Mirar al futuro o al pasado. Tú eliges

Esta semana me ha llegado en el mismo día dos impactos de mi pasado. Me llegó la convocatoria del IX Congreso Latinoamericano de Clústers que se va a celebrar en Chile el próximo mes de junio.

Algunos sabéis que fui el Presidente de Fenaeic (Federación Nacional de Agrupaciones Empresariales Innovadoras y Clústeres). Y ahora, cuando me llega la invitación, veo que ya no está en mi vida. Que decidí un día dejar de presidirla y dar paso a otras personas que pudieran hacerlo mejor y dedicarle más tiempo.

En el momento de recibir la invitación, sin embargo, mi primera tentación fue pensar que si después de todo el tiempo que le dediqué al mundo de los clústeres, ¿no debería hacer un esfuerzo ahora para ver si le sacamos partido o volver a tener presencia en el mismo?

Y la respuesta fue el título de esta entrada: Julián has de decidir si miras a tu pasado o a tu futuro. Y, si ahora le dedico tiempo de nuevo a los clústeres, se lo robo a Patrocina un Deportista, que es mi nuevo proyecto y mi futuro.

Enlazo esto con la otra noticia. Un buen amigo decidió emigrar hace unos 6 meses. Después de haber dirigido una empresa en España y de poner en marcha un negocio propio fallido, decide que ha de cambiar su vida (su futuro) y se va a Inglaterra.

Me escribe que tras seis meses sirviendo cafés y limpiando servicios, ha encontrado por fin un trabajo en lo suyo, en una empresa que le ofrece un contrato de unos pocos meses a prueba, pero con muy buenas perspectivas… Está contento. Es porlo que llevaba luchando esos seis meses de aprendizaje del idioma y de trabajo en dos establecimientos distintos (lo que ha provocado no descansar ni un día en dos meses).

Yo veo cómo mi amigo vendió su coche de alta gama para tapar agujeros de su negocio fallido y poder viajar fuera, cómo ha dedicado seis meses a trabajar su futuro (aunque sea lejos de su casa de origen) y tengo claro que ha elegido mirar al futuro.

Por eso, cuando un empresario o un directivo no para de hablarme de lo que fue su negocio o del maravilloso trabajo que tenía, esperando sin hacer nada a que todo vuelva a ser “como antes”, siempre pienso que debemos decidir si mirar al futuro y adaptarnos a lo mejor que podamos sacar de nuestra situación, o seguir mirando al pasado esperando que alguien haga algo por nosotros. Y no hablo de resignación, hablo de acción.

Yo tomé mi decisión, hace mucho. Y, aunque ves que la duda vuelve algunas veces, lo tengo claro: mirar al pasado solo para aprender de lo hecho… mirar al futuro (y trabajarlo) es la única manera que tengo de que dicho futuro sea mejor. Y si ahora soy feliz, imagínate cuando logre los objetivos que me he marcado. Prefiero no pensarlo… pero sí vivirlo.

Si te ha gustado esta entrada considera dejar un comentario o suscríbete al RSS feed para recibir futuros artículos.
Esta entrada fue publicada en Felicidad y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *