
Este fin de semana llega a medio mundo el cuarto film de la saga de acción y espías Mission: Impossible. Una saga que después de los regulares datos del tercer film muchos dudaban que fuera a seguir, pero finalmente así ha sido y a lo grande, que es como a veces Hollywood se siente más cómodo.
Misión: Imposible. Protocolo Fantasma es el estreno de la semana este fin de semana en España y en otros 22 países incluido Estados Unidos, donde tendrá un lanzamiento singular este fin de semana. Claramente la intención de Paramount es recuperar el terreno perdido en el tercer film y eso se nota en el marco bombardeo general que se le ha dado al film, tónica general en este tipo de cine.
La primera aventura de Ethan Hurt (Tom Cruise) en la gran pantalla empezó en 1996 con una sonada adaptación de la mítica serie televisiva dirigida por Brian De Palma. El film era todo un esperado evento que contó con unos elevados 80 millones de $ en producción pero que no decepcionó. La cinta recaudó en Estados Unidos 45,4 millones de $ en su primer fin de semana para terminar en los 180,98 millones. Luego en el resto del mundo el film amasó 276,7 millones de $. En España la película fue vista por 3,14 espectadores, un dato que en ese momento era equivalente a 10 millones de € (pesetas en ese momento) pero que ajustado al precio actual sería equivalente a unos épicos 20,4 millones de €.
Esta primera aventura se caracterizó por ser un producto de suspense y acción ultra clásico, marca de Brian de Palma, ambientado en Europa y Cruise se rodeaba de nombres como Emmanuelle Beart, Kristen Scott Thomas, Jean Reno y Jon Voight.
Ante este primer éxito sus responsables dieron inmediata luz verde a una secuela pero esta vez cambiando el registro. El producto pasaba a manos de John Woo y el director asiático puso su estilo en pantalla. En este caso la era post-Matrix, las artes marciales, las acrobacias imposibles y las palomas (marca de Woo) se tradujeron en cifras muy elevadas. Mission: Impossible 2 recaudó en su estreno americano 77,8 millones de $, en el mayo de 2000 y fue uno de los primeros films en estrenarse en un miércoles de cara a alargar el fin de semana de estreno. No hubo decepción alguna, Paramount recaudó 215,4 millones en USA y otros 330,9 millones en todo el mundo. En España la película aún fue más vista que la primera, 3,37 millones de entradas vendidas para un dato de 13,24 millones de €, que hoy por hoy serían equivalentes a 22,3 millones.
Pero la cosa se torció en el tercer film. Pasaron seis años de lapsus entre el segundo y el tercero y la caída de interés fue importante. Durante el fin de semana de estreno de Mission: Impossible III el film logró unos buenos 47,7 millones de $, y pese a que el mantenimiento fue decente, la película se conformó con unos escasos 134 millones, poco ante un coste de 150 millones en producción. A nivel internacional el dato se quedó en los 263 millones. La película perdía un 38% de atención en EE.UU. y un 20% en el resto del mundo. En España aún fue más agudo y de los más de 3 millones de espectadores de los dos primeros films, el tercero se quedó en los 1,3 millones, con una taquilla de 7 millones.
No se sabe si la línea de Woo fue la que dejó un mal regusto o sencillamente la saga perdió su interés como pasa muchas veces en estos tipos de películas. La crítica no fue mala, J.J. Abrams es un director querido y reputado en este tipo de cine, pero su boca-oreja no le dejo recuperar la audiencia perdida.
Ahora el cuarto film llega con una importantísima energía. Se ha creado mucha expectativa entre los fans de la saga (que tener los tiene) y Paramount ha puesto todo tipo de carnes en el asador para atraer a cuantos más espectadores mejor. La acción es su principal marca, pero en este caso se le ha dado más presencia al “equipo” que acompaña a Cruise, a la aventura y el espionaje. Su director, Brad Bird (Los Increíbles) tiene también su comunidad de seguidores y confianza, una línea similar a J.J. Abrams. La ventaja de Protocolo Fantasma es que a nivel internacional conserva un fuerte tirón, Asia, Rusia o Brazil son mercados ahora claves y especialmente para un film de estas dimensiones. Incluso un leve dato en Europa podría sobrellevarse bien con lo que se alcance en estos países. No hay que dejar de lado que recaudar 267 millones de $ internacionalmente con el tercer film no es malo (decepcionante quizás para sus responsables, pero no malo).
En España la cinta tiene la enorme ventaja del buen momento de asistencia en sala que hay ahora así como ser el gran estreno de la semana, sin competidores directos. Una prueba de fuego para la saga pero sobretodo para Cruise y su “estrella”.
Pau Brunet