El ‘caso Fabra’, otro éxito del abogado Boix

Publicado por en Corrupción, Tribunales.

El sobreseimiento del grueso del caso Fabra por prescripción, decidido por la Audiencia de Castellón, supone un nuevo hito en la carrera del penalista Javier Boix, gran conocedor de la maquinaria judicial y, por tanto, de sus errores. Este catedrático de Penal de la Universitat de València se ha convertido en el rescatador de políticos implicados en casos de corrupción, a los que salva de las garras de la Justicia ahorrándoles la difícil -a veces imposible- tarea de demostrar su inocencia. El atajo de Boix consiste en la búsqueda de errores formales con los que anular el proceso. En el caso Fabra se ha mostrado, además de astuto, calculador: Javier Boix sabía desde hacía meses, puede que años, que a pesar de la investigación y del ruido mediático, faltaba una denuncia formal que iniciara el procedimiento por los delitos fiscales del presidente de la Diputación de Castellón, pero calló y dejó seguir la tramitación -siete años dura ya- dilatándola con todo tipo de recursos y peticiones. Cumplido el plazo legal de la prescripción y con Fabra a las puertas de la sala de vistas, Boix destapó sus cartas el pasado mes de junio y pidió el sobreseimiento.

La carrera de éxitos políticos del abogado valenciano se inició hace dos décadas con el caso Blasco, que afectaba a este conseller socialista expulsado del Gobierno de Joan Lerma, que lo denunció, por un caso de corrupción urbanística que fue archivado al conseguir Boix la anulación de las grabaciones (Rafael Blasco fue rehabilitado por Zaplana, es hoy conseller de Camps y vuelve a ser protagonista de un escándalo de corrupción). Idéntica estrategia siguió Boix en el caso Naseiro (financiación irregular del PP), que logró cerrar al anularse las grabaciones que servían de base para la acusación. Su mayor reto en estos momentos es la defensa de Francisco Camps, para la que también está enredando con su maraña de cuestiones formales a jueces y fiscales. En este caso son del TSJ y del Supremo, por lo que no lo tendrá tan fácil como en Nules (Castellón), donde este experimentado penalista se las ha visto en el caso Fabra con nueve jueces y cuatro fiscales primerizos que estaban de paso.

El único fracaso político de Boix, por el momento, fue la defensa del ex alcalde popular de Orihuela (Alicante) y ex conseller de la Generalitat Luis Fernando Cartagena, condenado a cuatro años de cárcel por apropiarse de un donativo de unas monjas. No obstante, el abogado consiguió sacarlo de prisión en solo tres meses gracias al tercer grado que logró en un tiempo récord.

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