El día en que BMW se hizo aburrido
25 Noviembre, 2009¿Le gusta circular por carretera, mirar por el retrovisor y adivinar el coche que está a punto de adelantarle? A lo mejor es algo que sólo acostumbran a hacer esas personas a las que les encantan los automóviles, pero seguro que todos los conductores lo han hecho alguna vez, parece inevitable. Para todos ellos, este pequeño juego se complica un poquito más porque BMW se ha apuntado a la triste moda de diseñar modelos iguales.
La marca de Munich ha caído en la aburrida tendencia a la que ya había sucumbido Audi, esa de cambiar el tamaño de sus modelos y mantener unas líneas estilísticas exteriores casi calcadas. La decepción ha llegado con el nuevo Serie 5, que es bonito, para que lo vamos a negar, pero… ¡esta cara me suena! El frontal es muy parecido al de su hermano pequeño el Serie 3 (como se puede ver en la foto). En algunos foros de Internet van todavía más allá y hablan de un Serie 3 “crecidito”, no les falta razón.

Serie 3 a la izquierda y Serie 5 a la derecha.
El Serie 5 nuevo es algo así como el Frankenstein de BMW. Los faros son prácticamente prestados del Serie 3, las líneas abultadas del capó del Serie 7, del que también toma prácticamente todo el interior. Y la parte trasera, según algunos internautas, se parece muchísimo a la del X1, puede ser.
Cada vez es menos comprensible esta postura de las marcas Premium. Miedo a arriesgar con un público conservador; sinergias para abaratar costes de la producción… Excusas, aunque es mejor creerlas, porque más triste sería pensar que es por falta de imaginación de los señores diseñadores. Lo modelos de Lexus son todos bien diferentes, ¿no son capaces de hacerlo en Audi o BMW?
Además de acabar poco a poco con la pasión por los automóviles, también lo harán con el divertido juego de adivinar coches. A este paso sólo se podrá reconocer un modelo cuando tras el pertinente adelantamiento se puedan leer tatuados en su trasera los apellidos: 530d.
