
La taquilla española por fin da un salto cualitativo en las cifras para colocarse en unos buenos 10,5M€ durante el penúltimo fin de semana de noviembre. La cifra alegra y supone un aumento del 61% respecto a lo visto hace una semana en cuanto a recaudación y un 67% en la presencia de espectadores. La mala noticia es que hace un año llegó un terremoto de la dimensión de Luna nueva y la presencia de cine como 2012 o Celda 211 le daba a la taquilla española una recaudación de más de 15,3M€, por lo que este fin de semana supone una caída del 33% respecto a hace un año.
Lo de esta semana ha tenido un protagonista con nombre y apellido: Harry Potter. La cinta de Warner ha sido capaz de generar el segundo mejor estreno del año, después de Alicia en el país de las maravillas y por consecuencia el mejor estreno en 2D del año (ya se sabe que la idea es siempre tener un récord al que agarrarse). La película supera los datos de Eclipse que logró 5,3M€ y es que Potter era un estreno masivo con un enorme arsenal promocional y un enorme fanbase que tenía todas las ganas de seducirse por este séptimo y penúltimo capítulo. Pero sin duda ha habido vida más allá del mago y mucha.
La presencia del épico lanzamiento de Warner ha supuesto algo de lo que el cine venía careciendo desde mucho: valor añadido. Suena mal pero el cine como ocio masivo ha estado en un plano muy ensombrecido y pobre en estos dos meses de octubre y noviembre. Pese a la presencia de algunos estrenos, la emoción siempre ha sido justa dejando entender que muchos espectadores no encontraban el interés por acudir a las salas. La falta de oferta es una causa, pero es más correcto indicar la falta de peso a la oferta presente, ya que muchos de los títulos medio ignorados esta temporada están producciones de peso como La Red Social, The Town o Caza a la espía entre otros. Esta semana la gran mayoría del producto veterano ha experimentado excelentes descensos y algunos estrenos han funcionado mejor de lo esperado.
En el segundo grupo encontramos a La bella y la bestia, que se ha logrado cerca de 580.000€ en su estreno en 275 cines, dejando una media por sala de 2.200€. Sin duda Disney ha logrado generar un interés, limitado pero suficiente como para colocarse en el cuarto puesto. La película tenía las fuertes armas de la marca de la casa y del nombre de la película, una apuesta casi segura para un amplio sector familiar. La duda estaba en su la magia de Potter le iba a dejar espacio (y más con tantas copias) pero así ha sido y seguramente con la ventaja de poder seducir a ese rango de espectadores de menos de 10 años que tanto “obedecen” a lo que dice Mickey Mouse.
La otra sorpresa de la semana es la producción española The Way, estrenada por Filmax esta semana con 59 salas y con la que ha logrado un buen dato de 137.000€ y la tercera mejor media por sala de la semana, 2.328€. Sin duda la sorpresa está en que el film no se planteaba como un estreno con tantas copias, de hecho se esperaba en 20 salas, pero por alguna extraña razón algo sucedió que levantó un vuelo que la ha colocado en este buen estreno. Lo cierto es que a nivel de notoriedad el film contaba con bastante presencia a lo largo de pasadas semanas y puede que su look de producción dramática americana le haya abierto algunas puertas entre un sector de audiencia adulto y prodramas.
El cine español también ha estado de alegría al ver como bajos descensos de recaudación de Los ojos de Julia y Bon Appétit. La primera ya está en los 5,45M€ y la segunda alcanza los 435.000€ en 10 días y parece que llegará bien al largo puente de diciembre por lo que no debería estar aspirando a menos de 850.000€ con opciones a más.
El cine español ha supuesto esta semana un 11% del total de la pantalla un buen dato si tenemos en cuenta que Potter se ha llevado el 58% del pastel. Desde el 29 de octubre, el cine español ha logrado una cuota de mercado entorno al 17%, el mejor dato del año.
Pau Brunet