
La crisis en el cine no solo afecta a la venta de entradas de forma directa sino también a la producción. Es ya un tónica bastante habitual que muchas empresas más que escatimar en gastos de promoción, el conocido como P&A (prints & advertisment), lo hacen en los costes de producción y es en este punto donde el cine basado en “materiales encontrados” (found footage) brilla con luz propia.
Esta semana Universal ha ganado su partida por los derechos de explotación de Grim Night. La historia de este film gira en torno a unos monstruos conocidos como Grim, que una noche al año asaltan el mundo entero matando todo lo que se encuentran. La película cuenta la historia de una de estas noches en la que el mundo se prepara para el ataque, encerrándose en sus casas. La cinta está aún en preproducción y muchos peleaban por el proyecto justo a las puertas del inicio del American Film Market. Finalmente Universal se queda los derechos americanos y según informa Deadline.com por un valor inferior al millón de $.
Hace tres años los creadores de Paranormal Activity dieron en el calvo con un formato de cine no original, ya se vio en La bruja de Blair, pero sí que de alguna forma servia para conectar con el público y contar historias de terror de una forma directa, seca e incluso confusa para muchos. En estos tres años desde el fenómeno de Paranormal Activity la presencia de este cine ha sido muy habitual y siguen llegando nuevas apuestas algunas ya con variaciones hacia unos costes más elevados como el caso deChronicle.
Un elemento clave para entender este tipo de cine no está solo en sus bajos costes de producción, sino en el trabajo que permiten crear en sus campañas de promoción. Es cine de terror o ciencia-ficción, con tramas fuertes a nivel de concepto lo que para muchas cabezas pensantes del marketing son ideales para los tiempos actuales de redes sociales y estrategias de comunicación viral. En el presente mundo estas películas juegan de forma constante en vender la ficción como algo real y generar a partir de aquí dinámicas fuertes que se enmarcan en el conocido marketing de guerrilla (más basado en lo viral que en la publicidad clásica de pago).
De esta forma, mucho de este cine se arma a nivel de comunicación desde antes de su puesta en marcha a nivel de rodaje, creando un constante flujo de inputs no siempre relacionados directamente con el film para luego llegar a la fase de estreno con una gran parte del camino hecho.
Desde el primer Paranormal han llegado a la cartelera otros cuatro films más en esta línea y se esperan otros tantos para el futuro. De estos The last exorcism ha sido otro buen ejemplo de la comercialidad que tiene este cine. La película de producción francesa, pero rodada en inglés y ambientada en Estados Unidos, contó con un presupuesto de 2,8 millones de $, logrando en EE.UU. 41 millones.
En España también hemos caído en esta tendencia, incluso antes del fenómeno Paranormal gracias a [rec], que se basaba en este concepto y que se volvió en un fenómeno mundial traducido por los americanos con Quarantine. La cinta de Jaume Balgueró y Paco Plaza logró en España una taquilla de 12,3 millones de $ (8,19 millones de €) y en el resto del mundo alcanzó los 32,5 millones. La secuela logró un buen éxito de 7,7 millones de $ (5,2M€) y otros 18,5 en el resto del mundo. Y ahora en marzo de 2012 llegará la precuela. Los americanos también hicieron Quarantine 2 pero sin seguir los pasos de la española sino que en su caso se ambientaba en un aeropuerto. El efectivo film no salió en salas de cine sino que Sony directamente la lanzó al mercado doméstico.
Ahora en este 2011 la española Nostromus (nuevo sello de los productores de Buried y Red Lights) se lanza en este cine con Emergo, dirigida por Carles Torrens y presentada con éxito en el pasado Festival de Sitges.
Otro español, Gonzalo López-Gallego ha sido el responsable de otro film de este formato, Apollo 18, aunque este no ha tenido la suerte que otros films similares, siendo un fracaso en la taquilla americana (solo logró 17,5 millones de $) y otros mercados internacionales. En España aún está pendiente de fecha de estreno.
Pero, ¿cual es otro de los grandes valores de este cine a nivel de producción? El tener costes tan bajos este tipo de cine puede variar su explotación (sobretodo en Estados Unidos) con bastante facilidad sin suponer esto un rechazo a los beneficios. Los bajos costes y la comercialidad de este cine permiten buenas ventas internacionales como para financiarlo. Después de esto, los cines pueden ser o no un aliado pero en mercados como Estados Unidos, el pasar directamente (o inmediatamente después de los cines) al formato online VoD o streaming permite alcanzar buenos rendimientos.
El cine de formato “material encontrado” pese a que ya existía es en estos tiempos actuales cuando ha tenido más sentido. Las redes sociales, el poder de VoD en algunos mercados y las nuevas plataformas de contenidos eran el terreno que se debía sembrar para la proliferación de este cine.
Como en todo, veremos cuanto tiempo dura o hacia donde variará.
Aquí está el clip de Grim Night creado para encender el interés de los compradores de los derechos.
Pau Brunet