Entrenador nuevo, ¿victoria segura?

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Cuando las cosas van mal toca hacer cambios. Normalmente de entrenador, que es lo más sencillo, aunque no siempre tiene toda la culpa y quien ha fallado es el nutricionista, o los propios jugadores. Ahora el nuevo entrenador acaba de aterrizar y ya está haciendo que los jugadores se enteren por la prensa de lo que les espera. Para empezar, reforma laboral. Sí, eso de las primas, las fichas y demás. Pues que lo va a cambiar por completo.

Todavía no sabemos de qué manera, pero ya se empiezan a hacer comentarios al respecto. Sobre todo las decisiones van a ir en la línea de lo que busca quién realmente manda, que es la asociación esa de jerifaltes que controla el cotarro. Y es que parece que los clubes de fútbol no son rentables, están casi todos en quiebra por gastar más que lo que ganan, dinero que en muchos casos ha ido a nuevos estadios ahora inútiles, o a intermediarios casi siempre desconocidos que han hecho su agosto. Así que hay que hacer nuevas normas para reducir costes, sobre todo los de los jugadores.

Da igual ligas regionales, nacionales o las federaciones a nivel supranacional. Cada uno a su manera se ha excedido, y ahora que no hay patrocinadores y se venden menos camisetas, la solución pasa en gran medida porque los jugadores cobren menos y sea más fácil despedirlos o traspasarlos. Y es que el fútbol es así. Aunque se debería pensar en el largo plazo, con un modelo económico y estratégico, asentado sobre la base de una política de formación y cantera, y con continuidad después en un modelo de retribución basado en resultados y esfuerzo, pocos clubes funcionan así. En general se prima el corto plazo, el resultado inmediato, la semana actual, o la temporada actual como mucho.

Y en esta tesitura muchos clubes se endeudan y sacrifican el futuro para tener un mínimo de gloria en el presente, gestionan cambiando entrenadores y modelos retributivos cada poco, lo que hace que el modelo sea inviable a largo plazo. Sólo los que son lo bastante grandes como para “no poder caer” terminan sobreviviendo a base de amnistías fiscales, leyes especiales u otras ayudas. Aquellos que tienen un modelo sólido, sea basado en la defensa y los elementos más básicos del juegos; o en los medios, la creación y el pase, la innovación y la solidez de la sala de máquinas; incluso si es en un juego vistoso, plástico y de laboratorio; ya estén centrados en hacerlo con recursos locales o basados en una buena gestión del sector exterior; los clubes que finalmente son deseados, están saneados y todo el mundo quiere verlos jugar y parecerse a ellos son aquellos que tienen una buena estrategia a largo plazo y un modelo económico claro, coherente e implementado desde la formación hasta la gestión y retribución a todos los implicados (jugadores, gestores y personal de apoyo).

Pues todo esto es lo que hecho en falta en la propuesta de reforma del nuevo entrenador.

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