
El precio de las entradas de los cines ha sido un elemento de constante debate entre la industria del cine y los espectadores. Pero este año este debate debería relajarse y reflexionar sobre la situación actual de la afluencia de espectadores en salas.
Durante este año 2011 el precio medio de la entrada de cine se ha situado en los 6,59€, según confirma Rentrak, lo que supone un encarecimiento del 1,09% respecto al pasado año y el aumento del precio más bajo en los últimos nueve años. El contraste es muy elevado respecto a los pasados dos años, cuando este se había encarecido un 6,2 y un 6,9% respectivamente, consecuencia directa del auge del formato 3D. La caída en picado de la presencia de espectadores en las salas 3D se supone el principal elemento para esta frenada.
También hay que remarcar que en periodos sin el 3D el aumento del precio de la entrada ha sido bastante más destacado lo que invita a otras reflexiones como el uso de las promociones, descuentos, días del espectador o mayor afluencia en los días de entre semana. Los años 2004 y 2005 fueron en los que el precio medio aumentó menos, un 3,2 y un 3,5% respectivamente, y en esa época se situaba en los 4,8-5€. En 2009 el precio de la entrada se colocaba en los 6,1€ (5,74€ en el 2008) mientras que en 2010 el aumento fue hasta los 6,52€.
El declive del 3D
Después de la caída en picado en 2008 de las recaudaciones, año en el que los cines solo acumularon 619,3 millones de €, los dos siguientes años fueron muchos más robustos, empezando con un espectacular aumento del 8,4% durante el 2009. En 2010, según datos del Ministerio, la cifra descendió un escaso 1,3% hasta los 662 millones. Pero mientras que 2009 fue un año de grandes éxitos (empezó Celda, Ágora, Crepúsculo, Avatar), 2010 fue el año del 3D, con una gran cantidad de éxitos en este formato, aunque como contraste esto supuso una aguda caída de la audiencia. Muchos films en 3D estaban vendiendo entre el 60 y el 70% de las entradas en este formato.
Durante este 2011 el porcentual de venta de entradas en 3D ha disminuido mucho, pasando a datos de asistencia del 35-45% del total. Sí que muchos films estrenados en 3D ocupan las posiciones altas de los éxitos 2011, pero eso no quiere decir que su mayor cantidad de espectadores y recaudaciones vengan por ese formato.
Comparando precios, en 2010 Avatar tenía un promedio en tercera semana de 8,26€, Shrek 4, 7,54€, Toy Story 3, 7,45€, Gru, 7,62€ y Narnia 3, 7,38€. En 2011 Torrente tocó techo con 7,71€ de media de entrada, mientras que Piratas se queda en los 7,36€, Kung Fu Panda en los 7,15€, Cars en los 6,8€ y El Gato con botas 7,11€. Tintín se salva de la quema con 7,38€. El precio medio de los estrenos 3D en este 2011 ha sido de un 10%, dato que se agudiza muchísimo en segunda y tercera semana, especialmente por la alta cantidad de estrenos en este formato, lo que desplaza muchas copias.
Esta realidad de caída de afluencia en el formato que estaba dando millones es un elemento que hay que tener muy en cuenta en la valoración del descenso del dato general de ingresos de los cines en este 2011, al igual que de forma positiva pasó en 2009-2010.
La caída de espectadores también se relaja
A nivel de espectadores, la venta de entradas se sitúa a fecha de 19 de diciembre en los 92,27 millones según datos de Rentrak. Ante esto las estimaciones para terminar el año se colocan en torno a los 95-96 millones de € a la espera que esta primera parte de las vacaciones navideñas de sus frutos. De ser así el descenso de la audiencia en este 2011 se colocaría en el 5,4%, un dato más relajado que el descenso del pasado año, que fue del 7,6%. Entre 2009 y 2010 se dejaron de vender 8,6 millones de entradas, caída que este año sería de entre 5,5 millones. También entre 2007 y 2008 se produjo un importante descenso, se paso de los 116,9 millones a los 107,8, (caída del 7,8%), pero entre 2008 y 2009 se produjo un aumento del 2% por valor de 2,2 millones de espectadores.
Si el declive del interés hacia el 3D sigue este camino visto en 2011, es más que probable que en 2012 incluso se llegue a ver una reducción de la media de la entrada. Esto no quiere decir que los precios de las entradas bajen sino que se aumentan las promociones y se aumenta la afluencia en el formato tradicional, así como en los días de entre semana.
Lo que queda más en el aire es si el numero de entradas vendidas supone un “tocar suelo” o no. De ser así, 2012 podría suponer un aumento de los espectadores y una vuelta al rango de los 100 millones de espectadores.
Desde 2002 las salas de cine han pasado de vender 137,4 millones de entradas a los 95-96 millones, una caída del 30,4%.
En Estados Unidos las cosas no se alejan mucho, aunque con un 3D más comercial aún. Ahí hasta la fecha el descenso de las recaudaciones es del 3,4%, dato que a falta de 10 días no parece que vaya a mejorar en exceso. Las previsiones de nuestro país se sitúan en una caída de las recaudaciones en el 4,6-4,8%.
En un contexto de crisis general muy aguda, el cine vive su menor aumento de precio de la entrada en nueve años y la caída de espectadores es baja en comparación con pasados años.
Fuente cifra: Rentrak y Ministerio de Cultura
Pau Brunet