible. Por eso necesitamos más referentes femeninos en puestos decisivos, más refuerzos en las políticas de conciliación y una educación que promueva la cultura de la Igualdad potente entre las nuevas generaciones", afirma la rectora que ha renovado por otros cuatro años. "La tradición cultural, que todavía impera, ha determinado que los hombres ocupen este puesto, como si les correspondiera de forma natural, acentuándose con el hecho de que solo uno de cada tres catedráticos sea mujer y de que siga aceptándose como premisa que las mujeres deben sostener el peso mayor del hogar y renunciar a la promoción de sus carreras académicas para favorecer el cuidado familiar". "Muchas mujeres carismáticas renuncian a postularse o a ocupar este puesto porque la conciliación familiar resulta muy complicada y siguen sintiendo que ellas deben ocuparse principalmente de asumir la responsabilidad de llevar el peso del hogar, limitando sus carreras académicas o profesionales. Por eso, más y mejores políticas de conciliación y una potente educación en Igualdad que rompa estereotipos entre nuestras y nuestros jóvenes -y también en nuestros niños para ir generando un pensamiento igualitario real- resulta vital para transformar una mentalidad miope que todavía sigue existiendo", añade.

U. Abat Oliba CEU

A Eva Perea ha sido nombrada nueva rectora de la Universitat Abat Oliba CEU en abril. Al frente de esta universidad privada catalana está una doctora en CC Económicas y Em-presariales que cree que "en el mundo académico se valora mu-chísimo la investigación y hay mu-chas mujeres excelentes investigadoras. Pero la investigación requiere de muchísimo tiempo, cosa que, a veces, las mujeres no tenemos puesto que estamos además volcadas en el cuidado de las familias, niños, dependientes, etc.". "El ámbito de la educación es especialmente amable para las mujeres, como puede ser la medicina o la justicia, por lo tanto, creo que veremos un aumento rápido de las mujeres en todas las áreas. Como saben, en el mundo académico se valora muchísimo la investigación y hay muchas mujeres excelentes investigadoras. Solo con una plena y absoluta implicación de los hombres en las tareas familiares conseguiremos caminar hacia una igualdad real".

Udima

A Concepción Burgos Gar-cía rectora de la Udima (doctora en Economía y Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Alcalá), asegura que para romper el techo de cristal hay que dar "más confianza a las excelentes profesoras e investigadoras que existen en todas las universidades, públicas y privadas, y prestar especial atención al equilibrio entre hombres y mujeres a todos los niveles". "También la legislación está fomentando esa igualdad. Así, la ley ha sido actualizada el 13/04/2007 para añadir en su artículo 13 (referente a los Órganos de Gobierno de las universidades públicas) que:" Los estatutos establecerán las normas electorales aplicables, las cuales deberán propiciar en los órganos colegiados la presencia equilibrada entre mujeres y hombres".

U. Cardenal Herrera

A Rosa María Visiedo es rectora de la Univer-sidad CEU Cardenal Herrera de Valencia (Elche), ella es licenciada en CC de la In- formación y doctora. Afirma que "las capacidades directivas de las personas no están relacionadas con su género, por eso no percibo una perspectiva de género diferenciada entre rectoras y rectores en la forma de dirigir una universidad. La experiencia en el ámbito académico y el conocimiento de la gestión universitaria, así como otras cualidades directivas, como el liderazgo, la formación de equipos o la capacidad de motivar para poner en marcha proyectos innovadores son, a mi juicio, más relevantes". La rectora indica además que "en los últimos años, la velocidad del cambio cultural se va acelerando. En estos momentos, de las seis universidades valencianas, en cuatro de ellas hay una mujer al frente. En cualquier caso, el objetivo final debería ser que no nos parezca significativo el género de la persona que ocupa un cargo, ni en la universidad, ni en cualquier otra institución o empresa".

U. Europea de Canarias

A La experta en turismo internacional Cristiana Oliveira, de origen portugués, es rectora de la Universidad Europea de Canarias desde enero de 2016, y afirma que "el reto de la sociedad, en general, y del mundo universitario, en particular, es abrir propuestas que nos encaminen hacia la igualdad profesional". La Universidad Europea de Canarias, con la intención de analizar, visibilizar y sensibilizar a la comunidad universitaria y a la sociedad en general sobre la desigualdad de género, "hemos creado el Observatorio de Género, que tengo el privilegio de liderar, y desde el que trabajamos en línea con la campaña #HeForShe, de ONU Mujeres, para contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible", indica Oliveira.

U. Europea de Valencia

A Por su parte, Amparo Galbis fue nombrada en el cargo el pasado mes de abril. Lleva trabajando en la Uni-versidad Europea de Valencia des-de 2011, donde ha ocupado diferentes puestos de responsabilidad y gestión. Galbis afirma que "el sector educativo evidencia de forma muy gráfica cómo la progresión profesional de la mujer se ralentiza de forma drástica. Según datos del Ministerio de Economía, acceden a la universidad más mujeres que hombres, un 54 por ciento, pero a medida que se va escalando en la carrera docente universitaria, los peldaños van cobrando mayor pe-so masculino. El entorno universitario debe también poner el foco en la diversidad, sobre todo porque tenemos una responsabilidad so-cial, trabajamos formando a los profesionales del futuro". La rectora afirma que "actualmente, si consideramos que, en todo el conjunto español, la media de mujeres rectoras no alcanza ni el 14 por ciento, ya estamos asumiendo que fácil no debe ser acceder al puesto. Son estos números los que "miden" la realidad de esta situación y la hacen tangible. Si a ello sumamos lo anteriormente expuesto en cuanto a la contextualización histórica y los ámbitos de actuación tradicionalmente femeninos, se comprenderá que se han de romper varias barreras. La principal, la barrera cultural que ha afectado a toda una generación histórica, pero además también hemos de hablar de ese freno profesional que ha afectado a la mujer y que ahora, con la búsqueda de la paridad de roles de la mujer en la sociedad del siglo XXI que ya llega a nuestras aulas, podremos conseguir eliminar".

U. Católica de Ávila

A María del Rosario Sáez Yuguero, rectora de la Universidad Católica de Ávila Santa Teresa de Jesús, es también doctora en Medicina y Cirugía y lleva al frente de la institución desde el año 2007. Sáez asegura que el techo de cristal se está rompiendo ya, pero hace falta que no se penalice en la carrera académica a las mujeres que quieren formar una familia y cuidarla. Es muy triste que haya mujeres con un alto nivel de preparación que tengan que renunciar a la investigación, a la vida académica o a la familia por falta de políticas de igualdad". "Falta mucho por hacer en la conciliación familiar y laboral. Se ha conseguido el permiso de paternidad, que está muy bien, pero que a veces los padres lo utilizan para seguir desarrollando su carrera académica en casa. Mientras no se reconozca y valore académicamente y realmente la dedicación de la mujer a la familia y los hijos será muy difícil que haya tantas mujeres como hombres, en cargos que requieren mucha dedicación", añade.

U. Pont. de Salamanca

A La Congregación para la Educación Católica de la Santa Sede nombró en 2015 a la catedrática de Derecho Eclesiástico, Myriam Cortés, rectora de la Universidad Pontificia de Salamanca, quien afirma que para que haya más mujeres liderando una universidad es necesario "que realmente haya una igualdad de oportunidades tanto para el desarrollo de la carrera académica como para acceder a puestos relevantes de gestión, removiendo los obstáculos que hoy penalizan a la mujer". "El bagaje académico es imprescindible para gestionar una institución dedicada a este ámbito, si bien es indiscutible que los aspectos estratégicos y relacionales son parte fundamental del éxito de cualquier proyecto", afirma.

U. Inter. de Valencia

A Eva María Giner Larza, que hasta el momento ocupaba el cargo de vicerrectora de Calidad y Relaciones Institucionales, es desde el pasado 1 de enero la nueva rectora de la Universidad Internacional de Va-lencia (VIU). Giner afirma que "se ha de cambiar la mentalidad. Parece que la mujer tenga que decidir y lo que tenemos que demostrar es que cualquier proyecto personal es compatible con el rigor, la investigación y el trabajo de calidad. Lo bueno es que se están poniendo en marcha medidas que contribuyen a romper el techo de cristal como: la paridad en el equipo rectoral o como en la UAB que por cada hijo, suma un año de antigüedad". "Yo soy optimista en este sentido, porque aunque es verdad queda mucho recorrido por hacer, creo que hay que poner en valor lo que ya se ha conseguido. En los últimos años la sociedad ha dado grandes pasos por normalizar el acceso de la mujer a cargos de responsabilidad. Es cierto que en el ámbito de la Universidad, todavía somos pocas las mujeres en estos puestos, aunque representemos una mayoría en el conjunto de egresados. Confío en que dentro de unos años deje ser noticia el género de la persona que accede a un determinado puesto", indica Giner Larza.

U. Católica de Murcia

A La Universidad Cató-lica San Antonio apostó en 2008 por una mujer, la catedrática Josefina García Lozano. La rectora indica que la incorporación de mujeres en puestos de liderazgo "es una cuestión que va mejorando, y para que esto suceda, depende de que las mujeres demos un paso al frente; es cuestión de que mujeres que están muy preparadas, en el entorno universitario, a nivel académico, que están preparadas en todas aquellas habilidades que son necesarias para ocupar un puesto de estas características". "En las universidades privadas, que en este caso son de las que creo debo opinar, se mueven en base a objetivos. Es decir, en que efectivamente esa competencia académica exista, las habilidades se entiende que están ahí, que la persona está preparada para asumir esas funciones y obtener resultados. Si esos resultados se tienen, si esos objetivos se alcanzan, lo normal es continuar en el cargo. En la universidad privada es normalmente un Consejo de Gobierno quien toma decisiones en base a resultados en otros puestos de trabajo, sobre qué personas son las que pueden optar a este cargo", añade.

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