El primer banco español tiene en cartera 1,365% de las acciones de Iberdrola frente al 1,345% anterior, según comunicó al Takeover Pannel, el órgano encargado de supervisar los procesos de fusiones y adquisiciones en las islas británicas. Y es que no hay que olvidarse de que la segunda eléctrica española está enfrascada en la compra de Scottish Power por más de 17.000 millones de euros.
Pero eso no es todo, ya que Santander cuenta con otro 2,997% a través de derivados pero que pertenece a sus clientes, lo que eleva la posición del banco que preside Emilio Botín al 4,354% de Iberdrola. Por último, no hay que descuidar que también tiene una posición corta en derivados equivalente al 5,268% del capital que sirve para cubrir los riesgos de lo que tiene comprado.
Esto quiere decir que Santander es consciente de que hay que estar en la pomada pero que en la actual situación de los mercados y con la volatilidad imperante hay que tener las espaldas bien cubiertas. Si esto se explica grosso modo quiere decir que Santander se asegura que no perderá si Iberdrola baja, ya que recuperaría dinero con la posición corta, que rinde beneficios con los descensos del precio.