Cuidado con tu email

Publicado por en Empresas, Privacidad, Tecnología.

Hace pocos días se hizo público el resultado del juicio entre Apple y Samsung, ya conocido como el caso de las patentes. El veredicto le ha dado la victoria a Apple sobre su máximo competidor. Y, por lo que parece, el principal motivo ha sido el intercambio de correos electrónicos entre directivos de Samsung en los que mostraban claramente las características que deseaban incorporar a sus dispositivos, y que ya había adelantado el fabricante americano.

Lo ha revelado uno de los miembros del jurado, Manuel Llagan, uno de las nueve personas que componían el jurado en el caso de Apple contra Samsung. Éste reconoció en una entrevista con CNET que el segundo día del juicio ya tenía el jurado indicios suficientes para determinar que Samsung había copiado a Apple.

Actualmente la comunicación a través de correos electrónicos es utilizada a diario, no solo en el ámbito laboral, sino también en el ámbito personal. Pero, ¿qué valor probatorio tienen en un juicio los correos electrónicos? Su valor dependerá de la forma en que éstos fueron obtenidos, ya que todo parte del principio de la inviolabilidad de las comunicaciones privadas, y un mail entre directivos de una misma compañía no deja de ser información confidencial.

Pero esto no ha ocurrido en este juicio. Un email interno de la compañía surcoreana les va a costar 1.050 millones de dólares: unos 840 millones de euros al cambio actual. Se trata de un correo enviado internamente por JK Shin, responsable de comunicaciones móviles, en el cual describe la diferencia para los usuarios entre un smartphone Samsung y el entonces nuevo iPhone como “la diferencia entre el Cielo y la Tierra”.

Un mail que Samsung ha intentado sin éxito que no fuera admitido como prueba en el juicio. Una comunicación interna que, en su parte final, mostraba un deseo claro: “Hagamos algo como el iPhone”.

Esa prueba se consiguió posiblemente de forma ilegal; quizá llegó a las manos de un empleado o proveedor insatisfecho con su vida actual, que vio una oportunidad de alcanzar un nivel de vida algo más desahogado. Pensemos ahora si en nuestros gestores de correo electrónico, redes sociales y posts, no estamos cayendo diariamente en ciertos comentarios plasmados en tinta electrónica, que, a la larga, nos pueden perjudicar en un mundo donde nuestra historia está tan solo a un click.

0saves
If you enjoyed this post, please consider leaving a comment or subscribing to the RSS feed to have future articles delivered to your feed reader.

2 comentarios a “Cuidado con tu email”

Deja un comentario

  • Nombre (obligatorio)
  • (no será publicado) Email (obligatorio, no será publicado)
  • Website

Escribe tu comentario aquí...

XHTML: Puedes usar estos tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, le informamos de que sus datos serán incorporados a un fichero propiedad de EDITORIAL ECOPRENSA, S.A. (en adelante, El Economista) con la finalidad de gestionar su utilización de los blogs. Usted puede ejercitar sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición dirigiéndose por escrito a El Economista. C/ Condesa de Venadito, 1- 3º 28027 Madrid. elEconomista podrá limitar, total o parcialmente, el acceso a sus servicios a determinados Usuarios, así como cancelar, suspender, bloquear o eliminar determinado tipo de contenidos si tuviese conocimiento efectivo de que la actividad o información almacenada y/o difundida es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización que los Usuarios hacen de los servicios y, por consiguiente, no garantiza que los Usuarios hagan un uso diligente y/o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los Usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los Usuarios proporcionan sobre sí mismos. elEconomista excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los servicios y de los contenidos por parte de los usuarios o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información que los usuarios proporcionan a otros usuarios acerca de sí mismos y, en particular, por los daños y perjuicios de toda naturaleza que puedan deberse a la suplantación de la personalidad de un tercero efectuada por un usuario en cualquier clase de comunicación realizada a través del portal.