En Italia lloran a Jobs, también en La Rioja

Publicado por en Ideas, Tecnología. Comentar.

Hay muchas razones para echar de menos a una persona como Steve Jobs: por su forma única de entender el tan mal usado concepto de «innovación», por el gusto por el diseño alemán y, muy especialmente, por el cuidado de las escuelas europeas en los detalles y en la calidad. Sin embargo, desde hace unos días nadie se acuerda tanto del difunto Steve Jobs como unos empresarios de Milán: los legítimos dueños de la marca iCar.

Icar SpA Industria Condensatori, que dispone de oficinas en Monza y tiene su dirección legal en Milán, con un capital social de 12 millones de euros, ha visto cómo en unos pocos días las visitas a su página web se contaban por miles, desde todos los países de nuestro viejo planeta Tierra.

Icar SpA, legítimo propietario de la marca iCar y del dominio iCar.com, ha debido estar muchas veces en el pensamiento de Steve Jobs para averiguar de qué manera se podría hacer con ambos productos, antes de lanzar al mercado el que consideraban que podría adueñarse fácilmente del 50% de la cuota de mercado. Estos números, en principio, me parecen demasiado abultados, aunque Steve tenía la virtud de convertir en oro todo lo que tocaba. Por desgracia, todo menos su frágil salud.

Mickey Drexler, miembro del Consejo de Administración de Apple, habla de un 50% de cuota de mercado en un país donde la crisis ha pegado muy fuerte en un sector del que siempre han estado muy orgullosos. Sin embargo ahora, con el precio de la gasolina subiendo cada día más, los grandes coches de 6 y 8 cilindros con 400 o 500 CV están dando paso a pequeños utilitarios producidos principalmente por fabricantes japoneses.

En este entorno es en el que la mente siempre prodigiosa de Jobs tenía entre sus decenas de proyectos inconclusos desarrollar un automóvil fiel al diseño de la compañía de la manzana. Un coche 100% conectado con el usuario que nos permitiría decidir la temperatura interior en el momento en que se fuera a usar, conocer el nivel de sus baterías y del depósito (Steve seguramente lo habría creado híbrido), o arrancar el coche sin llave, solo con nuestro Smartphone. La comodidad durante el trayecto y la seguridad habrían sido otra de sus preocupaciones, dentro y fuera del habitáculo, para los pasajeros y para los peatones. Desde luego, Steve lo habría pensado y analizado todo.

El iCar me ve llegar o, mejor dicho, me «geoposiciona» y se desbloquea al acercarme. Me reconoce por el móvil y por el iris de mi retina. No hay indicadores mecánicos. Todo serían pantallas que me irían proporcionando los datos que necesito, ni más ni menos ―no es recomendable que el conductor se despiste―.

Enciendo el navegador 3D, selecciono luz ambiente autoajustable y recibo permiso para iniciar el movimiento de mi vehículo. Con solo apretar el acelerador me coloca automáticamente en el carril adecuado. No he tocado aún el volante ―que sería un joystick―, y ya estoy circulando, seguro y confortable, como le gustaba a Steve.

Es una pena saber que el futuro de la automoción no está en manos de Steve. Solo confío en que alguien sea capaz de recoger su testigo y continuar desarrollando el iCar. Por todos los que adoramos conducir, por esos empresarios italianos que han visto cómo se hacían famosos en pocas horas, y por La Rioja, donde su Ilustre Colegio de Abogados tiene el honor de poseer el dominio iCar.es, uno de esos genéricos que a muchos de nosotros nos habría gustado poder poseer, sentarnos una tarde con Jobs a tomar una taza de té y departir juntos de lo humano y de lo divino mientras nuestros abogados cerraban el acuerdo de transferencia de la marca, o de un simple dominio .com.

De dónde salen las ideas de Apple

Publicado por en Ideas, Tecnología. Comentar.

Apple, la empresa más rentable del mundo de la tecnología, tiene unas pequeñas oficinas en Reno, en el estado de Nevada. En esas oficinas no se está desarrollando el diseño del nuevo iPhone, ni tampoco es donde se atienden las miles de llamadas que los usuarios de Apple realizan a diario para averiguar cómo pueden mejorar sus equipos. Ni tan siquiera cabe decir que nadie ha visto nunca grandes eventos de Apple en Reno, Nevada.

Sin embargo, ése el lugar del que salen todas las nuevas ideas del fabricante de la manzana o, para ser más exactos, es la oficina de la que salen las nuevas formas para ganar más dinero pagando menos impuestos a lo largo y ancho del mundo. Con un puñado de empleados en una pequeña oficina, Apple ha logrado algo central en su estrategia corporativa: ha evitado miles de millones de dólares en impuestos en Estados Unidos y en el resto del mundo.

La creación de una oficina en Reno es uno de los muchos métodos legales ―aunque prefiero llamarlo «alegales»― que Apple utiliza para reducir su factura de impuestos. Lo hace del mismo modo en lugares como Irlanda, los Países Bajos o Luxemburgo, así como en maravillosos paraísos fiscales con nombres evocadores donde ha instalado sus filiales, siempre en países que gozan de unos impuestos realmente bajos en los que sus instalaciones muchas veces son tan escasas como un buzón o una pequeña oficina evidentemente anónima.

Las primeras previsiones de este año indican unos beneficios para la compañía, antes de impuestos, de cerca de 40.000 millones de euros, lo que supone un record en toda regla, una cantidad lo suficientemente atractiva como para evaluar de qué manera pueden evitar el abono de cuantiosos impuestos. Aunque sean porcentajes pequeños, los estrategas de la empresa siempre los verán como miles de millones de euros desaprovechados para su causa.

Apple no es el único que utiliza tretas fiscales para huir del fisco. Google, Amazon, Hewlett-Packard y Microsoft tienen ingentes ingresos que no provienen de la venta de productos físicos, sino de derechos de propiedad intelectual, como las patentes de software que hacen funcionar los dispositivos. En otras ocasiones los propios productos son digitales, como canciones, libros electrónicos, aplicaciones para móviles, software de gestión…. En esos casos, que representan un gran porcentaje de sus ingresos, les resulta muy fácil y rentable trasladar las ganancias a agradecidos países con impuestos reducidos.

Según un estudio que presentaba recientemente el NYT en Estados Unidos, las empresas tecnológicas están pagando, de media, un tercio menos de impuestos que el resto de las grandes corporaciones, y eso gracias a las estrategias empresariales que se aprovechan de flagrantes lagunas en el código tributario. Apple fue la primera empresa que diseñó y utilizo la ya famosa  «Double Irish With a Dutch Sandwich» (irlandés doble con sándwich holandés), que reduce el pago de impuestos merced al uso de filiales instaladas en Irlanda y en los Países Bajos para poder desviar todo el dinero «defraudado legalmente» a paraísos fiscales en el Caribe.

Parece que para estos gigantes el viejo continente es, y seguirán siendo durante muchos años, su propio «OK corral» donde pueden venir a dejar sus miserias y a llevarse nuestros euros. De ese modo podrán seguir creando un mundo feliz que para muchos está dejando de ser real y se está volviendo de cartón piedra, como los viejos decorados de las películas de los años 80, con los que la factoría Hollywood nos hacía ver una realidad muy diferente de la que nos tocaba vivir.

Ahora ya sabemos lo fácil que es desarrollar productos geniales, ser un referente en el sector y provocar la envidia de muchos, comprar decenas de compañías cada año y talento a diario. Lo verdaderamente complicado es devolver a la sociedad una parte de todo lo que te ha dado, sobre todo cuando esa parte se llama impuestos y, entre otras cosas, sirven para ayudar a nuevas empresas a desarrollar los Facebook, iPhones y medicamentos del futuro. Y, por qué no, algunos de ellos con un merecido apellido español.

Todo negocio empieza por un nombre

Publicado por en Emprendedores, Empresas. Comentar.

Por desgracia no se crean tantas empresas como a todos nos gustaría y, lo que es peor, muchas no pasan de su primer año de vida. Esto tiene muy variadas causas. Una de ellas, que sin ser la más importante tiene que ser mimada desde el día cero, es la del nombre.

Cada día recibo varios mails donde se me presentan nuevas iniciativas. Algunas de ellas sufren lo que yo llamo «mal del nombre», algo muy extendido en las tan de moda aplicaciones móviles. Para el emprendedor, el nombre de su aplicación tiene una importancia relativa, por no decir nula. Se amparan en que a los usuarios no les importa cuál es el nombre de la «app», tan solo que funcione y cumpla sus cometidos. No deja de ser una curiosa forma de defender su marca entre las miles de aplicaciones que se lanzan mensualmente.

Los buenos nombres no son fáciles de crear. Hay verdaderos especialistas para ello. La respuesta a una dificultad no puede ser esconder la cabeza y argumentar que, como son difíciles de encontrar, pasamos página, invertimos solo lo que nos cueste el dominio de la página web, aceptamos como bueno uno que no nos termina de disgustar y, más tarde, cuando seamos grandes y famosos, ya compraremos el bueno, el dominio oficial.

Todas estas excusas son válidas para muchos. En última instancia, son solo eso, malas excusas. Los empresarios que las usan no tienen una conciencia clara de la importancia de su marca. Ésta refleja lo que somos y lo que queremos ser, así como nuestras aspiraciones. Un nombre mal elegido por desgana o por un mal planteamiento empresarial muestra una falta de atención en los detalles, en el cuidado del cliente, en el mensaje que proyecta y, en definitiva, en el trabajo de cada día.

Todos podemos crear nombres muy creativos ―como Quavittum.com―, y todos pensaremos que es, sin duda, lo que refleja. El problema es saber lo que refleja, consultoría o empresa de biotecnología, una agencia de medios sociales o, quizás, una plataforma de compras grupales.

Nada no significa nada, excepto para el creador del nombre. Le pondremos un bastón, un soporte, una frase debajo del logo que me indique su actividad empresarial. Las grandes marcas lo tienen, o quizás no. Un gran nombre transmite lo que buscamos: definir en un segundo una actividad y destacar sobre el resto. Facebook, Google y otros tantos «punto com» no son solo buenos productos, sino también excelentes nombres.

A pesar de la frustración de tener que invertir tiempo y dinero en la definición de un nombre para su nueva empresa, dar con uno no excesivamente malo es un proceso sencillo. Empiece por hacer una lista con las palabras clave que definen su negocio, identifique a su competencia y, especialmente, aquellos nombres que son sus favoritos, los que mejor están calando en la sociedad, y vea cómo están formados.

Debe encontrar un valor único en su negocio y centrarse en los aspectos diferenciales. Ser claros, olvidarnos de complicadas estructuras que hacen imposible recordar la marca, incluso para sus fundadores. Es preciso evitar lo genérico. No se centre exclusivamente en los servicios o productos que vende u ofrece, y no se canse nunca de analizar y de observar las reacciones que provoca en su entorno. Solo así sabrá la respuesta del mercado cuando los lance.

Y un último consejo: si el «.com» o el «.es» no están libres, vuelva a empezar de cero.

El mundo no sigue las reglas de Google

Publicado por en Redes sociales, Tecnología. Comentar.

Hace pocos días Sergey Brin, cofundador de Google junto a Larry Page, dio una entrevista en exclusiva al diario inglés The Guardian en la que reflejaba sus miedos ante aquellos que van en contra de la apertura y libertades que ofrece la Red, y que, para él, se encarnan en Apple y Facebok. Para Sergey, estos dos gigantes informáticos se están dedicando a poner puertas al campo y controles de acceso en cada una de las nuevas aplicaciones o dispositivos que lanzan al mercado.

Sergey ha caído en la misma trampa que otros grandes ejecutivos, demostrando cómo años y años de estudiadas acciones de marketing, de palabras medidas y de control del staff, se desmoronan como un simple castillo de naipes tras una entrevista.

En pocas horas, cientos de comentarios de internautas han ido colocando a Google punto por punto en su situación real. Los usuarios de Internet saben que el gigante americano no está temeroso del final de la red tal y como la conocemos. Google solo intenta mantener un modelo de negocio que les ha sido muy rentable, independientemente del número de leyes que se tengan que saltar a lo largo y ancho de todo el mundo.

Google sabe que Apple lidera muchos campos. El que más le duele, las aplicaciones para Smartphone, y ese es un terreno donde su buscador no puede arrancar información a los usuarios y eso no le gusta. Por ese motivo regala la licencia de su dispositivo Android para poder conocer lo que hace y dice cada uno de los 600.000 nuevos usuarios que adquieren diariamente un teléfono inteligente con tecnología Android.

Google tampoco sabe como atacar a Facebook. Una vez que los internautas inician su sesión, escapan del poder de Google. Durante horas, el buscador no sabe qué hace, qué dice, qué busca, qué imágenes sube o cuáles comenta; no sabe nada y eso le desespera.

Ellos, que cada día analizan los datos que tenemos cada uno de nosotros en nuestro gestor de correo de Gmail, que saben lo que buscamos diariamente gracias a su propio buscador, que conoce incluso nuestras preferencias ideológicas gracias al análisis de nuestros perfiles por herramientas propias como  youtube,  ven desde hace meses que una gran parte del pastel de la publicidad la van a perder si no vuelven a recuperar el control, a poder disponer de toda nuestra información privada sin tener que pagar ni un solo euro por ello.

Sergey se queja, y seguramente defendiendo a sus inversores, de que Facebook les obliga a jugar con unas reglas muy restrictivas, reglas impuestas por los diferentes organismos públicos internacionales para que la privacidad de los consumidores sea igual dentro que fuera de la red. Es algo que todavía no se ha conseguido, pero cuya ausencia representó el mayor éxito comercial y empresarial para este par de estudiantes universitarios allá por el 2000.

Y, como no, en una época donde todo aquel que se pone en contra de gobiernos y de leyes parece que gana puntos, Sergey ataca duramente a todos aquellos países que tratan, cada vez con más fuerza, de controlar el acceso y la comunicación de sus ciudadanos. Pero es curioso ver cómo no atacaba tanto al gobierno chino cuando vio peligrar su permanencia en el coloso asiático. Entonces, para mantener contentos a sus socios, decidió aceptar todas y cada una de las directrices que el gobierno chino le impuso para poder continuar en un mercado que tiene actualmente más de 500 millones de internautas, aunque eso fuera claramente en contra de lo que supuestamente defienden.

Sergey, parece que Google finalmente tendrá que aceptar la reglas, como todos.

Emprender a los 50

Publicado por en Emprendedores. Comentar.

Resulta común relacionar la actividad emprendedora de un país con jóvenes recién salidos de la universidad y poseedores de una sólida formación académica. Sin embargo, en los Estados Unidos fue la generación de los llamados «baby boomer», o personas que nacieron durante la explosión de natalidad producida entre los años 1946 y principios del decenio de 1960, la principal promotora del fenómeno del emprendimiento.

Contrariamente a la creencia popular, en el período de 1996 a 2007 los americanos entre los 55 y los 64 años desarrollaron una actividad emprendedora un 30% superior a la correspondiente al tramo de edad comprendido entre los 20 a 34 años. Esto fue debido, en parte, al desplazamiento de la pirámide de edad, al continuo declive del período medio de empleo, a la experiencia y al conocimiento adquirido por los empleados de mayor edad y a los efectos de la recesión de 2008–2009 en los sectores de actividad clásicos de la economía norteamericana.

La desaparición de la perspectiva norteamericana de las grandes empresas ―que creían que sería imposible que se algún día se hundieran― quedó seriamente dañada por la recesión económica que perdura hasta nuestros días, lo que ha provocado una creciente atracción popular hacia las empresas de nueva creación. Dicha atracción es tal que, actualmente, cerca del 80% de los jóvenes piensa en el emprendimiento como único medio realista de ganarse la vida.

En Estados Unidos la tendencia impele al emprendimiento social, un nuevo modelo de actividad cuya finalidad es la de desarrollar productos y servicios que satisfagan las necesidades básicas de colectivos desatendidos por las instituciones sociales y económicas convencionales. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha creado la Oficina para la Innovación Social y la Participación Ciudadana, que permite identificar problemas y extender soluciones sociales de emprendimiento por todo el país.

Un ejemplo mundialmente conocido de empresario social con filosofía ética es el de Muhammad Yunus, apelado «el banquero de los pobres», fundador del Banco Grameen, que otorga microcréditos a los pobres a cambio de una promesa sin firma de por medio: la de devolver el dinero. De esta manera, el banquero de los pobres ha permitido que se desarrollen miles de proyectos que van desde la agricultura ecológica hasta la pesca artesanal sostenible, el aprendizaje colectivo o el nuevo periodismo, que permiten cada día sostener a familias completas. Todos ellos son proyectos que tienen cabida dentro de esta práctica empresarial que supera al 2% de la población activa en Estados Unidos.

Si en España fuéramos capaces de alcanzar ese 2%, frente al escaso 0, 5% actual, reduciríamos en 600.000 desempleados la terrible lacra del paro.

No hay que mirar solo a USA

Publicado por en Emprendedores, Tecnología. Comentar.

Parece que en el mundo de la tecnología la innovación solo puede venir de un sitio: las fuentes inagotables de Silicon Valley. Es cierto que Don C. Hoefler acertó al denominar «Valle del Silicio» a lo que todos conocían como el «Valle de Santa Clara». La gran concentración de industrias relacionadas con los semiconductores y los ordenadores bien valía el cambio de nombre.

Sin embargo, Silicon Valley no es el maná. Ya en 2012 hay otros países que lo están haciendo muy bien, entre ellos Israel.

Hace mucho tiempo que los frutales dejaron de ser el principal producto de exportación del estado judío. Parece que desde 2009 el milagro ha sido tecnológico. Muchos lo llaman ya el «nuevo Valley», en clara alusión a la eclosión de nuevos emprendedores en un país con una historia que no llega a los cien años, y que está por debajo de los 8 millones de habitantes. Aún así, es el país con mayor número de empresas que cotizan en el Nasdaq, a excepción de los Estados Unidos.

Parece evidente que su relación con los gringos ha contribuido enormemente a este éxito. De todos modos, no debemos olvidar que si en España estamos invirtiendo el 1,3% de nuestro PIB en I+D, Israel mantiene un 4% de su PIB destinado a desarrollar e innovar, y lo hacen de verdad: atrayendo Fondos de Capital Riesgo europeos a sus fronteras. Debido a su escaso nivel de inversión, España necesitará 30 años para converger con Europa en I+D+i, lo que reduciría el desempleo hasta alcanzar la media de la UE. Precisamente ha sido el aumento en la inversión de I+D lo que ha traído empleo y riqueza a países como Dinamarca, Alemania o Suecia.

De Israel han salido grandes corporaciones, como Ariad Maizels. Esa empresa desarrolló la tecnología de reconocimiento 3D que emplea el controlador Kinect para la Xbox de Microsoft, algo que muchos veían como un simple joystick para videojuegos, pero que ahora las empresas españolas intentan trasladar a los quirófanos para evitar infecciones quirúrgicas. O como Shai Agassi, que está construyendo la primera red de coches eléctricos de Israel y su modelo ha cautivado a otras 27 regiones del planeta.

Muchos gigantes vieron hace años el potencial de Israel. IBM fue la primera gran corporación en instalarse allí. Una vez transformada en proveedor de servicios y grupo de consultoría, su centro israelí se ha convertido en el mayor laboratorio de I+D fuera de Estados Unidos.

En el Mobile World Congress, desarrollado en Barcelona, muchas empresas israelíes vinieron a mostrar sus productos. No en vano están a la vanguardia en campos como nuevos medios, internet, telefonía móvil, juegos o animación digital. Pero también vinieron en búsqueda de jóvenes talentos de Barcelona para replicar en Cataluña lo que ha sido y es un éxito en Israel. Evidentemente, no resulta tan fácil, aunque supone una opción. Si aquí los bancos no proporcionan financiación para nuevos proyectos, debemos buscar otras formas de conseguirla. Y qué mejor forma que mediante acuerdos internacionales con serios planes de futuro.

¿Dónde estás, Steve?

Publicado por en Emprendedores, Empresas, Tecnología. Comentar.

Steven Paul Jobs falleció en Palo Alto, California, el 5 de octubre del pasado año. Se me ocurren cien cosas y mil personas que se podían haber ido de este mundo en su lugar.

Steve Jobs, empresario, magnate de los negocios, máximo accionista individual de The Walt Disney Company y cofundador y Presidente Ejecutivo de Apple Inc. convirtió un garaje, junto a Steve Wozniak, en lo que para muchos se ha convertido en una empresa talismán. Con poco más de 24 años Jobs ya compartía la portada de Time con otros grandes artistas, empresarios o personalidades públicas, y con 26 años era millonario. Desde el principio su día a día era la innovación, cuando para muchos innovar era simplemente sacar productos nuevos.

Para Steve innovar era algo más: revolucionar el mercado, saltarse las curvas, y no de una en una, sino de siete en siete. Fue el primero en incorporar el ratón en vez de la línea de comandos, el primero en hacernos la música mucho más apetecible gracias al iPod, el primero en unir marketing y tecnología. Cuando parecía que los ordenadores tenían que ser feos por naturaleza, él se inspiraba en la escuela alemana para dar belleza a todos sus productos.

Pero no, por desgracia Steve ya no volverá, y lo que muchos empezamos a temer ahora, tras la presentación del último iPad, es que Apple tampoco volverá. Steve ya nos dejó una temporada en 1985, cuando fue despedido de Apple Computer. En aquella ocasión vendió todas sus acciones. Solo se quedó con una, que guardó durante muchos años, y la volvió a mostrar en 1997, cuando regresó a la compañía, que ya entonces se encontraba en graves dificultades financieras. Fue su Director Ejecutivo hasta el verano de 2011, el mismo verano en el que Apple se convertía en la empresa con mayor capitalización del mundo.

Desde la presentación del nuevo iPad he estado hablando con muchos amigos, algunos de los cuales conocen muy bien a Apple. Les pregunté si el actual staff directivo sería capaz de seguir creando con el espíritu de Steve no solo productos nuevos, sino también nuevos productos. La respuesta, rápida y concisa, fue siempre la misma: no.

Es un ruido seco que te hace pensar si las empresas son muchas personas o solamente una, si el capitán ha de delegar o todos han de marchar a un ritmo marcado. Es, por desgracia, un perfecto caso de estudio para alguna prestigiosa escuela de negocios. Es la segunda caída de Apple, quizás la definitiva. Confiemos en que pronto un nuevo visionario sea capaz de plasmar en dos folios cómo entiende que ha de ser el futuro, para que algún otro loco visionario invierta en su proyecto y, en pocos meses, tengamos un nuevo iPad, el que le habría gustado presentar a Steve.

La pesadilla de YouTube

Publicado por en Tecnología. Comentar.

Cada noche, antes de dormir, Eric Schmidt, Presidente Ejecutivo de Google desde octubre de 2006, cuando firmó la compra de YouTube por 1.300 millones de euros, tiene el mismo pensamiento: «¿cómo soluciono el problema de los derechos de autor de YouTube?». Es una pesadilla que no tiene manera de quitarse de la cabeza, terrible pero cierta. Cada día que pasa tiene más miedo acerca de este fabuloso servicio de intercambio de vídeos.

El día de su compra YouTube contaba con sus fundadores ―Chad Hurley y Steve Chen― y poco más de 50 empleados. La firma de la venta lanzó al alza las acciones de Google, ya que los inversores veían muy clara su estrategia de ampliar su espectro de operaciones hacia los sitios dedicados a formar redes sociales y compartir vídeos, todo ello en una  época en la que MySpace era, con mucho, la mejor posicionada. En definitiva, buscaban un espacio web de intercambio de vídeos y contenidos, así como de interacción social.

Previo a la compra, faltaba un pequeño problema: la firma de los acuerdos con las discográficas para permitir el acceso a los millones de usuarios de YouTube a miles de vídeos de sus archivos, acabando así con una disputa pública por la protección de los derechos de sus artistas en la Red. Universal, Sony BMG, CBS y Warner Music Group fueron las primeras en firmar para evitar problemas futuros.

La cuestión de los derechos de autor y de la explotación de las obras digitales es un terreno en el que la industria todavía debe avanzar. Usuarios, compañías y gobiernos no han logrado encontrar una fórmula que satisfaga a todos. El sistema de vídeo en streaming permite la publicación de contenidos. A pesar de todo, ya desde sus inicios, respetar los derechos de sus creadores no era una de sus premisas.

Pocos años después de la adquisición, y ante los problemas que estaban surgiendo en juzgados de medio mundo, Google presentó Content ID, una herramienta que analizaba toda la información que se publicaba para comprobar que era legal. Mediante CID Google puede bloquear la publicación, monitorizar su rendimiento o monetizar. En otras palabras, el usuario recibe un mensaje informándole de que no dispone de los permisos para publicar su vídeo, o YouTube permite la publicación e informa a los propietarios de los derechos de los contenidos sobre cómo se está consumiendo el producto, en teoría para sacar más rendimiento a los vídeos o, directamente, para monetizar el producto. Gracias a Content ID el productor o el dueño de los derechos recibirían los ingresos publicitarios que se consiguen con el vídeo y, en el caso de ser ilegal, se retiraría.

Para Google el sistema se ha mostrado efectivo, aunque en realidad tiene muchos agujeros en el casco. Es cierto que la incorporación de Content ID era necesaria, pero dejar en manos de una máquina muy inexperta esa labor se ha mostrado ineficiente, ya que da muchos falsos positivos, como el caso de Gamer.nl, que reclamó los derechos sobre más de 10.000 vídeos, trailers de juegos y vídeos hechos por fans. El resultado de todo ello fue que YouTube «linkaba» automáticamente los ingresos publicitarios a la cuenta del fabricante del videojuego, en lugar de a la del artista gráfico. Es decir, indexaban anuncios a contenidos que, a simple vista, no eran de ellos.

YouTube necesita algo más humano que un simple detector de derechos para administrar mejor el contenido que suben a su sitio. Y esto es así porque a veces, queriendo hacer su trabajo, terminan favoreciendo a quienes realmente roban.

No me toques el link

Publicado por en Tecnología. Comentar.

Alemania y Bélgica comparten una pequeña frontera, como la nuestra con Francia. En el futuro parece que van a compartirla mucho más.

Al parecer la coalición de Gobierno de Berlín va a legislar para obligar a Google a pagar a los diferentes editores por reproducir informaciones o artículos de prensa, de la misma manera que los periódicos y cadenas de televisión han de pagar los servicios que ofrecen las agencias de noticias de cada país, a través de las cuales, en gran medida, obtienen los contenidos para mantenernos a todos informados.

Uno de los servicios de la compañía, accesible desde su página principal, es Google News. Fue incorporado en 2002 y lo definen como «una herramienta que rastrea e indexa la información contenida en centenares de medios de comunicación de todo el mundo y ofrece a los usuarios la posibilidad de buscar datos en ellos». Los sitios web de estos medios de comunicación se rastrean frecuentemente, por lo que resulta factible incluso encontrar noticias publicadas hace pocos minutos. Desde la puesta en circulación de este servicio, algunos medios se han quejado de su relación directa con un acusado descenso del tráfico en sus servicios web y, por lo tanto, con la pérdida de sus ingresos por publicidad. Agencias de noticias, medios de comunicación y asociaciones de fotógrafos han visto menoscabados sus derechos de propiedad intelectual, por lo que algunos de ellos se han visto obligados a acudir a los tribunales.

Una de esas demandas fue impuesta en 2005 por la agencia francesa agence France–presse (aFp) por incluir noticias sin su permiso. Exigía por ello un pago de 17,5 millones de dólares y una orden para que Google se abstuviera de reproducir tanto los textos como los titulares y las fotografías de su propiedad. Finalmente, en 2007 llegaron a un acuerdo económico y la agencia autorizó a Google News a que continuara publicando sus contenidos. Como ocurre casi siempre con Google cuando se llega a acuerdos en procesos judiciales, los términos concretos no se hicieron públicos.

Google no solo ha tenido problemas con las agencias de noticias por su nuevo servicio. En Bélgica la batalla entre el buscador y la asociación de medios del país, Copiepresse, trajo serias consecuencias para esta última. Todo comenzó en 2006, cuando un grupo de periódicos demandó a Google con motivo de la utilización de los titulares y la información de noticias en Google News sin su permiso. En mayo de 2011 un tribunal de Bruselas ratificó la prohibición impuesta a Google News de replicar la información de diversos periódicos belgas. Después de que el Tribunal de apelaciones confirmara la victoria de Copiepresse, Google se vio obligado a cumplir con la sentencia judicial.

Google debía además abonar una multa total de 3,25 millones de euros por los 130 días en los que hizo caso omiso a las reclamaciones y publicó contenidos en su sitio web sin la citada autorización. Entonces sucedió algo inaudito: la compañía de Montain View no se limitó a eliminar los enlaces de Google News, sino que también suprimió todas las referencias a esos diarios… ¡en su índice de búsquedas! En otras palabras, en www.google.be, que tiene una posición de monopolio en las búsquedas de Bélgica, dejaron de aparecer las empresas denunciantes en los resultados de las búsquedas de los internautas. De ese modo Google consumó su venganza y eclipsó, de facto, esos medios denunciantes en internet, ya que un importante número de sus lectores llega a ellos a través de los buscadores, y en Bélgica Google posee más de un 90% de cuota de mercado. El perjuicio que se causó a los diarios belgas no tenía precedentes. Vieron con estupefacción cómo se desplomaba su número de visitantes de un día para otro, y con ello sus ingresos.

En un momento en el que en internet no existen las fronteras, ¿qué sería lo más razonable para los medios alemanes, españoles, holandeses y belgas? Parafraseando a Aristóteles, tal vez la virtud esté en el justo medio. Google News es una herramienta magnífica para el usuario, aunque cada editor debería elegir y negociar con ellos su presencia.

Que se lo pregunten a sus compañeros belgas o franceses. Les ayudarán a tomar la mejor decisión.

Andalucía se mueve a ritmo de twitter

Publicado por en Márketing, Redes sociales. Comentar.

Hace pocos años que el presidente Obama llegó al poder. Muchos vimos en su forma de trabajar las redes sociales una de las herramientas más importantes que le permitieron hacerse con el sillón presidencial. Ahora estamos viendo cómo sus contrincantes, que se están preparando para la campaña electoral, afinan sus armas para dicho momento.

Las elecciones de 2008 fueron las primeras en las que internet entró de lleno en las urnas. El presidente Barack Obama se benefició del trabajo realizado en la web. Este año la carrera por la presidencia no podrá dejar de lado las redes sociales. El presidente Obama ha crecido con ellas  ―Twitter, YouTube y Facebook―, pero también las hay nuevas, y es importante ir dominándolas para sacarles todo el provecho posible. Estoy hablando de Pinterest, donde Ann Romney, para nosotros una total desconocida pero que en USA no deja de ser la esposa del republicano Romney ―que a día de hoy es el favorito para enfrentarse al presidente Obama no dentro de muchos meses―, es ya una de los más de 10 millones de sus usuarios registrados.

Ann Romney está creando su propio tablón de fotografías, de recuerdos, de momentos vividos durante la actual campaña y durante la vida de su marido. Todas las imágenes están bañadas de patrióticos mensajes que, sin necesidad de llegar al extremo, creo que nos faltan a nosotros, y van mostrando una estrategia muy marcada, que en gran medida ―y por el perfil de Pinterest― llegará al corazón de ese más de 60% de mujeres que son fieles seguidoras del mural de Ann Romney.

Mientras los estadounidenses se acercan a las elecciones de este otoño, la carrera digital se está calentando. Obama participa activamente en chats de vídeo, la Primera Dama no deja de twittear, Ann Romney busca en todos los cajones de su casa otra foto que colgar en su mural, y nuestros políticos piensan que esto de las redes sociales está muy bien para los niños… ¡pero leches! Seamos serios y sigamos llenando plazas de toros y campos de futbol, aunque sea a costa de llevar a jubilados de una punta a otra de Andalucía.

De las pasadas elecciones generales aún no hemos olvidado que el equipo que llevaba la cuenta de Twitter de Mariano Rajoy, el candidato del Partido Popular, ante la idea de un par de usuarios de ponerse como imagen en su cuenta de Twitter una fotografía de Mariano Rajoy, no tuvo mejor idea que pedirles en público que la cambiaran. Aunque el tono de los mensajes era correcto, consiguieron precisamente el efecto contrario: montones de usuarios cambiaron su foto por la de Mariano Rajoy, y en muchos de esos casos por una foto manipulada, convirtiendo rápidamente #avatarmariano en trending topic.

Memorable fue también la petición de @conRubalcaba, que ofrecía regalos a los que compartieran información en Facebook y Twitter para, de esa manera, llegar a un mayor número de votantes. Ejemplar modo de pasar de político a vendedor de Teletienda, que te regala lo que sea si consigues que tu familia compre lo que es muchas veces imposible de vender. Lo que sí consiguió fue nuevamente ser trending topic no deseado, con tan seductores nombres como #prostituits y #puntosrubalcaba.

El problema radica muchas veces en que nuestros gobernantes, como para muchas otras cosas, solo se acuerdan de los votantes cuando llegan las elecciones. Es muy posible que los equipos que están detrás de sus perfiles sociales ni estén lo suficientemente preparados, ni lleven tanto tiempo en política como debieran. Parece ser que para su campaña electoral el Partido Popular de Andalucía intenta sorprender al electorado mediante aplicaciones para Smartphone y Tablet, aunque Javier Arenas supera en poco los 900 twits. Resulta triste comprobar que solo supera por veinte a Pepe Griñán, del PSOE, y triste, muy triste, comprobar que IU, la que siempre lo ha estado haciendo mejor en las redes sociales, con Diego Valderas, coordinador general de IU LV-CA, parlamentario andaluz comprometido con la mayoría social de Andalucía, no llega ni a la mitad de twits que sus contrincantes. Definitivamente, nuestros políticos andaluces pueden estar preparados para muchas cosas, pero no para conseguir el cambio en Andalucía.

Señores políticos, respeten el duelo por nuestra economía e inviertan nuestro dinero en acciones sociales, y no en meriendas sociales.