
No hay ninguna compañía de Hollywood que cada pocos años tenga un año de esos desastrosos que no consigue ningún número uno, pero hay que reconocer que el que esta viviendo Warner es uno de los más sonados. En el informe del primer trimestre del año señala que la empresa ha caído un 20% de lo recaudado el año pasado en el mismo periodo. La respuesta la encontramos en los malos resultados de las películas estrenadas en estos meses: Firewall, 16 blocks, Poseidon, Superman returns, Lady in the water, The ant Bully, The Wicker Man y Beerfest. Las cuatro películas han recaudado cifras muy inferiores a sus presupuestos por lo que las perdidas son millonarias.
Los dos primeros casos, Firewall y 16 blocks, tienen la singularidad de ser del mismo género (acción) y estar protagonizadas por estrellas de probado éxito: Harrison Ford y Bruce Willis. Pero no ha sido suficiente. Las dos películas entraron con cifras bajas en la cartelera y demostraron que este tipo de género, el de acción no cuenta con la misma aceptación que las décadas de los ’80 y los ‘90. Firewall terminó su carrera con poco más de 40 millones y 16 blocks con 36 millones, todo muy lejos de los holgados presupuestos de los dos filmes (de entre 60 y 80 millones de dólares)
Pero no solo ha sido el género de acción el que ha hecho perder dinero a Warner. El cine de catástrofes ha sido el que le ha reportado más perdidas. Hablamos del remake dirigido por Wolfang Petersen Poseidon. La historia de este gran crucero de lujo que vuelca en medio del océano, dejando a un número de pasajeros atrapados en el barco ha sido no solo un desastre en la ficción sino también en la realidad. El film contaba con un exagerado presupuesto de 175 millones de dólares, que todo hay que decir se nota en cada uno de los minutos de la película. Pero la taquilla no respondió como esperaban.
Muchos analistas atribuyen el fracaso de este Poseidon al poco interés de la población por ver un film de catástrofes al viejo estilo de Hollywood. Warner se esforzó mucho en una campaña publicitaria que mostraba el film como un festín de acción y efectos especiales, pero esto no fue suficiente atractivo para que la gente acudiera en masa a ver el film.
El film terminó hundiéndose con apenas 65 millones de dólares en la taquilla americana. A pesar de eso, a nivel internacional la película ha funcionado algo mejor, y a proporcionado 110 millones, por lo que el total recaudado por la película es hasta la fecha de 180 millones. Poseidon le ha supuesto a la Warner más 140 millones en perdidas, a sumar con lo perdido en los dos primeros filmes que hemos mencionado.
El segundo fracaso es el más sonado de todos. Superman Returns era considerada por muchos uno de los filmes más esperados de la temporada. Pero no fue así. El estreno estuvo muy por debajo de lo esperado: 51 millones de dólares. Su presupuesto final era de 360 millones de dólares, 260 de presupuesto más otros 100 millones en concepto de promoción del film. Además la película de Brian Singer contaba con uno de esos procesos de producción complejos y problemáticos que solo hicieron que aumentar el coste hasta los desorbitados 260 millones de dólares.
La taquilla final en EE.UU. es de 195 millones de dólares. Y si sumamos todo lo recaudado en todo el mundo apenas llega a los 400 millones de dólares, algo muy por debajo de lo esperado e insuficiente para pagar lo gastado. Superman Returns ha producido perdidas por valor de 150 millones de dólares.
Con estos cuatro filmes Warner lleva perdidos casi 400 millones de dólares y aun quedan otros cuatro fracasos más.
El caso de Lady in the water, el tercer intento para ganar algo de dinero, tenía la singularidad de ser un proyecto que nació dentro de Disney pero terminó en manos de Warner a causa de la ruptura de la relación laboral entren M. Night Shyamalan y Disney. La compañía del ratón Mickey no aprobaba el fantasioso guión de Shyamalan y prefería que este tuviese más elementos de terror al estilo de las películas que les habían hecho ganar tanto dinero, como El sexto sentido o Señales. Por esta razón, Shyamalan firmó con Warner para poder rodar su película con un ajustado presupuesto de 55 millones de dólares. El caso de esta nueva producción merece una cierta atención por su etiqueta de película maldita. No solamente Shyamalan decidió abandonar Disney para poder producir esta historia, sino que el público americano cree que el nombre de Shyamalan como creador de terror esta perjudicado por su anterior película, The Village, y que por ello era difícil sustentar una campaña de marketing por su nombre que muchos analistas empiezan a ver como veneno para la taquilla (algo que le sucede a Woody Allen, por ejemplo). Las cantidades recaudadas por Lady in the water son las más bajas de la carrera de Shyamalan (con la excepción de su primera película de la cual nadie se acuerda) y, sin duda, son producto de esta mala opinión del público. A Warner le cabe la esperanza de que el boca-oreja salve a la película, más que nada porque la productora no acaba de creerse la mala suerte que esta teniendo este año.
Y si esto parecía poco, los tres filmes que ha estrenado durante el mes de agosto (uno de los más lucrativos del año) han sido estrepitosos fracasos que no han llegado a los 30 millones de dólares en recaudaciones. De todos ellos brilla con luz propia el film de animación The Ant Bully, porque ha fracasado donde pocos hasta ahora habían fracasado, el cine infantil. El film de Warner se estreno en un año atípico en Hollywood, porque más de cuatro filmes de animación en 3D se estrenaron en cuatro semanas, por lo que la cartelera terminó colapsándose y produciendo cifras bajas a casi todos los filmes estrenados. The Ant Bully fue la que salió peor parada ya que solo logró 26 millones de dólares de los más de 75 millones que costó el film y otros 35 que costó la promoción de este.
Y antes de que terminara el mes de agosto Warner no podía evitar estrenar Beerfest, The Wicker Man que han sido fracasos aún más estrepitosos si cabía. He dicho “evitar” ya que creo que fue la palabra más pronunciada por toda persona que veía la película. Ambos filmes fueron fracasos económicos y de crítica, que apenas han superado los 20 millones de dólares, cifras que solamente reportan perdidas a Warner.
Fracasos, perdidas, malas críticas, batacazo, “film fallido” todas estas palabras están últimamente muy cerca de los títulos que llevan el logotipo de Warner. Ha estas alturas del año la productora esta en la 6ª posición de recaudación de todos los estudios, con apenas 650 millones de dólares recaudados y solamente un 10% de share. Otro dato significativo es que Warner solo ha estrenado 9 películas durante este año y juntas han costado más de 1.100 millones de dólares.
Pero no todo son malas noticias en Warner. Desde hace ya muchos años todos los grandes estudios de cine son a la vez conglomerados empresariales que comercian con videojuegos, música, Internet, DVD o la televisión por cable. Y es en esto último donde Warner tiene mucho éxito. Hace un par de meses la compañía dio a conocer sus cifras de la primera mitad del año que eran un 10% mejor que el pasado año. Principalmente por el buen ritmo de la subempresa Time Warner Cable, que es actualmente la más importante distribuidora de televisión por cable de EE.UU., las ventas de DVD han sido excelentes, sus parques de atracciones siguen siendo de los más visitados del mundo y la discográfica Warner Music es una de las más potentes del mundo.
Por extraño que parezca el cine es una pequeña parte del negocio de Warner, pero si hay que decir que el informe señala que las ventas de entradas de cine han descendido un alarmante 20%.
Es muy posible que lo que esta sucediéndole al mítico estudio solo sea fruto de la casualidad, pero aun así, creo que para ellos no estaría de más mirar de entender porque sus filmes no han funcionado. Quizás el público no quiere estas historias o quizás son nuevos tiempos de menores presupuestos, menos tiempo en taquilla y nuevas maneras de interpretar un éxito o un fracaso. Si todos los filmes de Warner hubiesen costado la mitad, otro gallo canta
Pau Brunet