Sistemas Legados

Publicado por en Sin categoría.

El otro día me preguntaba un alumno mío en el chat de Facebook sobre el significado de “Legacy Systems”. “Ah, sí, los sistemas legados”. Su emoticon fue tan expresivo que deduje que su cara real, en ese momento, había dejado de coincidir con la de su carnet de identidad. “Sí, ya sabes, los sistemas de información antiguos que te encuentras en las empresas cuando te pones a instalar un nuevo sistema, o simplemente a mirar lo que tienes”

Nada, no había vida inteligente en ese planeta. Empecé a preocuparme. Tenía que haber algún modo de explicarle el problema que suponían estas aplicaciones a medida que alguien había hecho en algún momento, que unas cuantas personas usaban, y que normalmente era imposible integrar con el nuevo software, o simplemente quedaban obsoletas y condicionaban el crecimiento de la organización, o la automatización de procesos. Es uno de los problemas más típicos de los sistemas de información, por otra parte.

Así que me puse a pensar, pero por más que di vueltas a la cabeza, cual niña del exorcista, no se me ocurría nada. Mucho me temía, como siempre, que el insondable mundo de la tecnología perdería otra batalla para la causa de los comunes mortales.

Así que me olvidé del tema pero no de él, y comencé a pensar en por qué tenía alumnos míos en Facebook. Cuando entré en la red social fue un poco porque todo el mundo hablada de ella, y por peer group pressure (la presión de la manada, vamos). No le hacía mucho caso, y aceptaba todas las propuestas de amistad que me solicitaban, alumnos incluidos. Soy un hombre fácil, lo se. ¡Hasta me inscribí en Mafia Wars para jugar, pared con pared, con mi querida Connie en Munich! Menos mal que me libre de Farmville, por cierto, el Tamagotchi de toda una nueva generación que va de los 18 a los 48. Sin embargo pasado el tiempo, y superados los 200 “amigos”, empecé a plantearme más en serio la utilidad de Facebook para mí. Comencé considerando que mis días sólo tienen 24 horas (cuando trabaja en Technicolor los 9 días de la semana tenían 40 horas, al menos en las semanas tranquilas). Así que debía pensar en la manera de aprovechar los sistemas para reducir costes de tiempo o automatizar procesos. Casi ná, vamos.

Pero, ¡espera! ¡Sí! Había una opción. Una catarsis digital. Lo vi claro. Podía dejar Facebook sólo para mi familia y amigos, reduciendo el coste y tiempo de enviar fotos de mi hija de 3 años: bastaba con subirlas al perfil. ¡Por fin se acabaría el llenar cuentas de Gmail a base de enviar decenas de fotos de Lucía a decenas de amigos y familia! Y ya puestos, segmentando mejor, utilizaría Linkedin para los contactos profesionales, además de Xing para los contactos en Alemania (su precursor, Open BC nació allí y tiene mayor presencia)

¡Perfecto! Problema resuelto. Ahora bien…¿cómo les digo a todos los que acepté antes de tomar esta decisión que ahora no entran dentro de mi estrategia? ¿Cómo les doy de baja sin que se sientan ofendidos? Muchos tienen relación con amigos y familia, lo que hace esto más difícil. Por otro lado algunos a quienes no acepto me dicen que hay no-amigos y no-familia en mi red de Facebook. ¿Y redireccionarles a Linkedin? ¡Uf!, no todos tienen perfil ahí, y no todos quieren otra forma de comunicarse. ¿Darles de baja directamente? El día que intenten contactar conmigo se darían cuenta y entonces el coste en tiempo de dar explicaciones será mayor.

Nada, no había vida inteligente en mi cabeza. Empecé a preocuparme. Tenía que haber algún modo de solucionar el problema que suponían estas personas particulares que yo había aceptado en algún momento, que unas cuantas personas de mi red conocían, y que normalmente era imposible considerar como íntimas, o simplemente apenas nos comunicábamos. Es uno de los problemas típicos de Facebook esto de los contactos, o eso dicén.

Y aquí sigo, dándole vueltas…

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Un comentario a “Sistemas Legados”

  1. eva

    Hola! Me ocurría lo mismo que a ti. ¿Cómo lo resolví temporalmente sin herir/ofender a nadie? Con la inestimable ayuda del amigo “candado” me dediqué a jugar con la privacidad del perfil creando 3 pequeñas listas con el inconveniente de encontrar a veces que mis fotos sólo quería compartirlas con 1 grupo “y medio” (está claro que “y medio” se quedaba sin verlas).
    Con la aparición de los grupos en FB he encontrado 1 solución que me satisface más por ahora: he creado distintos grupos y he creado subgrupos que aglutinan miembros por afinidad iniciándoles que iban a desaparecer de mi perfil habitual porque los iba a incluir en grupos donde hablamos tal y como somos. Ninguno se ha quejado y todos contentos y sorpendentemente participativos (algunos están incluidos en más de 1 grupo). Pero así es como he gestionado a “mis amigos de FB”; esto no significa que sea válido para ti o todos.
    Cuando me llega 1 solicitud nueva de amistad ahora: decido si se queda en mi perfil o le contesto dándole el enlace al grupo donde decido incluirle en mi vida. Si alguna vez alguien se molesta, no le quedará más opción que aceptarlo; si quiere estar en mi vida, soy dueña de abrir más o menos las puertas de mi intimidad.
    Qué encuentres tu solución! Suerte!

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