Divisas

Turquía revoluciona su política monetaria para dar confianza y estabilidad a la lira

  • El banco central da todo el peso al tipo de interés repo a una semana

El Banco Central de Turquía (BCT) ha anunciado que simplifica sus herramientas de política monetaria dando todo el protagonismo al tipo de interés de recompras a una semana (repo rate), mientras que el resto de tipos serán dependientes de este primero. Además, la institución ha anunciado que este tipo principal sube hasta el 16,5% a partir del uno de junio, lo que supone un incremento de 8,5 puntos porcentuales respecto al nivel que quedó establecido en la última reunión.

El tipo de interés de recompras a una semana es el tipo al que los bancos podrán pedir dinero prestado dinero al BTC a cambio de entregar unos activos (bonos) que tendrán que recomprar una semana después. 

Una divisa más atractiva

Con este cambio, se pone fin a un sistema relativamente complejo de distintos tipos de interés y hace la política monetaria más previsible y transparente, que probablemente tendrá un efecto positivo sobre el atractivo de la lira turca para los inversores.

Otros bancos centrales como el de Inglaterra o la Reserva Federal de EEUU dan todo el peso a un solo tipo de interés, que suele ser el tipo elegido para las principales operaciones de refinanciación y con el que se remunera a las reservas que los bancos comerciales mantienen en los bancos centrales. Así, Turquía moderniza sus política monetaria y unifica de cierto modo su funcionamiento con el de otros grandes bancos centrales.

Los inversores y la lira turca celebran esta decisión que está ayudando a la divisa del país a frenar la caída en barrena en la que se encontraba en los últimos meses. En la jornada presente, la lira avanza más de un 3% y recupera parte del terreno perdido durante la semana pasada. 

Cruce intradía lira/dólar. // Fuente: Bloomberg

Se frena la sangría

El banco central ha destacado en un comunicado que con este cambio "ha decidido completar la simplificación del proceso operacional dentro del marco de la política monetaria. El tipo de interés de recompras a una semana será el tipo que marque la política del banco central... mientras que los tipos de préstamo y depósito a una noche estarán 150 puntos básicos por debajo o por arriba del tipo de recompras a una semana". 

El propio presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, hizo un llamamiento este fin de semana a los ciudadanos a que cambien sus divisas a liras para frenar la fuerte devaluación de la moneda turca.

"A mis hermanos que tienen dólares y euros bajo el colchón: Id y cambiad vuestro dinero en liras", pidió el jefe del Estado en la ciudad de Erzurum, durante un acto de cara a las elecciones legislativas y presidenciales del 24 de junio, informa la emisora NTV. "Vamos a destruir este juego", aseguró el político, en referencia a una supuesta intervención para alterar el valor de la moneda.

Un escenario complejo

En lo que va de año, la lira había perdido cerca de un 20% de su valor contra el dólar. A la debilidad de la divisa turca se le suma la fortaleza que presenta el billete verde en los últimos meses, impulsado por las subidas de tipos en EEUU, la buena marcha económica del país y la reforma fiscal impulsada por el presidente Donald Trump.

La inflación en Turquía se encuentra por encima del 11% interanual, aunque desde ING calculan que superará el 14% este verano. El tipo de cambio de la lira no está ayudando a lograr el objetivo de precios del banco central de dicho país, que se sitúa en el 5%. La depreciación de la lira turca desde principios de año contra el dólar está encareciendo las importaciones de un país que presenta un déficit por cuenta corriente prácticamente crónico y que depende sobremanera del exterior.

Los déficit por cuenta corriente continuados están incrementando la dependencia de la economía turca del exterior. La posición de inversión internacional neta se ha deteriorado en diez puntos porcentuales del PIB en poco más de 6 años.

También cuenta la incertidumbre de las elecciones. El próximo 24 de junio, los votantes de Turquía tendrán que elegir a su partido político preferido a la vez que votan por su candidato presidencial. Si ninguno de los candidatos presidenciales recibe más del 50% de los votos habrá una segunda vuelta electoral entre los dos candidatos principales el 8 de julio. Otro riesgo más que sobrevuela sobre el país.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum
Publicidad
Contenido patrocinado
Otras noticias
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.