España, ¿trampa de liquidez?

John Maynard Keynes, en su Teoría general del empleo, el interés y el dinero, teorizó una situación en la cual las inyecciones de dinero por parte del Banco Central al sistema financiero no estimulan el crecimiento económico.

La trampa de liquidez se produce cuando los individuos acumulan efectivo ya que esperan un empeoramiento de la economía. Hay una situación de estancamiento en el consumo, las empresas no invierten y los bancos no prestan dadas las malas expectativas económicas. Los inversores estiman que los tipos de interés no pueden bajar más, que los precios de las acciones son excesivamente altos y que por tanto no seguirán subiendo. En relación con los bonos, los bajos tipos indican a pensar que una subida futura, afectará de forma negativa a los precios de los mismos.  En definivita, la política monetaria (medidas de estímulo del BCE) se vuelve inservive para reactivar la economía.

 

Liquidity_trap_IS-LM

Representación gráfica de la trampa de liquidez en el modelo IS-LM

En el modelo IS-LM puede observarse como una expansión monetaria LM -> LM’ (reducción del tipo de interés, inyecciones de dinero en la economía…) no tiene ningún efecto sobre el tipo de interés de equilibrio i ni sobre la producción Y*. Por otra parte, puede comprobarse que, políticas de estímulo fiscal (planes de inversión públicos, bajadas de impuestos…) desplazan la curva IS -> IS” aumentando la producción Y” sin alterar los tipos de interés i.

En España a mi juicio, hemos vivido una situación similar a la descrita por Keynes. El activo de referencia español, los bienes inmobiliarios, se habían revalorizado de tal modo que nadie esperaba que su precio siguiera creciendo. A pesar de los esfuerzos por parte del Banco Central para reactivar la economía vía bajadas de tipos de interés (9 en 5 años) y las constantes subastas de dinero gratuito que iban destinadas al carry trade (recibir dinero al 1% y comprar deuda al 3%, generando un 2% de beneficio instantáneo), éstos eran en vano. La economía no se reactivaba y los precios de los activos de hundían, los bancos no prestaban dinero dada la desconfianza patente mientras que las empresas no invertían por miedo a un empeoramiento de las perspectivas.

Y la UE por fin reaccionó con el famoso Plan Juncker, un macroplan de inversión público-privada destinado al estímulo de la economía de la Unión. Es decir, el Banco Europeo de Inversiones gestionará una especie de fondo de inversión de unos 300.000 millones de euros. Tras estar bloqueado durante meses a causa de la negociación política, parece que el proyecto llega a buen término. Con las economías europeas creciendo poco a poco, veamos si el plan definitivo termina dándoles el empujón que necesitan y desplazan la curva IS hacia la derecha.

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