42 km de emociones (bis)

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Ya han pasado 3 años desde que, en noviembre de 2011, inicié esta aventura en forma de blog y la titulé Sensaciones. En aquella ocasión, como hoy, volcaba en uno de mis primeros post las emociones, experiencias y, por supuesto, sensaciones vividas en la célebre maratón de NYC. ¡Qué buenos recuerdos!

Este domingo, la carrera más legendaria del mundo  ha vuelto a inundar las calles de la Gran Manzana, en su ya 44ª edición y recientemente galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. Un premio al espíritu y a la universalidad del deporte porque aquí, cada participante es una historia de superación.

Un año más, lo he disfrutado a tope desde la barrera y, como siempre, rodeada de amigos.

La impresionante organización hace mucho más excitante participar en ella y, para los demás, los que animamos, poder disfrutar y vivir con intensidad los valores del deporte. Una lección que te llevas, viendo a los discapacitados llegar a lo más lejos con mucho esfuerzo; no somos nadie. La piel de gallina al verlos pasar en sus velociclos, bien hace bajar a tierra. Una lección de humildad. Porque la maratón la hacemos todos, es una colaboración entre miles de personas para que sea posible: voluntarios, policía, sponsors, bandas de música y animadores forman parte de este gran espectáculo lleno de emociones.

Por ello, el bien ganado Príncipe de Asturias ha hecho que surja una bonita iniciativa, “la Gran Manzana” carrera organizada por La fundación Príncipe de Asturias y el Ayuntamiento de Gijón. Se sorteaban 10 inscripciones para la maratón del 2015, un buenísimo regalo. La carrera contó con la presencia del Embajador de los EEUU James Costos gran aficionado al “running” junto a su pareja Michael Smith, quienes aportaron el espíritu americano. Una pareja realmente cautivadora.

Os dejo dos de mis fotos favoritas en este viaje. Una, la foto que yo hice y la otra, el momento en que yo hice la foto. Porque sí, la comunicación ahora va de sensaciones, de experiencias , de historias.

 

Una muy bonita es la que escribe el japonés Haruki Murakami en su libro, De qué hablo cuando hablo de correr (por cierto, 100% recomendable), que “escribir una novela se parece a correr una maratón”. Y él sabe de lo que habla, ya que ha corrido más de 23 y escrito más de 20 libros.

Al llegar a la meta, no importa el tiempo que tardamos en recorrer la distancia. Lo que importa es llegar y disfrutar el camino. Espero compartir con vosotros, como mínimo, otros tres años cargados de Sensaciones.

Un comentario a “42 km de emociones (bis)”

  1. José Ma Pasquin Bernabeu

    creo que podría se comparar los pensamientos que enriquecen durante el recorrido al protagonista del maratón con los que se enriquece también el peregrino al realizar el Camino de Santiago. En la soledad y duración de la competición el espíritu del protagonista se debe impregnar de valores importantes y verdaderos.

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