Distribucion

Steinhoff: la historia del Amancio Ortega sudafricano que desafió a Ikea y va a terminar como Enron

  • La manipulación contable deja al grupo al borde la quiebra
  • La sospecha afecta a 7.000 millones de activos dudosos en Europa
El ex presidente del grupo Steinhoff, Christo Wiese. // Reuters

Christo Wiese, ex presidente de Steinhoff, era la tercera fortuna de Sudáfrica y cumple el estereotipo de hombre de negocios hecho así mismo. Como Amancio Ortega, comenzó con un pequeño establecimiento de ropa en la remota localidad de Upington. Apostó fuerte por el negocio de muebles de sus amigos Bruno Steinhoff y Markus Jooste. Los tres están protagonizando un escándalo a la altura del fraude que supuso Enron.

El grupo Steinhoff puede pasar desapercibido para la mayoría de mortales. Más conocidas son las compañías y marcas de las que es propietario el holding, como las tiendas de descuento Poundland y Dealz, la cadena de moda Ackermans o la compañía de alquiler de coches Hertz. Pero sin duda el buque insignia es Conforama, la tienda de muebles de origen galo que ha sido capaz de competir con el gigante sueco Ikea en el mercado europeo.

Los orígenes del holding se remontan a la década de los años sesenta cuando Christo Wiese, ex presidente de Steinhoff, y hoy prácticamente desaparecido del mapa, comenzó a trabajar en una cadena de ropa, en Upington, Sudáfrica, que fue el germen del actual grupo y que sus padres ayudaron a fundar. El empresario desde el comienzo aplicó la ley del pez grande se come al pez chico y apostó por la expansión. Bajo su dirección, abrió varias tiendas en Ciudad del Cabo y adquirió Shoprite, una firma de supermercados muy popular en el país que comenzó con solo ocho establecimientos. En los setenta, las tiendas ya estaban repartidas por toda África, convirtiéndose en la principal cadena de alimentación del continente.

Wiese forma parte de la élite empresarial de Ciudad del Cabo, acostumbrada a apoyarse mutuamente en los negocios y que se ha ganado el apodo de Stellenbosch Mafia entre la población negra del país. También es habitual que los hombres de negocios más veteranos apadrinen a las nuevas generaciones que se van abriendo paso en el mundo de los negocios.

Círculo de amigos

Fruto de este tipo de relaciones, hace tres años Wiese adquirió la compañía de muebles Steinhoff, que ya había iniciado su propia internacionalización y ya era propietaria de la francesa Conforama. No fue casualidad que el fundador, Bruno Steinhoff, perteneciera al mismo círculo íntimo. Ambos comparten parecida visión de negocio. Steinhoff comenzó en los años sesenta en Alemania, comprando muebles baratos en el este del país para venderlos posteriormente en la parte occidental.

Con la empresa consolidada repitió la jugada en Sudáfrica adquiriendo una compañía local Gommagomma del mismo sector para exportar sus productos al mundo desarrollado. Los dos empresarios unieron sus imperios low cost para expandir su modelo retail por EEUU y Europa. Bloomberg recuerda esto días las declaraciones de Wiese después de la operación: "Quería construir una minorista de descuento a nivel global y las dos empresas encajaban a la perfección, Steinhoff se ha hecho un hueco en todos los mercados en los que juegan".

El ex consejero delegado de Steinhoff, Markus Jooste.// Fuente: The National

Además, ambos hombres de negocio tenían bajo sus alas a Markus Jooste, el delfín 20 años más joven que ellos, y que era consejero delegado del grupo Steinhoff. La apuesta de Wiese supuso convertirse en presidente del grupo y primer accionista y ceder la dirección a Jooste.

La endogamia del negocio se refleja en las múltiples de declaraciones de Jooste en la prensa sudafricana en la que presume que todo el consejo de administración son sus mejores amigos y varios de ellos sus "maestros".

El modelo Ikea

Antes de que estallara el escándalo contable, el conglomerado Steinhoff era uno de los activos de los inversores internacionales por su perfil con base en Sudáfrica y negocios en EEUU y Europa. La matriz está radicada en Holanda cotizando en Alemania. Supone el equilibrio perfecto para estar en mercados emergentes africanos y en el retail occidental. Además, contaba con el halo de estar gestionado por hombres de negocio hechos así mismos, a pesar de formar parte de una exclusiva capa social.

Durante los últimos años la fortuna de Wiese se ha situado entre las mayores del país africano con más de 5.000 millones de dólares. Reuters calcula que a pesar del hundimiento en bolsa de su imperio, todavía tiene más 2.000 millones. Cuenta con una participación del 20% en Steinhoff, un 35% de Brait, su brazo inversor que también cotiza en bolsa y un 17% en Shoprite, otra red de supermercados que opera en África y EEUU.

Tanto Wiese como Jooste han manifestado su admiración por Ikea y su fundador Ingvar Kamprad, al que consideran un modelo a seguir. El ya ex consejero delegado aseguraba que la principal diferencia con el gigante sueco era la fuerza de la marca, por ello adquirían la segunda o tercera empresa de cada país en el sector de muebles y la impulsaban con grandes inversiones. Así fue con Conforama en Francia, con Harveys y Bensons for Bed en Reino Unido y Kika Leiner en Austria. Pero los años de expansión van camino de convertirse en la nueva Enron.

Época dorada

Desde que comenzó la década, las compras internacionales del dúo incluyen también la británica Poundland y Mattress Firm Holding en EEUU. También intentó adquirir la cadena de electrónica francesa Darty, que fue comprada por Fnac.

Las acciones de Steinhoff en Frankfurt acumulan una caída de alrededor del 90% y del 40% en Sudáfrica, después de que el grupo reconociera irregularidades contables dejando un agujero de más de 2.000 millones de euros y Jooste presentara su dimisión.

Wiese intentó aguantar el tipo ante la presión de los acreedores y el mercado y asumió el control de la compañía. A la semana dimitió pero nombro una nueva ejecutiva con la esperanza de devolver la confianza a los inversores y bancos. A principio de semana la nueva directiva se reunió con los acreedores en Londres, pero muchas entidades financieras han cerrado el grifo de la financiación, según informa la agencia Reuters.

Steinhoff en esta crisis quiere jugar la carta de "demasiado grande para caer". El grupo tiene al menos 200 subsidiarias y afiliadas, y una deuda acumulada de más de 20.000 millones de dólares. Tanto el mayor fondo de inversión de Sudáfrica como el fondo nacional de pensiones, que se han visto expuestos, están apoyando la continuidad del Grupo frente a la liquidación.

Lo que parecía un agujero de 2.000 millones de dólares ya ha crecido a 7.000 millones, que son los activos dudosos que presupone Steinhoff que están inflados. Pero las sospechas se extienden a la última década y a la época de expansión del grupo.

En España, tal y como adelantó elEconomista el pasado viernes, Deloitte, la firma encargada de auditar las cuentas de la filial de Conforama y la matriz Steinhoff, lleva años advirtiendo de salvedades en los estados financieros. Así, en las cuentas de 2015, ponía en duda por ejemplo el valor real del inmobilizado material, es decir, el de las tiendas de la cadena.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum
Publicidad
Contenido patrocinado
Otras noticias

xxx
A Favor
En Contra

Buena manera de criticar al español y su talón de aquiles. Chapeau!!

Puntuación 0
#1
Real y dad
A Favor
En Contra

Seguro que los contables eran españoles #1.

Los del resto del mundo no hacen trampas al parchis.

La contabilidad, quitando el cash-flow, es tan científica como el horóscopo. Y fíjate que hay mucha gente que lo cree a pies juntillas.

Puntuación 6
#2