¿Qué hacer si tienes el menisco roto?

Muchos hemos pasado por el mal trago de acudir al traumatólogo por un dolor de rodilla y después de varias pruebas el diagnostico sea rotura de menisco.

Entonces aparece una pregunta. ¿Es necesario operarse o se puede solucionar de una forma menos agresiva?

Esta decisión debe ser razonada por el traumatólogo con el paciente que por supuesto tendrá la ultima palabra. Para poder elegir la mejor opción este articulo intentará esclarecer que alternativas hay cuando uno tiene el menisco roto y cual es la mejor elección para cada paciente.

En primer lugar es necesario esclarecer que es y sobre todo para que sirven los meniscos. Éstos son cartílagos que forman parte de la articulación de la rodilla, se encuentran interpuestos entre los cóndilos femorales y las superficies tibiales. Están diseñados para trasmitir las fuerzas ejercidas por la articulación sin que se produzcan daños en el cartílago articular y participan en la distribución de las cargas, la estabilidad articular, la absorción de impactos y la lubricación articular.En resumen son elementos fundamentales para preservar el cartílago articular garantizando la función articular y previniendo la aparición de la artrosis.

Para que el diagnostico sea fiable a parte de una exploración física hecha por un especialista en traumatología es necesario una resonancia magnética que confirme la lesión. A partir de esta conviene saber que cada paciente tiene su propia rodilla y su característica lesión.

Hay varios aspectos a tener en cuenta, en primer lugar es el dolor. Este debe ser definido en el tiempo, no es lo mismo  un dolor de rodilla que se ha producido de manera súbita por un traumatismo haciendo deporte, que uno que lleva años aumentado. Tan importante es el tiempo como la intensidad, de ellos dependerá mucho el tratamiento a seguir.

Otro elemento es la inflamación si está excesivamente inflamada por un traumatismo, podría ser necesario “pincharla” para liberar de esta tensión a la rodilla y si esta hinchazón se repite en el tiempo pude ser un dato relevante.

El componente de la edad es determinante, ya que no es igual una lesión de menisco en un paciente de 20 años que en una persona de 65. Personas adultas por encima de 60 años tienen el menisco roto de forma degenerativa y no precisan de cirugía a menos que la inflamación se repita y el dolor no le deje hacer vida normal.

Otro factor a tener en cuenta es la profesión ya que nos informa de la necesidad o no de cirugía. Dependerá de la utilización de las articulaciones en su puesto de trabajo.

Uno de los aspectos que más nos preocupan a los corredores es volver a practicar deporte con garantías y en esto debe basarse mucho de los objetivo del tratamiento.

Como ejemplos: un chico de 23 años que ha tenido un giro brusco de rodilla con bloqueo, y tiene diagnostico de rotura parcial de menisco interno. Tendrá que pasar por cirugía.

Optar por un tratamiento no invasivo suele realizarse en lesiones que afectan a la parte periférica del menisco. Esta zona, al estar vascularizada (tiene venas y capilares por donde fluye la sangre) tiene más posibilidades de regenerarse por sí sola del mismo modo que se regeneran las heridas.

Otro ejemplo: Mujer de 60 años con dolor en progresión desde hace años. Diagnostico menisco roto degenerativo. En este caso la operación no es necesaria. El dolor muy probablemente sea una suma de factores, podría beneficiarse de tratamiento fisioterápico o valorar infiltraciones de ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas en función de cada caso.

La cirujia más utilizada es la artroscopia ya que es la menos invasiva, además el método existen dos técnicas quirúrgicas de reparación del menisco roto, aunque casi siempre se realiza una combinación de ambos.
Sutura meniscal: Esta técnica quirúrgica consiste en la sutura de la rotura del menisco para conservar todo el tejido meniscal. Esta técnica se suele utilizar en pacientes jóvenes o deportistas ya que permite conservar una gran parte del menisco.
Meniscectomía parcial: Por otro lado, esta intervención consiste en extirpar el borde libre desprendido a causa de la fractura. En estos casos se intenta eliminar la mínima cantidad de tejido, ya que si se eliminase demasiado podría producirse una degeneración acelerada de la articulación y aparecer artrosis.

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