Castilla y León

Las regiones más despobladas exigen que la reforma de la financiación se acometa de forma "multilateral"

Los presidentes autonómicos durante la presentación de la declaración institucional
Valladolid

Los presidentes de Aragón, Galicia, Asturias, Castilla La Mancha, Castillay León y La Rioja han apelado este lunes al principio constitucional de igualdad entre los españoles para exigir que el nuevo modelo de financiación autonómica se apruebe en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera mediante el "consenso multilateral" y en ningún caso de forma bilateral.

En la Sala de la Corona del Edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón, en Zaragoza, han firmado un documento por el que actualizan el texto que ya rubricaron varias comunidades meses atrás en León y en el que reivindican el papel de estas comunidades, que ocupan el 52 por ciento del territorio nacional y en las que reside solo el 21 por ciento de los españoles. Han rechazado los nacionalismos periféricos y han reivindicado en todo momento la vigencia de la Constitución de 1978, resaltando la progresión de estos territorios en los últimos 40 años.

El aragonés Javier Lambán ha considerado que la nueva financiación autonómica se debe definir atendiendo a las necesidades de gasto "reales" y, mientras tanto, teniendo en cuenta los costes fijos, condicionados por la orografía, la superficie, la dispersión poblacional, la natalidad y el envejecimiento, especialmente en lo relativo a la financiación de la sanidad, la educación y las políticas sociales.

El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha resaltado que estas seis regiones representan a 9,6 millones de españoles, defendiendo este "rabioso ejercicio de autonomismo constitucional", que "pretende ser útil para las personas, las familias, las empresas y los territorios" y quiere ser "cooperativo".

Suficiencia dinámica

Se trata de dejar atrás cualquier dinámica de enfrentamiento ideológico y de enfrentamiento de autonomías con el Gobierno", ha continuado Herrera. A su juicio, la reforma del sistema de financiación es "prioritaria y urgente", ya que se deben "reducir y corregir los déficit de financiación del modelo actual y garantizar la suficiencia dinámica del sistema", siempre de forma "multilateral" para garantizar la prestación de "niveles similares" de servicios de competencia autonómica, de manera que todos los ciudadanos puedan acceder "en condiciones de igualdad".

Ha hecho hincapié en el gasto sanitario, especialmente en las regiones con un mayor envejecimmiento poblacional y, por otra parte, ha propuesto abordar la financiación local para pasar "de la España vacía a una España llena de posibilidades".

Emiliano García-Page ha señalado que este foro tiene "vocación de permanencia" y ha opinado que su existencia significa que la Constitución "está viva y va a estar viva mucho tiempo, al margen de las posibilidades de mejora", manifestando que estos 40 años de camino constitucional pueden hacer sentir "orgulloso" al pueblo español, por el "enorme cambio operado".

Los seis presidentes reunidos comparten un principio "que España y la parte del territorio que representamos están por delante de los intereses de cada uno", lo que "se dice con relativa facilidad pero es complicado de gestionar día a día".

También coinciden en que "una cosa son los intereses territoriales y otra los egoísmos territoriales".

García-Page ha dicho que "no solo representamos una opinión territorial", sino que "somos parte del coro autonómico en un país en el que parece que la política tiene que ver con el nivel de decibelios", es decir, que "formamos parte de esa pluralidad y no se puede plantear la pluralidad de España como si fuera una reclamación de patente de exclusividad o privilegio", recalcando que la Constitución "impide los privilegios territoriales y establece un criterio de igualdad".

El presidente castellano-manchego ha subrayado que la reunión "no se plantea contra nadie", sino que es "en positivo", lamentando que, en el conjunto de España, "cuando no hay mayorías absolutas o acuerdos globales terminan mandando más tres diputados que van al Congreso no para pensar en España, sino en su territorio", frente a lo que "los demás tenemos derecho y obligación de hacer valer nuestros planteamientos".

Sobre la financiación, ha opinado que es un asunto que "no puede dejarse escondido en el cajón" porque de ella "dependen otras muchas cosas", recomendando una reforma con "sentido común" porque "la gente tiene derecho a la igualdad de oportunidades".

Ha defendido que se atienda al gasto real de los servicios: la provincia de Cuenca necesita tener abiertos 50 centros de salud para atender al mismo número de habitantes que la localidad madrileña de Fuenlabrada, que dispone de cinco, es decir, que "el territorio tiene que pesar". "La factura social, económica y financiera de la despoblación es enorme para el conjunto del Estado", ha avisado.

Ha tildado de "legítimos" los deseos de reformar la Constitución, pero ha aseverado que "hasta que tengamos otra mucho mejor, esta es estupenda", planteando que "no puede haber 17 regímenes bilaterales".

Sin privilegios

José Ignacio Ceniceros ha comentado que la financiación autonómica es una de las prioridades de La Rioja, ya que de la misma proviene el 80 por ciento de sus ingresos.

Ha defendido la igualdad de derechos de todos los españoles con independencia de dónde vivan y que las diferencias entre Estatutos de Autonomía "no pueden acarrear privilegios", apostando por unos servicios públicos de "calidad", teniendo en cuenta los costes fijos y reales, desde la "lealtad institucional" y aplicando mecanismos de solidaridad interterritorial, proponiendo que los territorios forales se integren en estos mecanismos.

Ha dicho que el Fondo de Cohesión Interterritorial debe tener una dotación "adecuada" y que el reparto debe ser "equitativo". Los desequilibrios demográficos requieren un "compromiso y una respuesta puntual y clara" desde España y Europa.

El asturiano Javier Fernández ha señalado que las diferencias entre comunidades autónomas plantean una "exigencia de nivelación" en un asunto "controvertido, crucial y difícil en cualquier Estado complejo" como es la finaciación regional, llamando la atención sobre los nacionalismos interiores, que presentan "un elemento de distorsión".

El gallego Alberto Núñez Feijóo ha lanzado "un mensaje de optimismo", resaltando que los seis presidentes representan a los dos partidos --PP y PSOE-- que "han estado desde el principio de la democracia hasta ahora construyendo la España del Bienestar".

Ha expresado que tanto en España como en el exterior, "parece que los políticos más valientes son aquellos que defienden con más intransigencia sus ideas, plantean las cuestiones con más fiereza y contundencia", pero los seis presidentes reunidos este lunes tienen "una opinión absolutamente distinta", puesto que creen que "la política multiplica su utilidad si se abren nuevos espacios al consenso".

"La política más valiente no es la que se acantona, es la que tiende puentes", ha continuado Feijóo, quien ha hecho notar que han alcanzado una posición común y que pretenden ser útiles a los ciudadanos. Ha dicho que "en lo fundamental, no ha cambiado nada en España en los últimos meses" porque "las prioridades de los españoles no han cambiado".

Ha opinado que el fracaso en política viene cuando la sociedad que ha gobernado está más fracturada al abandonar el cargo y ha resaltado el peso de la dispersión poblacional en la financiación de los servicios públicos y ha asegurado que "la financiación va de cuentas, no de cuentos", proponiendo contar en función de los 47 millones de ciudadanos y no de los 17 territorios, siempre desde la multilateralidad.

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