Ecoaula

El ciberacoso en las aulas: ¿Cómo prevenirlo?

  • El teléfono móvil es la herramienta más habitual para acosar y, dentro de este medio, el WhatsApp

El uso de internet por los menores de edad, niños y adolescentes, es una realidad que comienza cada vez a edades más tempranas. El ciberacoso o ciberbullying en las aulas afecta a niños, niñas y jóvenes de edades y contextos diferentes. No hay un perfil para sufrirlo, sin embargo, muchos de los patrones se repiten. En muchas ocasiones las víctimas que sufren acoso en la escuela, suelen sufrirlo también on line. De esta forma, la definición de ciberacoso recoge los tres elementos básicos de acoso escolar: intencionalidad, repetición y desequilibrio de poder, con la particularidad de que se produce a través de las TIC.

Aun así, el ciberbullying puede producirse de forma separada del bullying. No tener amigos o baja autoestima son factores relacionados con ser víctima de ciberbullying. El uso de internet a través de diferentes tecnologías aumenta progresivamente este problema. El origen de estas conductas puede obedecer a varias causas, como el desconocimiento de que lo que se esté haciendo sea malo o de que pueda llegar a ser un delito.

La Agencia Española de Protección de Datos quiere contribuir a evitar y reducir estas situaciones mediante actuaciones preventivas que tratan de informar y sensibilizar sobre las consecuencias negativas que conlleva el mal uso de las tecnologías.

Un papel importante lo tienen los centros educativos. Para ello, GlobalNet Solutions ha creado una guía dirigida específicamente a profesores, directores y gestores de los centros educativos. Su objetivo es que sirva para prevenir y combatir el ciberacoso. Se centra sobre todo en las principales redes sociales. Según el informe de la Fundación ANAR publicado en 2017, son los niños entre 11 y 14 años los más propensos a sufrir o a realizar acosos y ciberacosos. De estos, la mitad admite conocer algún caso en su clase. La edad media de los acosadores y de las víctimas está entre 13,8 y 13,5, según los últimos datos. Las esperanzas de que esta media deje de descender cada vez son menos, debido a sobre todo, la facilidad para acceder a internet sin la supervisión de un adulto.

La gran pregunta que se hacen los profesionales de este tema es cómo poder prevenir el ciberacoso. En primer lugar es de gran importancia que las administraciones tengan protocolos para prevenir este problema. Según Save the Children es necesario establecer mecanismos de denuncia y petición de ayuda de fácil acceso y confidenciales o determinar responsabilidades con claridad.

Según la guía elaborada por GlobalNET Solutions, los centros deben incluir una persona formada con conocimientos suficientes a la que puedan acudir las víctimas en situación tanto de acoso como de ciberacoso.

Internet ha actuado como un arma de doble filo. Por una parte ha incrementado el problema, pero por otra parte, es más fácil poder acceder a la información necesaria para evitar llegar a una situación peligrosa. Las redes sociales han jugado un papel muy importante y en algunas situaciones han denunciado estos comportamientos. Una de las que está más activa es Facebook, que incluye una zona específica en su web dedicada a profesores y centros. A la hora de acosar, la red social que más destaca es sin duda Instagram. Aunque no tenga una zona dedicada a los educadores, ofrece en su centro de seguridad diversos consejos como una guía para padres.

A pesar de que es más complicado el acceso al mundo virtual que al físico, las herramientas de internet cada vez son más comprendidas por jóvenes de muy temprana edad. En este sentido, a la hora de prevenir hay que estar atentos a cualquier señal de alerta como puede ser un cambio de carácter, actitudes negativas hacia el colegio…etc. No solo deben ser tomadas en cuenta en el hogar familiar, sino que el papel de los profesores en los colegios es fundamental, como puede ser el rechazo hacia la tecnología, aislamiento en los recreos, nerviosismo…etc. Cualquier actitud que se salga de la normalidad puede ser síntoma del ciberacoso.

El 70% de las víctimas de ciberbyllying son chicas

La violencia de género también puede analizarse desde este punto de vista. El ciberacoso para ejercer la violencia sobre la pareja o expareja se manifiesta en la dominación sobre la víctima mediante estrategias humillantes que afectan a la intimidad. Además, un factor que todavía aumenta más esta terrible situación es el poder que tiene internet para aumentar el acoso sin necesidad de tener contacto físico con ella.

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