
El pasado fin de semana Fast & furious demostró que la saga seguía activa, sobretodo entre los espectadores hispanos. Universal presentó un informe en el que indicaba que cerca del 47% de la audiencia fue hispana, o lo que es lo mismo, casi 33M$ vinieron de los bolsillos de los latinos. Hollywood hace años se dio cuenta de la importancia del público afroamericano, y desde entonces no ha parado de producir cine para ellos (desde las comedias de Tyler Perry, a dramas recientes como La vida secreta de las palabras), así como promocionar los estrenos de forma “especial” pensando en este sector de la población. Ahora podría pasar lo mismo con los latinos, aunque los perfiles sociales son muy diferentes.
En estos dos últimos años la población afroamericana e hispana se hace con el 32% de las entradas de cine que se venden a lo largo del año, unos 460 millones de tickets durante 2008, frente al 60% de la población caucásica. Los porcentajes han variado sustancialmente en el caso de los hispanos, sobretodo durante 2007 y 2008, ya que esta población ha aumentado su consumo cinematográfico un 25% y son los que con más frecuencia van al cine, unas 11 veces al año frente a las 8 que van los afroamericanos y los caucásicos. Con esto no es extraño que durante este año y medio, las majors se hayan puesto las pilas con la promoción de sus películas hacia este sector. Disney lo ha hecho con Beverly Hills Chihuahua, Fox con Alvin y las ardillas, Paramount con Transformers y Lionsgate con la cinta de aventuras orientales El reino prohibido. Los resultados en todos estos casos han sido muy positivos y la apuesta de Universal con Fast & furious ha sido la que más, especialmente por los altos datos registrados durante su primer fin de semana.
Universal había apostado fuerte con este público para Fast & furious, con anuncios en castellano en las principales televisiones hispanas del país, Telemundo y Univisión, en Internet a través de las principales redes sociales con alta participación latina, así como anuncios en prensa escrita y exteriores en barrios de alta presencia latina. Además, Unviersal se ha preocupado en hacer dos junkets (ruedas de prensa con los actores), uno para los medios anglosajones y otro para los hispanos, presenciando a los actores, Vin Diesel y Michelle Rodríguez, tanto en Miami como en México. El esfuerzo ha valido la pena.
No es la primera vez que la major detecta esta enorme presencia de hispanos en sus películas, y desde que en 1999 con el estreno de La momia sabía que no podía dejarlos pasar. Desde entonces, hits como El rey Scorpion, los tres anteriores capítulos de Fast & furious, El increíble Hulk o cine de acción como Empire, han presentado una enorme presencia de este target.
Ahora las distribuidoras y productoras estudian la producción de cine latino de forma especial, aunque aún no hay un gran producto “propio” que haya sido un gran éxito, como sí sucede entre los afroamericanos, y parece que los hispanos tienen especial debilidad por el cine mainstream, o por el cine propio americano. Como diferencias cruciales hay que indicar que el target latino es más joven que el caucásico (de media), que influencia en su presencia en cines y tipo de películas. Además, como sucede entre los afroamericanos, los padres acuden a los cines con los hijos, no dejándolos con niñeras, un hecho que los convierte en un claro objetivo del cine familiar.
A nivel de producto autóctono propio, en estos dos años han llegado varias apuestas importantes desde México que se han saldado con buenas cifras, Bajo la misma luna, Bella, Ladrón que roba a ladrón, La mujer de mi hermano, El laberinto del fauno y ahora, Sin nombre, pero sólo Laberinto ha llegado a superar los 30M$ en la taquilla americana. Sin duda lo que ahora falta es un producto más comercial para ellos y no creo que tardemos mucho en verlo, ya que las majors han visto el filón y ahora saben como llegar hasta ellos, así que no lo dejarán escapar.
Fuente: Variety.com / MPAA.org
Pau Brunet