Lo de Valmor no era “susto o muerte”

Publicado por en Corrupción, Deportes, Política económica.

“Era susto o muerte”. Así ha justificado el conseller de Hacienda, Juan Carlos Moragues, la compra de la empresa privada y quebrada Valmor Sports por parte del Gobierno valenciano en diciembre de 2011, que Moragues no tuvo que aprobar, ya que fue nombrado un año después. Desgraciadamente para Fabra, porque el ahora responsable de las cuentas de la Generalitat no habría permitido tal despropósito. Que era susto o muerte lo deduce el conseller del contenido de un “informe confidencial” de 22 páginas que recomienda al Ejecutivo la compra, firmado por el entonces director de la empresa pública SPTCV, Nicolás Figueras.

Este directivo, para situarnos, es el que sustituyó en SPTCV a Eusebio Monzó, quien se negaba a terminar de pagar a Santiago Calatrava por un proyecto en Castellón que la empresa pública consideraba que no había realizado. Monzó fue relevado, pusieron a Figueras y Figueras pagó, no sin antes recordar a Calatrava que no había cumplido el contrato. Ahora están todos imputados.

El informe confidencial de Figueras, hecho público por EUPV, es infumable. Lleva fecha -sin sello oficial de registro que acredite su antigüedad- de 5 de diciembre de 2011, seis días antes de que el pleno del Consell aprobara la compra. En él, Figueras expone que la Generalitat tiene sólo dos opciones para evitar una multa de Bernie Ecclestone por no celebrar el gran premio de 2012: O realiza una transferencia a Valmor Sports para que organice el gran premio o compra la empresa privada y la fusiona con Circuito del Motor (sociedad pública que gestiona el Circuito de Cheste). El experto recomienda la segunda.

El informe omite pero trasluce el origen del problema, y es el chantaje de Valmor -participada por Aspar, Fernando Roig, Vicente Cotino y la Bankia de Rato- a Fabra, que ya se contó aquí nada más aprobarse la compra y también en un artículo posterior, donde están todos los detalles del caso Valmor.

Aceptado el chantaje, el Gobierno de Fabra eligió “muerte” -siguiendo con la broma macabra de Moragues-, cuando podía haber elegido “susto” o, mejor aún, haber optado por la gestión más razonable de esta crisis, aunque no figurase en el informe confidencial.

En primer lugar, el informe confidencial ‘olvida’ que Valmor había contratado a Circuito del Motor como organizadora del evento para todas las ediciones a cambio de “una contraprestación razonable y equitativa” (así lo pone en el contrato, desvelado también por EUPV). De esta forma, salvo que la empresa privada hubiese roto el contrato para tener más fuerza en el chantaje, la Generalitat no necesitaba comprar Valmor ni inyectarle dinero para organizar el GP de 2012. Ya era la organizadora.

Pero aún suponiendo que fuese imprescindible comprar Valmor para organizar la prueba, lo que sí resultaba absolutamente innecesario era fusionar la sociedad quebrada con Circuito del Motor y asumir más de 32 millones de deuda. Bastaba con traspasar los derechos de organización a Circuito del Motor y llevar Valmor a concurso y liquidación. Las pérdidas se habrían limitado, en ese caso, a unos 23 millones que la empresa privada debía a distintas sociedades de la Generalitat (sobre todo, IVF y la propia Circuito del Motor).

Figueras no explica por qué era necesaria la “inmediata fusión” de ambas sociedades, pero es fácil adivinarlo. Porque si no, se habrían quedado sin cobrar el resto de acreedores, entre ellos el despacho Broseta -324.500 euros- y Bankia, que siendo uno de los accionistas de Valmor (33 por ciento), se quitó de encima el muerto y encima cobró los 6 millones que había prestado a la empresa.

Por cierto, de Bankia/Bancaja aún queda por salir el contrato que la situaba como garante de algún compromiso ante Ecclestone, que se supone que seguía vigente cuando se compró Valmor. Figueras tampoco lo cita en su patraña confidencial. Y quedan por salir los preceptivos informes de la Abogacía y la Intervención de la Generalitat, a los que Figueras tampoco hace mención, como si no existiesen.

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