El ¿sacrificio? alemán

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Saltaba la noticia hace pocos días de que Alemania estaba dispuesta a permitir una mayor inflación en su economía, con el principal objetivo de ayudar a los países de la periferia. Vamos, que iban a hacer un tremendo sacrificio por el bien de los demás. Jens Wiedmann, presidente del Bundesbank nos asombraba con esta carta esperanzadora.

Sin embargo, el avezado lector, o cualquier que conozca un poco a Alemania, sabe que hay que leer estas cosas siempre entre líneas. Así que me dio por ir un poco más allá. Y fíjate tú que esta semana Merkel tenía exámenes en Renania-Westfalia, el estado más poblado del país (exámenes que por cierto no le salieron muy bien). Y fíjate tú que uno de los principales factores para que la inflación suba es que los salarios suban. Y para terminar, sigamos fijándonos que Merkel tiene más exámenes en breve.

En resumen, que me parece que Alemania no está haciendo ningún terrible sacrificio por el bien común, sino que más bien Merkel quiere negociar mejoras salariales para impulsar a su partido en las elecciones que se le vienen encima. Su labor empieza a ser bastante cuestionada en Alemania, donde la mayoría de la gente piensa que es muy lenta, actúa poco y decide menos. Con el margen de contentar a la gente, bastante superada con la duración de la crisis, los minijobs y otros aspectos que no se comentan mucho por estos lares, supongo que pretende jugar la baza de subir los salarios, lo que generará más inflación. Así que aprovechan de antemano la jugada para apuntarse el tanto de que se sacrifican, y en consecuencia pedir más adelante a los demás que sigan sus ordenes (perdón, que acepten los sacrificios propuestos por Alemania), algo lógico tras sacrificios y acciones altruistas de ellos por el bien común, como por ejemplo ésta.

Sinceramente, “no me gusta como caza la perrina“. O salimos de esta jugando en equipo, o nos vamos a ir todos a freir espárragos, para regocijo de americanos y chinos. Ya es hora de tomar decisiones juntos pensando en el bien común.

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3 comentarios a “El ¿sacrificio? alemán”

  1. Óscar

    Estimado Guillermo,

    Creo que cuando Merkel habla de aceptar inflacción se refiere más bien a descargar impuestos (Steuerentlastung), es decir reducir impuestos para que al final la gente tenga más dinero disponible para gastar. Merkel poco puede hacer para subir o bajar sueldos. Con la Agenda 2010 que introdujo Schröder, se llegó a un amplio pacto entre sindicatos y empresas para contener sueldos durante una década. Pero algo así no parece posible ahora. Por otra parte, el socio de la CDU, el FDP, agonizando en las eleciones a los estados (Ländern), que llegó al poder central con la promesa de reducir impuestos, necesita algo de oxígeno para no seguir hundiéndose (en NRW ha coseguido entrar, pero en otros parlamentos regionales no ha llegado al mínimo)

    Entiendo que si los sueldos en Alemania subiesen, se produciría una compensación con los sueldos de los países del sur, una especie de devaluación/revalorización de una moneda única. Pero como bien comentas, primero habría que empezar por dignificar los minijobs y los Leiharbeiter (los subcontratados), que viven en un mundo ajeno a la prosperidad de los asalariados normales.

    Saludos
    Óscar Montero, Frankfurt am Main

  2. Guillermo Haro

    Gracias por los comentarios Ansgar y Óscar. La opción de reducciones fiscales pinta mejor sobre el papel, aunque el PIB alemán es fuertemente dependiente del mercado exterior, y me da la sensación que no miran tanto al consumo interno. Sí es cierto que es más controlable esa vía que la de negociación de salarios, pero yo con esta crisis ya llevo tiempo escribiendo que lo escrito (leyes, normas, acuerdos) es papel mojado: nada mejor que una crisis para que los acuerdos dejen de tener validez y se implante sutilmente la ley del más fuerte (o del “porque yo lo valgo).

    En lo que creo estamos todos de acuerdo es que algo van a tener que hacer (por fin) para evitar un descalabro en las elecciones, y que la situación no está tan bien aquí como la pintan. Por Munich, que es de las zonas que mejor están, aun así hay tensiones, pero en Alemania del este las están pasando canutas. Puede que el pensar que otros están peor y además se lo merecen (entre comillas) ayude a pasar el trago, pero en el largo plazo no va a ser suficiente.

    Sigo pensando que Alemania está en una huida hacia adelante. La jugada para conseguir una salida aceptable de Grecia para sus bancos (transfiriendo su deuda a bancos griegos o al gobierno griego con la presión de las ayudas por medio) ha retrasado lo inevitable, y el juego a dos bandas con Italia y España está permitiendo a la locomotora conseguir dinero barato (a ratos), pero creo que más bien por pura comparación (que eso es la prima de riesgo, el diferencial con el Bono Alemán), no porque en valor absoluto pinte mejor el tema por estos lares.

    En fin, que sigo sin ver un plan estratégico a medio plazo, ni en Alemania o España por separado, ni en Europa como región. Así que sin plan que evaluar, y viendo como las decisiones son reactivas sobre todo, estoy bastante preocupado

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