Por favor: “sé tú mismo”

Empiezo este artículo reproduciendo el último párrafo del último que publiqué:

“…en un foro de emprendedores se me acercó un universitario para consultarme cómo realizar una presentación excitante y llena de energía contagiosa (tenía una idea que iba a explicar a unos inversores). Le contesté que ni se le ocurriese, sería un gran error.

Si hiciese una exposición burbujeante y  con chispa, fracasaría “.

Prometí explicar por qué no se lo aconsejaba.

Así que, ahí va la respuesta.

No recuerdo su nombre pero sí su aspecto y maneras: serio, sobrio, casi seco. No me sonrió en ningún momento. Eso sí, me transmitió credibilidad, rigor, firmeza, confianza. Así era nuestro amigo emprendedor. ¿Cómo iba a recomendarle que preparase una exposición burbujeante si él….no era así?.

Cuando necesitamos convencer – por ejemplo, para captar inversores -, es fundamental que la presentación que realicemos sea coherente con nuestra naturaleza. Esto significa conocer y aprovechar nuestros puntos fuertes. El estilo, enfoque, ritmo, etc de la exposición ha de ser cómo es uno mismo. Por tanto: no necesariamente hay que ser excitante y energético.

Un ejemplo extraordinario es una secuencia de una serie llamada “Mad Men”, que recrea el mundo del marketing en el Nueva York de los años 60. (Os ruego que la saboreéis, dura 3 minutos). En esta escena,  un directivo de una agencia de publicidad expone a Kodak el concepto creativo que proponen para una campaña de publicidad.

Apagan las luces, enciende el proyector. El humo azulado de los cigarrillos ondula lenta y suavemente en la sala de reunión. Con un tono introvertido, casi melancólico explica las imágenes que se suceden. En ningún instante transmite energía contagiosa. Su voz fluye con mesura, su tono es intimista…la mirada nostálgica y soñadora. Parece una exposición a cámara lenta. Acaba la presentación y los representantes de Kodack se quedan absolutamente  fascinados, sin ninguna duda aprobarían el presupuesto para la campaña que proponía la agencia.

¿Qué había ocurrido? Respuesta: simplemente magia. Su estilo serio y contenido generó una presentación hipnótica y poderosa, la química que desprendía paralizaba la atención de la audiencia en los puntos y comas de los mensajes clave, tocando la fibra de la emoción en cada frase.

En “Mad Men”, hay otro protagonista que es muy divertido, con un humor cínico y corrosivo. Estoy convencido que si hubiese realizado él la presentación habría utilizado un estilo totalmente opuesto. Y también habría triunfado.

En resumen, el estilo de tu presentación no determina el éxito o el fracaso de tu propuesta, lo que sí lo hace es que utilices tu carácter.

Dicho con otras palabras: “Sé tú mismo”.

Desconozco si nuestro amigo emprendedor siguió mi consejo. Algo me dice que  no lo hizo, estaba realmente empeñado en su idea inicial.

Ahora, para los que leéis este artículo lo importante es: ¿Y cómo lo harías tú?.

Releo la anterior línea y sonrío…recuerdo el día que tuve que presentar a una audiencia de directivos del sector financiero y todavía me llevo las manos a la cabeza, ¿cómo me atreví a hacer lo que hice?. Una pequeña y bendita locura.

Casi 40 señores muy serios  en absoluto silencio y yo arranco con una travesura…

Ups, se me acabó el espacio.

¡Tendréis que leerlo en el siguiente artículo!

 

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