
En vísperas de iniciar el Marché du Film de Cannes, Summit Entertainment se ve envuelta en un culebrón adolescente de salarios para seguir adelante con la saga Twilight. Hace poco Summit anunciaba el director para la última parte de la serie, Bill Condon –responsable de Dioses y monstruos, Dreamgirls, Kinsey–, y también anunciaba que el film iba a tener dos partes ya que la extensa historia de la última novela lo requería. Ante esto, según informaba ayer The Hollywood Reporter, varias de las estrellas y secundarios de la saga han aprovechado este nuevo film para renegociar sus contratos.
Twilight empezó como una modesta adaptación de uno de los best-sellers adolescentes de la temporada, pero enseguida se convirtió en un fenómeno de grandes magnitudes. Summit siempre ha podido mantener a los actores dentro del juego gracias a que todos ellos habían firmado para cuatro películas, y con ello sus costes no han sido muy elevados. El primer film costó 37M$, mientras que el segundo capítulo –Luna nueva– se fue a los 50M$ y el sexto va camino de los 60 millones, más o menos lo que costará el cuarto. Ante esto, la saga Twilight ha sido una producción alejada de los Estudios de cine, rodada de forma “independiente” y financiada con la preventa de derechos internacionales.
El fenómeno Twilight se ha traducido en más de 1.110M$ en la taquilla de todo el mundo. El primer film recaudó 408 millones –192 en EE.UU. y 216 en el resto del mundo–, mientras que el segundo recaudó 709M$ –296M en EE.UU. y 413 millones internacionales–. Luego de esto, el negocio se ha ramificado a otras explotaciones donde ha encontrado muchísimo éxito, desde el DVD a la televisión pasando por todo tipo de marchandising del film. Un negocio redondo.
Ahora Summit iniciaba la preproducción de un quinto capítulo ni pensado ni diseñado en su origen, lo que podría ser un fuerte dolor de cabeza. La realidad indica que los principales actores, Robert Pattison, Kristen Stewart y Taylor Lautner, han renegociado los contratos en función del enorme éxito generado en estos dos primeros films, mientras que los secundarios están en ello. No hay nada cerrado más allá de Condon y el guión, pero sin duda los costes de este film podrían estar oscilando entre los 80 y los 100M$. La productora y distribuidora, así como agente internacional de ventas, tiene claro que quiere mantener el film dentro de su línea de costes, sin excederse y si tiene que prescindir de algunos rostros lo hará. La lógica se encuentra en que Twilight. Breaking dawn (2) tiene que venderse, seguramente a los mismos que ya han comprado los anteriores films ya que muchos habrán firmado precontratos de secuelas. Ante esto, un coste muy elevado de producción podría ser una dificultad no planteada y más en un momento económico delicado en general. Su gran fuerte es que en este nivel de cifras, Twilight tiene la venta asegurada.
En España, la película ha sido distribuida por Aurum, logrando sólo en la explotación de cine cerca de 32M€. Luna Nueva se estrenó el pasado noviembre de 2009 recaudando unos impresionantes 7,8M€ en su primer fin de semana, siendo el mayor estreno del año y uno de los más importantes de la historia.
Pau Brunet