
Lo que está sucediendo en este año 2007 en la taquilla americana no tiene antecedente. Semana tras semana un nuevo filme arrasa entre los espectadores demoliendo todos los records habidos hasta la fecha. Aún así, el total recaudado esta semana desciende un discreto 5% respecto a la pasada semana básicamente por el desplome de casi todas las películas ya estrenadas, aunque hay que señalar que muchas de estas han perdido un buen número de salas de proyección. Pero la recaudación total del año sigue viento en popa superando lo logrado el anterior año, solamente este fin de semana ha sido un 37% superior. Cifras impresionantes para un año excepcional, económicamente hablando claro.
The Bourne Ultimatum se ha estrenado en más de 3.600 salas logrando un total de 69’2 millones de dólares, que son 17 más de lo que logró la segunda parte hace un par de años. Con estas ya son cinco “terceras partes” las que han logrado el primer puesto en lo que llevamos de año y, en este caso, la variedad de su audiencia y el apoyo de la crítica podrían ser muy beneficiosos.
La buena entrada de la cinta de acción se debe, principalmente, a su aceptación entre el público en general lo que ha provocado que el resto de películas en cartel se resienta. Pero sin duda, el hecho interesante es la importancia del público femenino en un filme como este. En lo que llevamos de año, ha sido numerosas las películas que gracias al público femenino han logrado ser éxitos, sin ser necesariamente dramas románticos, que era el genero que hasta la fecha más se asociaba a este público. Disturbia, Premonition y la reciente Live free or die hard, demuestran como este cambio de gustos proporciona una segunda carrera a estos filmes que, en un principio, estaban pensados para audiencias más masculinas y juveniles. Parece que los tiempos cambian y, cada vez más, las mujeres de a partir de 35 años prefieren títulos de más acción y misterio.
La serie de Bourne se ha caracterizado en sus dos anteriores partes, por un ritmo de descensos poco pronunciados, algo que parece que a este Ultimatum no le costara mantener, aunque será difícil mantener el tipo como las anteriores, dada la enorme competencia de este año. Aún así, el resultado final de la película podría ser de 180 millones de dólares.
El éxito de las secuelas contrasta con el fracaso semana tras semana de los “nuevos” intentos de Hollywood por lograr un éxito. Esta semana las películas Underdog, Hot Road o Bratz The movie, han mordido el polvo, con recaudaciones mediocres que dudo que den algún beneficio a sus respectivas productoras. Por lo que es casi imposible que ninguna de ellas vea la luz una segunda parte.
Solamente Underdog podría llegar a producir un menor impacto económico a Disney, ya que al menos ha contado con el favor del público familiar que podría mantenerse las próximas semanas, si consiguen soportar la competencia de películas como Stardust o Daddy Day Camp. De momento el filme se ha estrenado en 3.013salas con un total de 11’5 millones de dólares, algo que durante las siguientes semanas podría llegar a colocarse sobre los 40 millones de dólares. Disney no debería sentirse sorprendida ya que hace unos meses otro filme de fantasía canina, Firedog, fracaso en la taquilla de manera aún peor.
El caso de Bratz y Hot Road, ha sido peor. Ambos filmes se estrenaban en más de 2.000 salas, pero han logrado un resultado por sala inferior a los 3.000 dólares, lo que no da muy buena señal para que en siguientes semanas el resultado mejore. Además, la mala recepción entre público adolescente no ha sido muy buena, así que las películas correrán la misma surte que los I know who killed me y Who’s your caddy, que esta semana se han desplomado más de un 60%.
Como he indicado antes, la fuerza de The Bourne Ultimatum ha provocado el descenso de casi todos los filmes de la cartelera, sobretodo, la película Los Simpson, que ha descendido un exagerado 65% respecto a la pasada semana, aunque su recaudación es ya de 125 millones de dólares, casi el doble de lo que ha costado.
Hairspray ha sido el único título con fuerza este fin de semana. El musical de New Line ha descendido un correcto 41% en su tercer fin de semana, lo que significa que durante las próximas semanas podría seguir atrayendo a más público hasta alcanzar los 110 millones de dólares. Hay que indicar que el buen funcionamiento de este filme está muy ligado a la buena recepción del público femenino y del gay, que están provocando un importante impacto de boca a boca.
Dejando el cine de gran formato, hay que señalar la entrada de dos películas en circuitos más reducidos. El primer caso es el de El cantante, la nueva película de Jennifer López, esta vez junto con su actual marido Mark Anthony y que no ha empezado con mal pie. De momento, el filme se ha estrenado en apenas 500 salas, logrando 3’2 millones de dólares, es decir, casi 6.000 dólares por sala. Este relativo éxito se debe al buen ojo de su distribuidora Pictureshouse, que decidió dar mucha importancia a la promoción en barrios latinos y en colocar estratégicos carteles en los autobuses que cruzan estas zonas. La distribuidora también optó a no hacer un estreno masivo y reducir el número de salas a 500 y en centros comerciales donde suele acudir este público. El resultado ha sido excelente y uno de los mejores de los últimos años para Jennifer López. Esperemos que las próximas semanas el boca a boca entre este tipo de audiencia mantenga el tirón hacia los 15 millones de dólares, que sería más de lo esperado por muchos que no creíamos en el buen resultado de este producto.
El otro caso minoritario ha sido Becoming Jane, estrenada por Miramax en 100 salas y con un resultado de 950.000 dólares. Otra vez, la distribuidora independiente de Disney ha dado en el calvo con un filme pequeño, muy en el estilo de la reciente Orgullo y prejuicio y con una promoción muy centrada en el nombre de su actriz principal Anne Hateway, la actriz de El diablo viste de Prada y Brokeback Mountain. Durante las próximas semanas se verá si el boca a boca y la progresiva expansión del filme da el resultado esperado por sus distribuidores.
La semana que viene será muy potente a nivel de grandes estrenos. El mayor estreno será Rush Hour 3, que intentará mantener el listón de las terceras partes bien arriba, aunque como va siendo habitual en Hollywood, el desfase presupuestario ha sido tal que difícilmente dará beneficios. Quien se estrenará con algo más de modestia y con una buena nota de la crítica es la fantasía adulta Stardust, un cuento mágico con Michelle Pfeiffer como bruja mala y Claire Daens como heroína. El filme cuenta con unos más que sugerentes posters y trailers, que podrían atraer a una buena variedad de público. Daddy day Camp será el tercer gran estreno de la semana, con la intención de emular los éxitos de Are we done yet, pero esta vez con Cuba Gooding Jr, haciendo monerías.
Pau Brunet