Uno de los nuestros

Publicado por en Administración Pública.

Si no puedes vencerles, únete a ellos. Así que, tras el reciente escándalo de Bárcenas, que algunos consideran una voladura controlada, queda clara la única solución a la situación actual de nuestro país… ¡Hazte político! Lo se, lo se, a nadie le apetece en el momento actual dedicarse a la política..salvo a los políticos que viven de ella. Pero no hay otra opción. No podemos seguir quejándonos de la clase política sin hacer algo. No podemos decir que algunos son buenos y decentes y quedarnos con eso para no hacer nada. Y con las nuevas leyes ni siquiera podemos hacer partidos políticos nuevos. Sólo queda afiliarse en alguno de los principales partidos y cambiarlos desde dentro. Entrando y denunciando la corrupción, las mentiras, las malas prácticas, y todo lo que llevamos viendo desde hace años, pero últimamente con mucha más claridad e intensidad.

Es un hecho que los políticos en nuestro país están actuando con total y absoluta impunidad. Cada vez es más claro que no piensan en el bien de la población. El incremento de la deuda y el déficit están cada vez más claramente destinados a financiar su expolio. Se toman decisiones para reducir el déficit y este crece en decenas de miles de millones de nuevo. No hay reducciones de altos cargos, ni de prebendas, ni de gastos ineficientes relacionados normalmente con mantener una red de personas controladas por el miedo a perder lo que tienen. Los partidos usan el dinero de todos nosotros contra todos nosotros. Tienen impunidad absoluta, impunidad que en muchos casos les hace comportarse con total y absoluta desvergüenza y desprecio hacia la ciudadanía. Se perdonan los delitos de cualquier tipo, crean leyes a su medida y ya ni se molestan en disimular. No pidan transparencia como solución, ellos ya han decidido ofrecerla. Van a pecho descubierto dejando claro que favorecen a empresas que luego les contratarán, que se protegen unos a otros, que son indultados sin ningún tipo de vergüenza, y que incluso cuestionan la separación de poderes atacando a los jueces que no son de su cuerda o no les siguen el juego e intentan ser independientes. ¿Policías quejándose de no poder investigarles? Da igual, los apartamos de su trabajo. ¿Personas quejándose de sus decisiones? Harán leyes para impedirlo y lanzarán contra ellos a las fuerzas de seguridad del estado, que ya no están para servir a los ciudadanos sino para proteger sus intereses particulares. Esto es el pan nuestro de cada día.

Crecí en el País Vasco, donde viví el problema del radicalismo político y el terrorismo de cerca. Uno de los principales impactos era económico. Las empresas perdían la confianza, existía miedo a invertir en la región, y muchas compañías y profesionales terminaban por marcharse a otros lugares. En aquella época y en todo el país el terrorismo era considerado el principal problema por parte de los ciudadanos. Hoy los políticos ocupan ese deshonroso lugar, sin importarles ni un pimiento este hecho. Basta con controlar un medio de comunicación y echar balones fuera. Les da todo igual.

Así que mientras los que han creado el problema estén al mando no vamos a salir de esta situación. Mientras sigan tomando decisiones ellos será imposible. Ahora mismo se están dedicando a ocultar sus huellas, a echar la culpa a otros (que viven por encima de sus posibilidades o son empresarios que no siguen sus preceptos o se les han enfrentado), salvar los muebles y continuar el trabajo de “redistribuir riqueza” según su particular criterio y aprovechando la situación de caos y falta de recursos de los pocos políticos limpios para comunicar u oponerse. Tampoco están preparados para sacarnos de esta situación. Muchos no tienen estudios, solamente disciplina de partido; llevan en el partido desde la pubertad y no han trabajado nunca en una empresa. No representan al ciudadano medio, ni siquiera le conocen ni les interesa en muchos casos. Otros han declarado claramente que están en política para forrarse, y pesar de estar grabado y reconocido han medrado hasta lo más alto de las empresas más importantes. Da todo igual.

Por lo tanto no hay otra solución posible. Créanme. Si no puedes vencerles únete a ellos. Háganse todos políticos. Afíliense a partidos mayoritarios, nacionales o de su región. Vayan a sus reuniones. Sean uno más. Asuman puestos de responsabilidad dentro. Y por favor, desde ahí empiecen a hacer la limpia que ellos no van a hacer. Porque si no lo hacen definitivamente no habrá queja posible. La culpa será entonces totalmente nuestra ya que se demostrará que realmente somos todos iguales y da igual quién esté ahí.

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