El día que Fabra aceptó el chantaje de Valmor

Publicado por en Corrupción, Deportes, Política económica.

Lo escandaloso no es que una empresa en quiebra que debía 14,7 millones de euros a la Generalitat valenciana tratase de chantajear al Gobierno de Alberto Fabra. Lo escandaloso es que el hombre que maneja 14.000 millones de presupuesto y controla el Diari Oficial, a los inspectores de tributos, a los de trabajo y todos los resortes de poder que cualquier político valenciano desearía dobló la rodilla ante los socios de Valmor Sports y, en lugar de decir aquello de “¿verdad que no nos vamos a hacer daño?”, les perdonó los 14,7 millones, compró la empresa por un euro y firmó un compromiso de no denunciar las ilegalidades que encontrase. Es decir, firmó, entre otras cláusulas ilegales, que prevaricaría si hallaba algún pufo.

Entre los socios beneficiados por Fabra, además del sobrino de Juan Cotino, estaba Bankia, dueña del 33 por ciento de Valmor, a la que Camps, la víspera de su dimisión, había liberado de indemnizar a Ecclestone si no se celebraba el Gran Premio de F1. Fabra fue más allá y no solo perdonó a Valmor la deuda con la Generalitat, sino que asumió como propia la deuda que Valmor tenía con Bankia, unos 6 millones. Ese banco rescatado es el que ahora exige a Fabra 4,8 millones del aval del Valencia CF y está forzando la venta del club a un fondo buitre. Bankia defiende sus legítimos intereses, el problema es que nadie en la Generalitat defiende los de todos. Fernando Roig, otro de los socios de Valmor, al menos tuvo la decencia de renunciar, tras la compra, a 5 millones de patrocinios públicos para el Villarreal.

A los lectores de elEconomista con buena memoria no les habrá sorprendido la confesión del vicepresidente, José Císcar, de que “para salvar lo principal” tuvieron que “transigir en otras cosas”. El 19 de diciembre de 2011, tres meses antes de firmarse la operación, advertí en este espacio de que Fabra se estaba dejando chantajear. Cuando el Síndic de Comptes censuró la compra, escribí que era “el primer asunto maloliente de Fabra”. La oposición ha tardado, pero ya lo ha enviado al fiscal. Esperemos que alguien explique ante un juez lo que no quisieron explicar en las Corts.

Otras entradas sobre el caso Valmor:

19-12-2011: Fabra, el presidente avergonzado

10-1-2012: ‘Deconstructing Camps’, ¿a qué precio?

7-1-2013: El primer asunto maloliente de Fabra

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