Acer vs. Google

Publicado por en Tecnología.

Todos conocemos grandes instituciones internacionales que buscan el beneficio común de las personas y de los pueblos, como la ONU y la UNESCO. En la misma línea se han creado asociaciones internacionales que solo buscan el bien común para grandes empresas. Sin embargo, lo que es nuevo para muchos es que la Open Handset Alliance ―OHA―, la organización creada por Google para aglutinar a fabricantes y a operadoras que trabajan con Android, sea un entorno en el que las reglas las marca solo uno: Google.

Se definen a sí mismos como una alianza multinacional de tecnología líder de la industria móvil, comprometida con el fomento de la innovación en los dispositivos móviles, y ofrecen a los consumidores experiencias ―hasta ahora desconocidas― partiendo del sistema operativo Android, una plataforma abierta para dispositivos móviles. Con todo, lo cierto es que está permanentemente controlada por Google, por lo que «sistema abierto» no sería la definición más adecuada. Si no, que se lo pregunten a Acer.

El 1 de Junio de 2009 Acer anunció su incorporación a la Open Handset Alliance para lanzar sus primeros dispositivos móviles a finales de ese mismo año, lo que contribuía al desarrollo de la plataforma Android y mostraba su apoyo al sistema operativo de Google, así como su compromiso con el éxito comercial de Android.

Pero el pecado de Acer llegó a primeros de este mes, cuando presentó sus primeros dispositivos móviles con el sistema operativo Aliyun, una plataforma que supuestamente utiliza componentes de Android y que en la actualidad solo se usa en China. El problema del Aliyun es que no permite que las aplicaciones creadas para Android funcionen en su plataforma. En otras palabras, está generando un nuevo sistema operativo, de la misma manera que en el pasado se creó el IOS de Apple, o el propio Android de Google.

Todo parece indicar que asistiremos, en breve, a una nueva guerra de patentes. Google afirma que Aliyun utiliza elementos de Android que son propiedad de la compañía, y que si un fabricante los utiliza, «ya que es un sistema abierto», lo mínimo es garantizar su compatibilidad total.

El problema real es que si los fabricantes comienzan a desarrollar sus propios sistemas operativos Google terminará por salir del bolsillo de nuestra chaqueta, que es donde cada uno de nosotros guardamos nuestro Smartphone. Y eso significa, en última instancia, abandonar la compañía a un futuro muy incierto.

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