
Desde que este martes Disney diera inicio con los comunicados anuales de su actividad, las malas noticias se han repetido durante el resto de la semana. Warner y Fox han sido las otras dos empresas que han dado a conocer estos datos, siempre con descensos en los ingresos respecto a 2007.
La compañía del Ratón Mickey comunicó el lunes en su informe una caída del 32% en sus beneficios respecto a 2007 y un descenso del 8% en los ingresos, situados en los 9’6B$. Gran parte de esta bajada se debe a los escasos resultados de los dos primeros cuatrimestres, en los que la major no ha logrado el éxito esperado de películas como Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian. Wall·E ha sido su gran éxito, pero también se ha quedado algo alejado de los resultados de Ratatuoille. Ya en el último cuatrimestre, las cifras de Bedtime Stories o Bolt tampoco han sido lo esperado y gran parte de sus ingresos internacionales se han producido con fecha posterior al 31 de diciembre. Tampoco Miramax, filial de Disney, ha gozado de grandes impactos pese a los correctos resultados de La duda. La gran sorpresa de este año ha sido el buen funcionamiento de High School Musical 3, así como las series infantiles y adaptaciones que se han hecho como Hannah Montana 3D, y las tv-movies de Camp Rock y todo el merchandasing que ha rodeado a estos productos.
Precisamente la televisión ha sido la división que menos a decrecido en la empresa, sólo cae un 14% respecto al pasado año, y la principal causa se encuentra en la huelga de guionistas de la época enero-marzo, que afecto mucho a las series más importantes de la cadena ABC y todos los ingresos publicitarios que habían.
Warner y Fox también han indicado sus resultados anuales, que en el caso de la empresa de Murdoch, los ingresos descienden un 8%, mientras que en Warner lo hacen un 3%. En ambos casos estos porcentajes significan que cada empresa ha dejado de ingresas más de 6’4B$, cifras mucho más elevadas que Disney, pero con la diferencia que estas dos empresas son multinacionales que engloban muchas actividades diferentes a la de Disney, como el caso de las telecomunicaciones.
Warner es quien más pierde ganancias y lo hace a lo grande con una caída de 16B$, causados por la devaluación de Time Warner Cable, así como otras marcas como AOL. A nivel cinematográfico, Warner es la major que mantiene mejor sus ingresos, con un descenso del 11%, que contrasta con el 26% de Disney y el 76% de Fox. Para la major los buenos resultados de El caballero Oscuro han sido la calve del éxito, ya que el film a ingresado cerca de 1.000M$ en todo el mundo, así como los resultados de los films de New Line, Sex and the city, Four Christmases, y los resultados internacionales de La brújula dorada (más de 300M$). El activo de El extraño caso de Benjamin Button y Gran Torino aún puede reportar buenas noticias para este primer cuatrimestre de 2009.
Para Fox, el año cinematográfico ha sido trágico, con un descenso del 76% en los ingresos de cine, especialmente producidos por los escasos resultados de Expediente X, Meet Dave, Max Payne, Australia o Ultimátum a la tierra. En estos dos casos, los buenos resultados internacionales, 135M$ para Australia y 152M$ para Ultimátum, se han producido después del 31 de diciembre, lo mismo que el gran éxito de Marley & Me o Slumdog Millionaire. Estos resultados contrastan mucho con el gran éxito del pasado 2007, con Borat, The Simpson Movie o Die Hard 4.
New Corp. Cable (el canal de pago) ha sido la única alegría de la empresa, con un crecimiento del 26%, junto con los diferentes periódicos de la multinacional, que también crecen un 6%. Eso sí, la televisión general de Fox así como sus cadenas locales, han descendido un 93% a causa de la crisis de la publicidad.
Tiempos difíciles para todas las empresas de gran tamaño, pero a nivel cinematográfico, algo de luz se ve y veremos que pasará en la televisión y el DVD, dos explotaciones que sufrirán mucho, pero es posible que la opción de ocio que ofrecen estos grandes conglomerados sean más económicas que otras y por ello su poder de seducción sea más importante. Además, el mecanismo de estas grandes empresas puede retroalimentarse de muchas maneras, por lo que con un cierto empujón de confianza en los consumidores, y un respiro de malas noticias podría ser clave.
Pau Brunet