Resultados de Andalucía, en clave valenciana

Publicado por en Corrupción, Elecciones, Política.

Los resultados de las elecciones de Andalucía no son extrapolables a ningún otro ámbito, pero repercuten para bien o para mal en todos los partidos y en todos los territorios españoles. Aquí dejo algunas reflexiones sobre sus posibles efectos en la Comunitat Valenciana.

La victoria del PSOE es una mala noticia para quienes esperamos que la ciudadanía castigue la corrupción. No la castigó cuando Camps trufó sus listas de imputados en Valencia y no lo hace ahora. La corrupción está todavía entre las mayores preocupaciones de los españoles -aunque a la baja-, pero su peso a la hora de decidir el voto parece insignificante si lo comparamos con los motivos de tipo económico, léase recortes. Es algo a tener en cuenta por los partidos valencianos que centran su discurso contra el PP en la lucha contra la corrupción.

Susana Díaz ejerció de líder frente al Gobierno central y alimentó la especie de un posible asalto al feudo nacional de Pedro Sánchez. Nada nuevo en la estrategia de un barón regional que quiere reforzar su liderazgo. Bono e Ibarra arrasaron en su día ejerciendo de díscolos ante Felipe González, y Monago hace lo propio con Rajoy, con notable éxito de imagen en su feudo. Fabra discute con los de enfrente, pero prefiere el papel de felpudo cuando Rajoy se digna a visitar su tierra.

El hundimiento del PP andaluz y la eclosión de Ciudadanos afecta a los populares valencianos, como ha reconocido Fabra. Pero le afecta en cuanto a expectativa de votos y número de escaños, no en opciones de repetir en la Generalitat. Su única posibilidad sigue siendo que PP y Ciudadanos sumen los 50 diputados de la mayoría absoluta, y será posible mientras sus votos perdidos engorden al partido de Carolina Punset en lugar de ir a otras formaciones o a la abstención. Ciudadanos dejaría gobernar a la lista más votada -el PP según todas las encuestas-, ya que es impensable que se sume a Podemos y Compromís para aupar a Ximo Puig.

La clave para que a Fabra le salgan los números es que Esquerra Unida quede fuera de las Corts, y aún así no está claro que sumen 50. Con EUPV dentro, el arco parlamentario estará muy fragmentado con una muy probable mayoría de izquierdas (PSPV, Podemos, Compromís y EUPV).

Ximo Puig tiene la misma esperanza aritmética que Fabra, pero al revés. Con un problema añadido que no tenía Susana Díaz, y es que debe quedar por delante de Podemos, algo que no estaba claro vista la progresión de las últimas encuestas. La clara victoria de Díaz y el resultado, menos bueno del esperado, del partido de Pablo Iglesias en Andalucía puede ayudar a consolidar la segunda posición del PSPV.

UPyD metió la pata al no pactar con Ciudadanos hace seis meses, cuando Punset estaba dispuesta a ser la número dos de Toni Cantó. El actor metió la pata cuando descalificó a Ciudadanos hasta el punto de hacer imposible un pacto de última hora. Ciudadanos ha estado buscando candidato a la Alcaldía de Valencia hasta este lunes y Toni Cantó habría sido un buen cartel, mejor que el casi desconocido Fernando Giner. Cantó metió la pata y ahora pide explicaciones a Rosa Díez.

Foto: Reuters

0saves
If you enjoyed this post, please consider leaving a comment or subscribing to the RSS feed to have future articles delivered to your feed reader.

Deja un comentario

  • Nombre (obligatorio)
  • (no será publicado) Email (obligatorio, no será publicado)
  • Website

Escribe tu comentario aquí...

XHTML: Puedes usar estos tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, le informamos de que sus datos serán incorporados a un fichero propiedad de EDITORIAL ECOPRENSA, S.A. (en adelante, El Economista) con la finalidad de gestionar su utilización de los blogs. Usted puede ejercitar sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición dirigiéndose por escrito a El Economista. C/ Condesa de Venadito, 1- 3º 28027 Madrid. elEconomista podrá limitar, total o parcialmente, el acceso a sus servicios a determinados Usuarios, así como cancelar, suspender, bloquear o eliminar determinado tipo de contenidos si tuviese conocimiento efectivo de que la actividad o información almacenada y/o difundida es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización que los Usuarios hacen de los servicios y, por consiguiente, no garantiza que los Usuarios hagan un uso diligente y/o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los Usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los Usuarios proporcionan sobre sí mismos. elEconomista excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los servicios y de los contenidos por parte de los usuarios o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información que los usuarios proporcionan a otros usuarios acerca de sí mismos y, en particular, por los daños y perjuicios de toda naturaleza que puedan deberse a la suplantación de la personalidad de un tercero efectuada por un usuario en cualquier clase de comunicación realizada a través del portal.