
Aunque me equivoqué al pensar que las cosas iban a mejorar gracias a Iron Man, también tengo que decir que al menos con lo que han recaudado, algunos exhibidores podrán pagar las facturas de la luz. Dejando este primer dato entre irónico y gracioso (para quitarle paja al asunto) empezamos diciendo que la taquilla de este puente del 1 de Mayo ha sido uno de los peores que se recuerdan y sigue la triste estela que llevamos viviendo en los dos últimos meses.
Con los ánimos por los suelos hay que visionar los escasos 5’8 millones de euros recaudados durante los 3 días de fin de semana (8’5, si valoramos todo el puente) como alarmantes en especial para los estrenos menores pero que van a más de 100 salas.
Las cifras totales son un 22% respecto al pasado fin de semana, y se ha descendido en un 35% en comparación con las cifras de hace un año, cuando Spiderman 3 triunfaba en nuestro país.
Pero si miramos las cosas con lupa, no todo es tan negativo. En comparación con el pasado año, los datos de Iron Man y Spiderman son muy diferentes pero si restamos sus recaudaciones al total obtenido, la cantidad a repartir entre el resto de la cartelera ha crecido hasta los 3’7 millones de euros (1 millón de euros más). Este dato es bueno, y en tiempos como los que vivimos hay que agarrarse a el. Lo malo, y es aquí donde hay que aprender, es que en comparación con el pasado año, el número de títulos en cartel ha crecido de 67 a 110 títulos, algo que afecta al repartimiento.
Además, en el fin de semana del 1 de mayo en el 2007 solo se estrenó una película en más de 100 salas (Fur), este año han sido tres. Si el estreno secundario de 2007 no fue un éxito, los tres de este año solo se pueden calificar de lamentables y casi ridículos. ¿Que hubiera pasado si solo se hubiera estrenado 88 minutos? Seguramente su total sería hoy de casi un millón, y algunas películas no hubieran descendido tanto.
Los datos no son muy buenos y, en el plan que hay, sigue dando a entender que la cosa irá a peores. Espero equivocarme y que Indiana Jones nos salve a todos de la hoguera.
Iron Man ha sido el gran fenómeno de la semana y la película que abre la temporada de “verano” para el cine de entretenimiento. Lo hace con 559 copias y con un estreno que en cinco días se ha dejado una nada despreciable cifra de 3’8 millones de dólares (2’1 millones durante el fin de semana estricto).
Este primer resultado convierte el estreno de Iron Man en el mejor de lo que llevamos de año, pero no como el más significativo y rentable. La verdad es que se esperaba más y se queda algo lejos de sus antecedentes más inmediatos (X-Men 2 & 3 y SpiderMan 3). La media por sala de estos cinco días ha sido de unos buenos 6.800€ pero se buscaban 8.000€ por cine.
Esta claro que a vista de estas cifras y las excelentes recaudaciones de USA (casi 100 millones en tres días) algo parece haber fallado en este estreno y en la taquilla en general. Muy posiblemente la causa este en la falta de audiencia potencial, ya que muchos deberían estar de vacaciones, pero este elemento no fue un gran impedimento para otros estrenos. Lo que muy posiblemente ha fallado a Iron Man (y que me imagino no pasará con Indiana) es el llamado “desgaste cultural”. Iron Man no es muy conocido en nuestro país y por ello no ha sido un atractivo general, sino más bien un atractivo para los aficionados al género y al gran espectáculo de superhéroes.
Al no ser una continuación, como X-Men 2 & 3, Iron Man se ha quedado en esa brecha de conexión con un público más mayoritario, pero aún hay tiempo para arreglarlo, solo falta que Sony lo haga y/o lo vea.
La película ha funcionado mucho entre sus aficionados y la crítica ha sido generosa, además, los medios han hecho eco de las cifras de USA, y del éxito que está teniendo, sin duda, esto debería afectar a su público afín, pero que no estaba al 100% interesado. Los adultos han sido los más significativos (al contrario que en USA) ausentes de los cines, pero muy posiblemente percibirán el éxito y la necesidad de verla gracias a los que han visto que el filme.
Durante las dos siguientes semanas, Iron Man debería permanecer como la mejor oferta de ocio en los cines, por encima de Space Racer y el vacío del fin de semana antes a Indiana Jones. Si Sony logra transmitir este entusiasmo, el filme podría caer en un 35-40%, la próxima semana y un 30% la siguiente, y acumular más de 6’8 millones de euros.
Con esto, Iron Man tendría la energía de alcanzar los 7’5-8 millones y ser un moderado éxito de taquilla, multiplicando así más de 3’5 el resultado de su primer fin de semana.
Como he apuntado al principio, el total ha repartir entre el resto de los filmes ha sido tan poco, que se puede afirmar que solo hay una película que funciona bien: Fuera de carta.
La comedia loca protagonizada por Javier Cámara, solo cae un 27% durante el fin de semana estricto y menos de un 20% si contamos el puente. Este pequeño oasis de buenas cifras es más que significativo, ya que el filme está funcionando por alguna razón que creo que va más allá del boca a boca.
Fuera de carta se estrenó bien, sin ser nada del otro mundo, pero enseguida fue bautizada como un éxito, lo que le dio una categoría de “calidad” o valor seguro. Además, su género y temática favorecían a percibir el filme como un éxito tanto de taquilla como de entretenimiento. Esto provocó que en segunda semana la película bajara solo un 17%, durante la pasada semana (que todo el mundo bajo más de un 50%) un 47% y esta un 27%.
La taquilla de la película distribuida por Warner es ya de 3’5 millones de euros, y de bien seguro a este ritmo podría alcanzar los 4’5 millones.
Este resultado es muy superior a los obtenidos por Reinas y La torre de Suso, dos cintas distribuidas por Warner, y que tenían una temática parecida, la primera, y el mismo protagonista, la segunda. En ambos casos el ritmo de descensos fue leve, 25% el segundo fin de semana y un 35% el tercero, pero en el cuarto Fuera de carta sigue con menos de un 30% de descenso algo que no hicieron ninguna de las dos.
Dos éxitos que nos debe ayudar a darnos ánimos para pensar que no todo está perdido.
Quines sí pueden dar por perdidas los buenos resultados son Mi novio es un ladrón, Chantaje y 88 minutos. Esta última, estrenada por Filmax, aún se salva de la quema ya que el filme si se mantiene podría lograr alguna cosa al final de su carrera y en posteriores explotaciones.
Las otras dos simplemente han fracasado, no han interesado y se van con cifras por debajo de los 1.500€ por copia durante los 5 días de proyección.
Esta claro que su falta de interés y la solapación de unas con otras ha provocado el desconocimiento por parte de su público y la falta de interés de otros.
Esto mismo ha provocado que los dos estrenos grandes de la pasada semana, Dueños de la calle y Como locos…a por el oro, hayan caído en más de un 40% y no muestren mucho entusiasmo para superar los 2 millones de euros.
Caso a parte se merece Elegy. La película de Isabel Coixet, distribuida por On Pictures, está siendo una película que no acaba de cuajar entre la audiencia y está dejando un mal sabor a su distribuidora.
Lo de Elegy duele. El filme llegó hace tres semanas con mucha fuerza, con una campaña de marketing y medios casi perfectos, y una especie de señal de que aún hay gente inteligente en este negocio que sabe cuidar las películas y lograr cosas buenas. Y así fue, ya que su estreno hacia buenos todos los pronósticos y estimaciones y daba a entender que el éxito estaba asegurado. Pero no ha sido así.
Elegy ha ido descendiendo mucho durante las dos semanas, perdiendo gas a marchas forzadas (caídas de un 50% la pasada semana y un 42% esta semana). Parece que las reacciones no están acabando de ser tan positivas y esto está alejando a su audiencia de los cines.
El filme no está funcionando ni como Mi vida sin mí ni La vida secreta de las palabras, lo que puede llevar a pensar que el filme es inferior a estos y por ello su público le está dando un mal boca a boca. Pero personalmente mi teoría se encuentra en la corrección de la película, tanto en lo formal como en lo argumental.
La película es demasiado “light” y clásica para los amantes de la Coixet, y demasiado singular para el público general, que no acaba de enamorarse de la historia, tantas veces contada, y que algunos califican de fría y sin chispa. No quiero valorar la película desde la óptica artística o como crítica, porqué no la he visto, pero estos elementos son relevantes para determinar si un filme gusta o no, y a Elegy le ha sucedido esto. No es una cinta romántica al uso y carece de la garra que podrían tener otras historias similares, y por ello no entusiasma en excesos a las mujeres de 40 hacia arriba, y aburre a las menores de 25 años, por lo que su target más claro era el de 30-35, que no casualmente es el que menos va al cine.
Pase lo que pase, el esfuerzo y el trabajo de Elegy es loable y debería servir de ejemplo a muchas distribuidoras, ya que On Pictures se ha esforzado mucho, y aunque el cine no le está dando todo lo que quisiera, siempre cabe la esperanza que el tiempo le de una segunda oportunidad, y logren hacer algo mejor en el DVD o tratar de sacar algo más de las televisiones.
Entre el cine en proyecciones limitadas, hay que destacar otra semana más a Mil años de oración, que en tercera semana solo cae un 29% y acumula más de 370.000€ que de bien seguro son toda una alegría para la distribuidora Karma, que ve como su película sigue gustando y podría llegar a los 600.000€, casi cinco veces lo recaudado en el primer fin de semana.
Para la semana que viene que se hay que esperar que Space Race capte la atención de más audiencia y, junto a lo que pueda seguir haciendo Iron Man, levantar el total del fin de semana hasta los 6’5 millones. Para lograr esto, se estrenará una comedia made in USA Algo pasa en Las Vegas, con Cameron Díaz. Con gran fortuna, casi nadie más estrenará nada más destacable, lo que (por fin) podría dar a la taquilla un respiro y permitir que algunos filmes tengan un buen mantenimiento y la audiencia deje de agobiarse ante tanta cosa.
Pau Brunet