LOS 10 RASGOS QUE DEFINEN A LOS JEFES JÓVENES

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Según una reciente encuesta de InfoJobs el 22% de los trabajadores en España tienen un jefe de menor edad que ellos. No hay que tener prejuicios ante este nuevo paradigma sobre la edad y el liderazgo ya que este cambio no hace más que dar respuesta a los nuevos requerimientos del mercado laboral. La internacionalización, la tecnología, las nuevas formas de comunicación y el reconfigurado concepto de empresa están conformando una nueva generación de líderes, de jefes cada más preparados y sobradamente jóvenes. Esta combinación de líder joven y profesional más senior está resultando la clave del éxito tanto en grandes empresas no tradicionales como en las start ups promovidas por estos jóvenes y valientes emprendedores que entienden desde otra perspectiva el valor de capitalizar la experiencia.

El informe de InfoJobs también identifica los 10 rasgos que caracterizan a este nuevo perfil de jefes jóvenes:

1- Nuevas formas de trabajar. Los nuevos modelos educativos ofrecen una formación más orientada a la práctica que a la teoría, que favorece el trabajo en equipo y el multitasking. Esto lleva a los jefes más jóvenes a orientarse a resultados, más que a horas de trabajo, ofreciendo gran libertad a sus empleados.

2- Amplia formación. La falta de trabajo en épocas de crisis animó a los jóvenes a seguir formándose, con dobles licenciaturas, másteres, postgrados o más conocimiento de idiomas. Esto ha dado lugar a una generación ampliamente formada y con la inquietud de seguir aprendiendo.

3- En constante evolución. Los jefes jóvenes no se conforman con alcanzar el liderazgo, sus inquietudes les mueven a seguir aprendiendo, a conocer nuevos mercados y formas de trabajar que implantar en su empresa.

4- Necesidad de emprender nuevos caminos. La inquietud por aprender y conocer nuevos modelos de negocio se traduce, en ocasiones, en ganas de cambio. Este rasgo supone una de las mayores preocupaciones para los empleados, ya que pueden percibir en su jefe una falta de lealtad hacia la compañía en la que trabajan.

5- Gran conocimiento de las TIC y nuevas tendencias. Los jefes jóvenes han crecido con las nuevas tecnologías, en un mundo totalmente conectado y con toda la información y nuevas tendencias en la palma de su mano. Y en un mundo en el que las empresas se mueven hacia la transformación digital, estos perfiles son altamente demandados. 

6- Visión internacional. Estos nuevos jefes tienen experiencia internacional y competencias interculturales. Son perfiles más globalizados que apuestan por la movilidad, la apertura al mundo y ponen todas las herramientas a su alcance para acceder a él.

7- Diferentes formas de medir el éxito. A menudo, las personas más jóvenes calculan el éxito de su empresa más allá de los propios resultados financieros. La satisfacción de los empleados, los valores de la empresa o políticas de RSC que impacten positivamente en la sociedad son otras formas de medir el éxito.

8- Nueva forma de gestionar equipos. Desde personas súper-especialistas en tareas concretas, hasta puestos transversales. En las empresas de hoy en día conviven personas de diferentes perfiles y generaciones que deben trabajar en equipo. Los jefes jóvenes empatizan, conectan con todos los departamentos de la empresa y entienden las diferentes necesidades de sus empleados.

9- Menos despachos y más movilidad. Nos movemos hacia el teletrabajo. Los empleados son cada vez más “móviles”, trabajan como freelance o son contratados por proyectos, sin disponer de un sitio fijo en la oficina. Los nuevos jefes apuestan por las fórmulas de trabajo a distancia y adaptan la compañía a los nuevos modelos de trabajo.

10- Innovación, energía y creatividad. 2 de cada 10 empleados con jefes más jóvenes perciben como una ventaja los nuevos conocimientos de sus jefes, su creatividad y sus innovadoras maneras de trabajar. En las empresas, se valora muy positivamente la propuesta de nuevas ideas y maneras de trabajar, con estructuras comunicativas que involucren a la totalidad de los empleados.

LA REBELIÓN TECNOLÓGICA DEL “SEXO DÉBIL”

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Con motivo de la celebración del día internacional de la mujer qué mejor momento para reflexionar sobre un tema candente que sigue sin encontrar solución: la necesidad de rentabilizar el talento femenino. Cuento de nuevo para debatir sobre esta temática con la colaboración de Silvia Leal, experta mundial en inno-liderazgo y transformación digital.

Es innegable decir que existe un marcado lastre económico motivado por la infrautilización de la fuerza laboral femenina. Las políticas de igualdad de género parece que se soportan más en normativas y papel que en prácticas reales de implementación. La incorporación del conocimiento y del talento del “sexo nada débil” al mercado de trabajo es imprescindible para que nuestra sociedad siga evolucionando. No se trata de cuestionar la rentabilidad productiva de sustituir el talento masculino por el femenino. Para nada. El éxito reside en buscar la máxima eficiencia y complementariedad de la fuerza de trabajo en general, independientemente del género sexual. Debemos aprovechar el 100% de las capacidades y del potencial individual, del individuo, ya sean hombres o mujeres.

Si nos centramos en el mercado laboral tecnológico y digital es interesante señalar la estadística de que de cada 1.000 mujeres que se licencian, tan solo 29 apuestan por las nuevas tecnologías, frente a un ratio masculino de 95. Este estudio también señala que al alcanzar los 30 años de edad tan sólo el 20% de esas mujeres seguirá trabajando en el sector tecnológico. Analizando un poco más, si las políticas de empleo no cambian adaptándose a las necesidades reales, se producirá una fuga de talento que llevará a que a los 45 años tan sólo el 9% de ellas sigan vinculadas al sector TIC.

¿Podemos medir el impacto económico de esta infrautilización?. Según muestra la Comisión Europea en su informe: “Women in Digital” (2016), el empoderamiento de las mujeres en el sector de las nuevas tecnologías proporcionará un impulso a la economía y permitirá una participación plena en la sociedad. Las habilidades personales, la educación enfocada al mundo digital, así como el espíritu de emprendimiento son elementos fundamentales para que esto suceda. Este informe también señala que: “Sólo el 30% de los cerca de 7 millones de personas que trabajan en el sector de la información y la comunicación son mujeres. Están infrarrepresentadas en todos los niveles del sector de las TIC, especialmente en los puestos de decisión”. 

El sector de las tecnologías de la información está creciendo exponencialmente, creando alrededor de 120.000 nuevos empleos cada año. Además se estima que en el año 2020 habrá 900.000 vacantes para trabajos cualificados en las TIC. Para cubrir este agujero laboral se necesitarán mujeres, hombres y… robots.

LOS 10 CONSEJOS DE INFOJOBS PARA ENCONTRAR TRABAJO

infojobs-logo-700x420Los expertos en empleabilidad de InfoJobs acaban de revelar estos 10 consejos clave para empezar el año con un cambio de trabajo. Como cada nuevo año son muchos los que se marcan el propósito de cambiar de empleo, mejorar profesional y salarialmente u optar por un puesto que les aporte más reconocimiento laboral y satisfacción personal. Según ha observado InfoJobs, empresa líder en el mercado laboral en España, a comienzos de año se registran un 20% más de solicitudes a vacantes de empleo respecto al resto del año.

Sin embargo, una solicitud precipitada de empleo no suele devolver los mejores resultados. No siempre los candidatos inscritos a una oferta cumplen los requisitos exigidos por la empresa para la vacante. En el caso de los que sí los cumplen, sólo destacarán aquéllos con un perfil más completo. De este modo, para desbancar al resto de candidatos, es necesario trabajar nuestra candidatura y marca personal.

Los expertos de InfoJobs ofrecen 10 consejos para orientar exitosamente tu búsqueda de empleo en este nuevo año:

1. Define tus intereses y aspiraciones. Tanto si tu objetivo es cambiar de empleo como si estás desempleado, empieza analizando qué cosas valoras y qué quieres evitar en tu nueva empresa. Conocerte a ti mismo en lo relativo a tus capacidades, motivaciones y aspiraciones (cargo, sueldo, tareas a desarrollar, etc.); así como tener claro a qué tipos de trabajo quieres optar, te ayudará a focalizar la búsqueda y a centrar esfuerzos en las vacantes que verdaderamente se ajusten a tu perfil.

2. Lee atentamente los requisitos mínimos para confirmar que tu perfil se adapta a las exigencias de la vacante. Nadie sirve para todo tipo de trabajo e inscribirte en ofertas para las que no tienes ni la experiencia ni la formación requeridas te hará perder tiempo y energía en la búsqueda.

3. Infórmate sobre la empresa. Más allá del propio puesto de trabajo y las funciones a desarrollar, su política de RRHH, los compañeros o las perspectivas de crecimiento son puntos clave para encontrar la satisfacción laboral. Antes de optar a una vacante, infórmate y pide referencias.

4. CV completo y actualizado. Preparar un CV no es tarea rápida, exige tiempo y dedicación. Pero, a la vez, es fundamental en la búsqueda de empleo. Éste debe ser claro y conciso, resumiendo en una página la información más relevante sobre ti, tu formación y trayectoria profesional. Incluye un extracto que te defina, explica las principales tareas que has desarrollado, duración de los proyectos y logros conseguidos. Si no tienes experiencia, busca datos que te diferencien, toda formación o actividad extra profesional pueden ser de interés para el reclutador. 

5. Personalízalo para cada oferta. A medida que acumulas experiencia, también son más las funciones que has desempeñado en el ámbito laboral y es imposible detallarlas todas. Teniendo en cuenta la oferta, las funciones a desempeñar, competencias valoradas y los requisitos mínimos, adapta tu CV, profundizando en los puntos que requiere la vacante.

6. Prepara una carta de motivación que resuma la información más relevante, destaque tu experiencia y cuente, de manera creativa y cercana, aquello que quieres destacar sobre ti. Si el CV es la principal carta de presentación, la carta de motivación puede ayudarte a personalizar, todavía más, tu candidatura.

7. Conocimiento de idiomas. Según un análisis de InfoJobs, el conocimiento de idiomas incrementa un 19% las posibilidades de optar a un trabajo, siendo el inglés el más demandado. Los títulos son necesarios, pero no olvides que para optar a muchas vacantes deberás superar una entrevista en el idioma solicitado. No dejes que tus idiomas se oxiden y busca opciones para practicarlos: intercambios de idioma, películas en VO, lecturas, etc.

8. Trabaja tu reputación online. Internet es la principal bolsa de empleo. Las empresas publican sus vacantes en la Red, mientras que los candidatos utilizan los portales de empleo y APPs para acceder a ellas. Esto hace que nuestra identidad 2.0 (contenido publicado, uso de las RRSS, etc.) sea clave en la búsqueda de empleo. Las empresas tienen un acceso fácil y rápido a los perfiles sociales de los candidatos, convirtiéndose en una interesante fuente de información sobre la persona que quieren contratar.

9. Saca partido a tu red de contactos. No sólo pueden informarte sobre nuevas vacantes, sino que, además, pueden recomendarte o darte visibilidad ante los reclutadores. Sé activo en RRSS y acude a conferencias, cursos o ferias del sector para ampliar tu círculo de contactos.

10. Haz seguimiento de las ofertas en las que te inscribiste. Algunas empresas paralizan los procesos de selección durante un tiempo y otras recurren a CV recibidos anteriormente para nuevas vacantes. Si percibes que alguno de los procesos en los que sigues no se mueve, contacta con la empresa e infórmate sobre la vacante. Esta actitud, además, demostrará a los reclutadores tu interés sobre la oferta. 

Becarios y la pretensión de avanzar

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Las posibilidades de avanzar son la motivación principal de los becarios. Tanto de los mejor pagados del mundo en las empresas tecnológicas y financieras de Estados Unidos, como entre los precarizados españoles. Es lo único que tienen en común los llamados becarios de lujo, cuyos sueldos pueden superar incluso los 6.000 dólares mensuales según una encuesta de Glassdoor, y el 50% de becarios mayores de 30 años que en España no percibe ningún ingreso por su trabajo, según concluyó un estudio propio de Infojobs publicado el pasado año.

Ambas realidades distan un océano de agua salada y varias galaxias socioeconómicas. Aunque no es cuestión sólo de cifras, sino más bien de historias. Si uno recuerda su propia experiencia como becario o escucha las que tiene alrededor pronto encuentra la repetición de patrones: muchas empresas no pagan, pero tampoco forman. A veces reclaman más dedicación de la pactada y suplen vacaciones o se ahorran en horas extras de trabajadores contratados.

Señalar con el dedo a las empresas que actúan así, y que por suerte no son todas, es el recurso fácil que no resuelve el problema. El camino difícil pero necesario es otro bien distinto: una mejor consideración de los profesionales. Todo trabajador que desempeña bien su tarea y se esfuerza en mejorar es digno del mayor de los respetos. Esa premisa es perfectamente útil y aplicable para becarios o para los que siguen en activo una vez superada la edad de jubilación.

De esa manera se puede crear la cultura laboral que acabe con los abusos y ponga en valor, retributiva pero también profesionalmente, las capacidades de los becarios. Los cambios de calado en las políticas de recursos humanos se fraguan poco a poco, pero las grandes empresas tienen la obligación de servir de ejemplo a las medianas y pequeñas. El exceso de mano de obra, otro problema por sí mismo, no puede utilizarse para degradar las condiciones laborales ni en el primer ni en el último eslabón de la jerarquía de la empresa.

Porque el mayor de 30 años que trabaja como becario sin sueldo para mantenerse activo, o durante su tránsito en un cambio de oficio, sólo busca posibilidades meritocráticas de avanzar. El becario de lujo de Silicon Valley también está motivado por poder seguir progresando y aportando nuevo valor. El director de cualquier empresa siempre quiere que ésta crezca y siga mejorando. Y es aquí donde se da la plena coincidencia de los distintas realidades y colectivos, porque la pretensión de todos siempre es avanzar.

PD: Muchas gracias por la colaboración en este post a Jaume Gurt, portavoz de InfoJobs y director de organización y desarrollo de personas de Schibsted Spain.

GEFES: LOS GESTORES DE LA FELICIDAD

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8:30 de un frío lunes y parece que los rumores de café eran verdad. Tenemos nuevo Gefe en la oficina. Sí, con G… Nosotros que tan acostumbrados estábamos a la “J” de esos Jefes autárquicos, mediocres, dibujados en el Medievo a través de gritos e imposiciones y que tan poco valor nos aportan. La nueva dirección ha hecho una apuesta firme en post de la felicidad laboral (o eso nos vendieron) y parece que hoy es el Gran día. El Gefe nos saluda amablemente y nos regala una sonrisa. ¡Qué extraña sensación!. Además luce un colorido traje sin corbata y acercándose uno a uno se va presentando, nos da la mano y nos convoca a una reunión dentro de 15 minutos en la sala de juntas. Lo curioso es que le veo sentarse en una mesa cercana a la mía. Parece que no va a hacer uso del despacho del anterior gerente.

Murmullos y una inusitada agitación generalizada recorre la sala de reuniones cuando terminamos de sentarnos. Él nos da las gracias por la puntualidad y empieza su discurso de presentación autodenominándose como GEstor de la FElicidad (GEFE). Nos señala que su cometido va a consistir en añadir y potenciar esa variable :-) en nuestro entorno laboral. Continúa diciendo que para ser productivos no hace falta meter horas sinsentido, sino que hay que conseguir ser eficientes y estar comprometidos con nuestro trabajo, y a ser posible disfrutar con lo que hacemos. Todo nos suena a proclamas propagandísticas pero parece que en su anterior puesto consiguió relanzar la compañía a niveles inimaginables haciendo uso de este novedoso sistema de gestión… de la felicidad. Nos asegura que ser feliz en el trabajo es necesario y más aún, que es posible si entre todos conseguimos generar el clima laboral adecuado. “Estudios recientes indican que una persona motivada rinde un 80% de su tiempo frente al 50% de una persona insatisfecha y no reconocida profesionalmente. ¿Y por qué no nos ponemos el reto de alcanzar el pleno rendimiento motivacional?”. Es un gran comunicador, no hay duda.

La propia realidad de las organizaciones, al igual que los modelos de gestión, están en constante evolución y adaptación al entorno. Vivimos en una era conectada al mundo, a la tecnología, al conocimiento y a la complejidad de las relaciones humanas. Para ayudar a conseguir que los trabajadores del siglo XXI sean felices hay que satisfacer unas necesidades básicas, muy diferentes a las de años atrás. Ya no vale con desagregar las horas de la jornada laboral en bloques indivisibles que imposibilitan la conciliación. Una persona que no tiene tiempo para disfrutar de su familia, de sus amigos, de su ocio es casi imposible que pueda rendir, felizmente, en su trabajo. Nos habla de la regla del tercio de la felicidad y que tenemos que redistribuir nuestro tiempo en el balance un tercio para el trabajo, un tercio para el corazón y un tercio para el descanso. Dando la importancia y el focus necesario a cada uno de estos tercios. Es decir, que si estamos disfrutando de un día de playa con nuestra pareja no conviene contestar mails del trabajo de manera recurrente. Obvio, ¿no?.

No hay que olvidar que el trabajo es una necesidad creada por la sociedad de consumo y al que dedicamos muchísimas horas de nuestra vida. Es normal que surjan nuevos modelos de gestión que intenten empoderar a la persona/empleado. El salario ya no es el principal indicador de la satisfacción de los trabajadores. Ahora se valora más poder trabajar en un buen ambiente laboral, el reconocimiento profesional y la calidad de vida antes que una buena nómina. “Porque tener una buena nómina que no te permita ser feliz,disfrutar de tu tiempo libre, ¿a dónde te lleva?.” Está captando nuestra atención.

La figura del Gestor de la Felicidad nace por tanto de la imperante necesidad de dar valor a las personas y no a las cifras. El Gefe tiene claro que para ser productivos hay que desempeñar una tarea que nos motive, que nos haga felices. Deberá potenciar el portfolio de capacidades de cada uno de nosotros: “voy a convertir vuestro talento e ilusión en euros”. Aquí es donde el rol del Gefe desbanca al tan denostado Jefe, dice tremendamente convencido. El talento de las personas es el motor que hace que las empresas existan como tal. “¿O acaso conocéis alguna empresa que funcione sin personas?”. Se hace el silencio en la sala. Su labor va a consistir en detectar el potencial intangible de los empleados para convertirlo en resultados tangibles, en mejores servicios, en mejor clima de trabajo, en una mejor relación con los clientes, en satisfacturación se atreve a denominarlo, facturar desde la satisfacción. Las organizaciones están compuestas por personas, y de potenciar la singularidad de cada una de ellas radica el éxito a largo plazo. “Conseguir altas cotas de felicidad laboral se ha convertido en un verdadero factor diferencial para aumentar la productividad de las empresas”. Las organizaciones del futuro están abocadas a generar equipos profesionales cualificados y multidisciplinares felices. Hay que satisfacer a los empleados y no únicamente al cliente. Cuida a tus trabajadores para que ellos mimen a los clientes, y por ese orden. El Gefe en este entorno debe proporcionar un espacio al empleado que no le permita siquiera pensar en un cambio profesional a otra compañía. Se genera de este modo el tan oído y místico orgullo de pertenencia.

El Gefe termina la reunión citando a Howard Gardner, neurocientífico y autor de la teoría de las inteligencias múltiples: “Recordar que una mala persona no llega nunca a ser buen profesional por lo que mi labor, a partir desde este mismo instante, será que alcancemos, juntos, el empréxito a través de la felicidad”. Un sonoro aplauso, lleno de convicción, inunda la sala. Confío, confiamos, en que esta nueva e ilusionante aventura tenga un final feliz.

*Concepto Gefe extraído del Motivulario de María Graciani

EL DESALIENTO DEL TALENTO

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Sí, así es, el talento está sufriendo en lenta agonía, ahora mismo, mientras leemos estas líneas. Se percibe en el ambiente, en las empresas, en las conversaciones de café, en el gris de muchas miradas. Ya no podemos lamentarnos con culpas sinsentido hacia ese ente llamado crisis, no lo podemos permitir más. Uno de sus malditos colaterales está siendo el reguero de desencanto y desaliento que está afectando ya a muchos profesionales. Corrupción, mentiras, enchufismos ligados a burocracias de parentesco, pasotismo social, conformismo barato… Toda esta amalgama de negatividad está provocando que se desaproveche el valioso potencial de grandes personas talentosas. Éstas se sienten cada vez más frustradas ante la no aceptación generalizada de la meritocracia, como no podía ser de otro modo. Ya no sirve con un: ¡Vete de tu hogar, de tu país, para labrarte un mejor futuro!. No, cuando queda, aunque sólo sea un poco de responsabilidad social y moral para con tu pueblo, te indignas y mucho. No puedes más que enviar un mensaje de crítica, de auxilio, a los oídos sordos de los que tienen que decidir para solventar esta ruin situación. La falta de oportunidades para este colectivo de personas que deben ser el motor del desarrollo de nuestra sociedad está ahogando sus ilusiones, sus ganas de prosperar y de generar valor añadido en sus quehaceres diarios. Se han convertido en piezas no encajables del sucio y mal engrasado mecanismo de un progreso anquilosado en el ahora y no en el mañana. Figuras que ya no brillan a la espera de una voz que les saque de esa oscuridad que corta las alas de la creatividad, de lo nuevo, del cocrear… Los mediocres han provocado que el talento se consuma mansamente mutando en algo parecido y con forma de “destalento” (desaliento del talento). Pero este proceso será reversible, que no os quepa duda alguna.

¿Cuando se darán cuenta los que actúan en nombre y representación de los ciudadanos que lo que sustenta el desarrollo económico, humano, social, el desarrollo como país civilizado, se apalanca en la formación y en la capacitación del capital humano?. Nuestro sistema educativo defenestrado a una liga de segunda al igual que las políticas de retención y potenciación del talento. Principal error. ¿Para qué preocuparse en aplicar modelos de países desarrollados como el de los nórdicos?. ¿Para qué?. Es mejor perderse en luchas anodinas de poder con fecha de caducidad cuatrienal y vender la imagen de ladrillo, toros, sol y “paela” para sacar máxima rentabilidad de dudosa procedencia. Mientras tanto seguiremos viendo en las noticias como los mejores científicos, como los más galardonados y reconocidos tecnólogos, como los grandes profesionales tienen que seguir haciendo las maletas en busca de su lejano porvenir. Ya no quieren seguir rogando por las migas del pan caduco que les ofrecen sus ya ex-dirigentes políticos, no les representan. Eso sí, toda esta fiesta pagada hasta la fecha a costa del padre Estado y la madre Patria. Lamentable. Lo más triste de esta historia es que únicamente nos quedamos con la imagen de telediario que muestra los éxodos masivos de nuestro talento por tierra, mar y aire. Son los menos. El gran potencial, el talento más recuperable, sigue oculto en nuestras fronteras, agazapado, a la espera de su momento. Sólo nos queda desear que aún no sea demasiado tarde y que cuando el llamador de la puerta suene, alguien todavía ilusionado aparezca al otro lado. Y al que recibiremos afectuosamente con un: Adelante Sr. Talento, entre usted hasta la cocina y sea muy bienvenido, hace tiempo que le estábamos esperando”. 

Los “Fashion Influencers” y el poder del Social Media

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¿Conoces a los fashion influencers del momento?. ¿Te consideras una fashionista?. ¿Sabías que Ryan Gosling es un it boy?. Si no estás muy familiarizado con esta terminología no te preocupes, no eres el único. Pero la realidad nos indica que estos nuevos conceptos ligados al mundo de la moda cada vez están cogiendo más fuerza en las redes sociales. Cuento en esta ocasión con la visión y testimonio de la periodista Ana Patiño con máster en Comunicación de Moda y Belleza Vogue, y una amplia experiencia en el sector tendencias y moda tras su paso por Glamour y Vogue.es. Además ha colaborado como columnista coolhunter y ha sido editora de moda desde Londres para el Diario de Pontevedra y Easy Living Magazine. Durante su estancia en Londres se especializó en Social Media y comunicación online. Muchas gracias Ana por ilustrarnos en las últimas tendencias del social media.

No han pasado tantos años, ni siquiera diez, desde que para estar a la última en moda teníamos que viajar a las ciudades más cosmopolitas y modernas del planeta o sumergirnos en el mundo fashion de la mano de las principales cabeceras del sector. Las vías de acceso a las tendencias eran limitadas, como también lo era la posibilidad de adquirir ciertos productos. Esa realidad, que ahora vemos muy lejana, se transformó radicalmente con lo que desde luego supuso el mayor fenómeno de democratización del conocimiento, gracias a un nuevo tipo de comunicación. A través de las redes sociales, accesibles desde nuestros smartphones, miles de marcas e influencers interactúan a cualquier hora del día con su público, consiguiendo un alto porcentaje de seguimiento y difusión, que se traduce en reputación y ventas.

Los fashion influencers representan una de las fuentes de contenido relacionado con la moda que más rápido crece actualmente y a pesar de que las marcas de lujo mostraron inicialmente sus reticencias a formar parte del boom social media por temor a traicionar su cultura y ese carácter de exclusividad que las diferencia, no tardaron en ver el potencial de difusión de sus acciones en Internet si decidían estar presentes en redes sociales como Instagram o Twitter. Recién estrenado el 2016, podemos decir que no existe marca conocida y reconocida que no se haya subido a este barco, en el que las estrategias que consisten en la colaboración de marcas con influencers ayudan a conectar con esa audiencia online focalizada, en el caso del lujo como en muchos otros, en públicos muy segmentados y específicos.

En el ranking de las redes sociales Chanel está a la cabeza, seguida de Dior, Calvin Klein, Louis Vuitton, Ralph Lauren, Tiffany & Co., Burberry y Gucci, por ser las más visibles online; mientras que marcas como Hermes, Salvatore Ferragamo, Kenzo, Dsquared y DKNY son las de menor alcance. Sin embargo, en el top de las que han conseguido no solo visibilidad, sino también han generado un sentimiento de marca, contenido y han logrado un mayor crecimiento a través del social media, están Calvin Klein, Christian Dior y Louis Vuitton, tal y como indica un reciente estudio publicado por Brandwatch. Chloé, en cambio, es la marca de la que más mujeres hablan en las redes sociales hoy por hoy, y Tiffany & Co., Christian Louboutin o Michael Kors, las que más interactúan con su público, respondiendo a sus comentarios y preguntas. En definitiva, las más “responsive”.

El social media ofrece a las empresas posibilidades infinitas si se saben explotar bien todos los recursos que les brindan. Por ello, es importante que en la comunicación a través de las redes sociales se tenga muy clara la identidad y los valores que se quieren transmitir para definir unas estrategias con contenido y acciones acordes, así como quiénes van a actuar de embajadores o imagen visible. Modelos, actores, celebrities o bloggers pueden ser grandes influencers, pero cada rasgo de la personalidad o del estilo de cada uno representará la filosofía de una marca y no de otra. Por eso, en este sentido juega un papel relevante el target o público objetivo, que desde el principio de cualquier estrategia de comunicación debe tenerse en cuenta para no lanzar mensajes confusos a la audiencia y alcanzar así el resultado deseado.

En “fast fashion” internacional, destaca Forever 21, con 9.6 millones de seguidores en Instagram, la red social en la que han triunfado blogueras como Michelle Madsen, de Take aim; Gina Ybarra, de Hunt for styles; Alexandra Ford y Soraya Marx. Todas ellas, responsables del éxito de la marca de ropa asequible y a la última en tendencias, al proponer a sus seguidores un sinfín de looks a imitar.

Topshop, con una gran reputación tanto online como offline, es la que puede presumir de la mejor percepción de marca, servicio al consumidor, relación calidad precio y de ser la más activa en redes sociales, con más de 3.600 publicaciones originales, capaces de enganchar a la audiencia. Más de 6 millones de personas siguen sus acciones con influencers como la dj y youtuber Anna Nooshin.

La española más internacional, Zara tiene muchos más seguidores que la multinacional británica Topshop. Supera los 9 millones de followers, sin alterar por un momento esa estrategia online más tradicional que la caracteriza. En eso, se diferencia de su hermana adolescente Pull and Bear, considerablemente más activa en comunicación, pero con un público objetivo claramente más diferenciado. Bajo el lema “an ever young community”, la música, el arte, los movimientos sociales y todas las novedades del sistema 2.0 conforman su identidad corporativa. Ante todo, a la última en tendencias  dirigidas a una comunidad de espíritu joven, personificada en embajadores muy concretos, como Alice Dellal, la pareja “it” Jay Alvarrez y Alexis Ren, Lucía Rivera Romero, Sita Abellán o Joel Bosqued. Y también, con iniciativas interesantes como #bemorebarrio, que afianzan su presencia online y promueven la participación.

Así es la comunicación actual, la que apuesta por el feedback, por escuchar al usuario y al cliente para brindar un mejor servicio, por avanzar con los cambios del mercado y del mundo en general. Convirtiéndose, de este modo, en uno de los principales exponentes de crecimiento en las empresas que, o se adaptan o pasan de moda.

La remunerafición empresarial

Businessman with Surfboard Going to the Beach

¿Es posible hacer de tu afición empresa?. Así lo confirma el crecimiento en el número de emprendedores que están convirtiendo su hobby en su fuente de ingresos. Profesionalizar tu pasatiempo de una manera seria y organizada, con un business plan viable que apoye esa necesidad vital, puede suponer un verdadero logro tanto en lo personal como en lo profesional. El reto consiste en integrar sostenible y eficientemente ese hobby profesional en las 24 horas del día y que te reporte un capital recurrente que permita financiar el resto de necesidades básicas.

Delante de un café y una agradable conversación tuve la oportunidad de conocer uno de estos casos (exitosos por cierto) en los que una afición deportiva ha permitido generar un proyecto empresarial de alto valor añadido. ASAKEN, una empresa especializada en trabajos verticales con cuerda y representada por la figura de Oskar Álvarez, gran aficionado a la montaña y en especial a la escalada. ASAKEN se fundó en el año 2005 y a día de hoy genera más de 70 puestos de trabajo realizando proyectos en diferentes sectores como la rehabilitación de infraestructuras, oil & gas y edificación sostenible.

Según Oskar:El deporte nos motiva, la aventura también, ¿y por qué no el trabajo?. Conseguir generar una empresa en la que nuestra actividad sea igual o más gratificante que el deporte y a su vez sirva de sustento económico, ese era nuestro objetivo. ¿Cómo lo materializamos en realidad?. Lo primero que hicimos fue centrar la atención en qué diferencias y similitudes existen entre eso que por lo general tanto rehúsan las personas, trabajo monótono y aburrido, y lo que tanto busca todo el mundo en forma de superación, actividad física e intelectual, posibilidad de conocer nuevas personas, nuevos lugares, en definitiva, ser parte activa de un proyecto ilusionante. A simple vista no parece complicado asemejar estos valores primarios con el trabajo, ya que en principio es (o debería ser) la esencia propia de la actividad vital. ¿Pero qué ha ocurrido?. ¿Cómo hemos llegado a ciertos modelos productivos actuales?. En muchos casos las personas viven una doble vida, la del trabajo asalariado (o alquiler de sus horas), y la otra vida, la del ocio, la destinada íntegramente a disfrutar y consumir lo generado en la fase trabajo. Y es precisamente esta dualidad vital la que hace difícil que prosperen dentro de las empresas las ideas de participación, compromiso, el sentir la empresa,… Sin tratar de indagar en los orígenes de estos modelos productivos: producción en masa, industrialización, fin del trabajo artesanal,… buscamos los puntos estratégicos que podrían hacer que nuestro trabajo se pareciese a una expedición de escalada o alpinismo, conseguir dar con estas claves y adecuarlas dentro de la organización. Perseguir el ideal de hacer siempre cosas que nos aporten como personas y como profesionales. Es algo que todavía no hemos conseguido al 100%, pero en ello estamos. Buscar el alto valor añadido, apostar por rotar al personal en proyectos diferentes, poner mucha atención en reunir un grupo humano con el que poder compartir momentos duros con una sonrisa, invertir mucho dinero en equipos y herramientas más cómodas y seguras, saber gestionar nuestros descansos, formarnos continuamente para poder conseguir ser polivalentes en obra y/o en oficina, no descuidar el desarrollo personal, saber compartir y celebrar el reconocimiento externo. Ese está siendo el éxito del proyecto ASAKEN. Lo que empezó como una afición deportiva se ha convertido en una verdadera ocupación profesional que tiene forma de empresa. Y así esperamos que siga evolucionando en un futuro, sin que pierda la esencia con la que se creó nuestra compañía, el amor por las alturas. Queremos seguir divirtiéndonos y disfrutando con lo que hacemos”.

En el mundo del emprendizaje coexiste la dicotomía sobre cual debe ser el objetivo de generar un nuevo negocio. Algunos sólo analizan criterios económicos, querer ganar mucho dinero, totalmente lícito pero difícil de conseguir. Otros en cambio tienen otras inquietudes y lo que buscan es poder dedicarse a lo que realmente les gusta, a su afición y poder vivir de ello dignamente en base a una remunerafición (la remuneración de la afición). La idea de profesionalizar tu hobby suena a priori fantásticamente bien, ¿verdad?. Además si te emociona lo que haces, en lo que trabajas, te resultará mucho más llevadero dedicarle el tiempo que haga falta para sacar adelante tu empresa. El problema a analizar es que una afición por lo general recae en nuestro ámbito temporal del ocio y al convertirlo en profesión, perderás ese espacio, esa delgada línea que une el trabajo con el hobby. Pero… ¿por qué no intentarlo?.

“Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida”. Confuncio.

   

 

Los PILB y la élite del deporte

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Inauguramos este nuevo año 2016 con los mejores deseos y esperanzadores proyectos para tod@s. Además de con una excelente colaboración. Como gran aficionado al deporte, y en especial del fútbol, llevo un tiempo trabajando en un nuevo término, los PILB, acrónimo de “Player I would Like to Be” (Jugador que me gustaría ser). Con osadía y atrevimiento solicité ayuda y consejo a la psicóloga deportiva Patricia Ramírez para que me ayudara a testear profesionalmente este concepto ya que no sabía si realmente podría tener contenido. Patricia Ramírez es una de las mayores expertas en el área de la psicología deportiva en la actualidad y desde el año 1995 se ha dedicado a trabajar con deportistas nacionales e internacionales de máximo nivel. Ramírez ejerció además como psicóloga para la primera plantilla del Real Betis Balompié durante dos temporadas, en un ciclo que la entidad calificó de “altamente exitoso”. Por lo que me reitero, un verdadero lujo y placer compartir tan apreciada colaboración. Gracias Patricia por tu generosidad y por tu inestimable conocimiento.

La idea sobre el concepto PILB surgió al analizar la carrera futbolística de jugadores como Puyol, Pirlo, Xavi Hernández, Maldini, Seedorf, Ryan Giggs,… Deportistas, a priori, “mayores de edad” para la práctica profesional del fútbol. A pesar de haber sobrepasado con creces la treintena han demostrado (y lo siguen haciendo algunos) que con mentalidad ganadora, sacrificio a nivel físico y unos valores personales y profesionales intachables pueden superar incluso los umbrales máximos que poseían en su etapa de veinteañeros. Mención especial merece la más que destacable actuación del jugador del Athletic Club de Bilbao, Aritz Aduriz. A punto de cumplir 35 años (11 de febrero de 1981) está firmando un primer tramo de temporada espectacular, tanto por número de goles como por juego desplegado. Demostrando un arrojo y una emoción hacia el fútbol comparable a sus épocas de juvenil. Increíble. Quizás al reconocer humildemente que no le quedan muchos más años en la élite profesional quiera disfrutar más si cabe sintiéndose parte tractora del equipo. Mostrando así el camino a los más jóvenes, como una responsabilidad social y deportiva adquirida hacia ellos, hacia su Club e incluso hacia la propia sociedad.

Lezama, la cantera del Athletic Club de Bilbao, y La Masía del Fútbol Club Barcelona son claros ejemplos de que educar en valores desde las primeras etapas formativas del futbolista es fundamental para concebir futuros PILB. El desarrollo del talento, la emocionalidad, la creatividad florecen en espacios donde la singularidad del individuo se tiene en consideración y se valora. La realidad del deporte nos ha enseñado que los deportistas de élite deben estar preparados física y mentalmente para afrontar y superar los diferentes retos que van a ir surgiendo a lo largo de su carrera profesional. Por lo que resulta clave educar desde la complejidad atendiendo a la especificidad de cada futbolista ya que el desarrollo personal y deportivo son facetas indivisibles de un mismo crecimiento (palabras de Jose Mari Amorrortu, director deportivo del Athletic Club). Hay que disponer de una visión del deportista a largo plazo. Una formación específica en valores identifica al futbolista y al propio Club. Valores que van a conformar una seña de identidad y una marca país reconocible a todos los niveles. Como se aprecia en el caso paradigmático del Fútbol Club Barcelona y del Athletic Club de Bilbao, equipos respetados, admirados, y generadores de grandes personas y deportistas. Ese debe ser el camino a seguir.

No sólo la edad distingue a este colectivo denominado PILB, sino su carácter ganador, su perseverancia, sus valores personales, su ética profesional, su responsabilidad, su compromiso para con la sociedad y ante las nuevas generaciones. Conocen su poder mediático y lo utilizan para el bien. Son el reflejo y la esencia de la élite deportiva y serán por siempre recordados además de como excelentes players como grandes referentes sociales. El espíritu Puyol vs El ruido mediático del fútbol. 

La fortaleza mental juega un papel esencial y es distintivo de este grupo de deportistas. Son líderes tanto dentro como fuera del campo y actúan como tal. Carismáticos y brillantes estrategas, la mayoría de los PILB deciden continuar su carrera profesional como entrenadores o en puestos que generan valor dentro de sus equipos. Potenciar las variables psicológicas ayuda y es acicate para mejorar y prolongar la ejecución deportiva. Sin duda.

Tras contrastar esta idea conceptual con Patricia Ramírez llegamos a las siguientes conclusiones en formato de DECÁLOGO DEL PILB:

  1. La edad no es un impedimento, no debe ser una barrera para la práctica de tu actividad profesional.
  2. Sé tu mejor versión en cada momento, aunque sepas que no puedas conseguir la victoria.
  3. Ayuda a los más jóvenes como un día te ayudaron a ti.
  4. Comparte tu conocimiento. Comprométete con la sociedad.
  5. Analiza en perspectiva. Conciencia vs Consciencia.
  6. Sé humilde. El deporte forja personas para la vida.
  7. La victoria es el camino no el fin. Que te reconozcan más por tu comportamiento que por los trofeos que levantes.
  8. Respeta al contrario, al resto de players. No son tus enemigos.
  9. La educación, la salud, la cultura conviven contigo y te harán superarte.
  10. Que predomine en ti el sentido de equipo, sus intereses están por encima del lucimiento personal.

Este ejemplo de player que recoge el concepto PILB se podría extrapolar a otros deportes y disciplinas. El más que conocido retorno de Michael Jordan al baloncesto, el 21 de febrero de 2003, en el que se convirtió en el primer jugador de la NBA en anotar más de 40 puntos con 40 años. Qué decir del admirado alpinista español Carlos Soria, que con 76 años sigue inmerso en una increíble lucha, conquistar los 14 ochomiles de la tierra. De momento le faltan 3: Anapurna, Kanchenjunga y Dhaulagiri. Y por último y no menos importante el caso de Jeannie Longo. Ciclista profesional francesa recordada por su naturaleza altamente competitiva y su longevidad en el deporte. En junio de 2011 sumó su 58º título nacional, al proclamarse campeona de Francia en contrarreloj con 52 años. Todos ellos significativos casos de superación tanto en lo profesional como en lo personal. Esperemos que de aquí a unos años podamos dar nuevos y mejores ejemplos de la generación PILB, eso sería sintomático de que el deporte y por ende nuestra sociedad sigue avanzando hacia un estadio mejor, más evolucionado.

Y para finalizar una última reflexión… ¿Por qué no trasladar este filosofía PILB al mundo empresarial?. El valor no está en la edad sino en nuestra actitud ante la vida.

20-D y la supremacía del Big Data

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La analítica y explotación de los datos a través del famoso Big Data se está haciendo un hueco cada vez mayor en el argot y en las prácticas empresariales de hoy en día. En esta ocasión cuento con la experiencia y visión de Jon González Zabala, consultor especialista BI en la empresa vasca LKS, que nos hace una excelente reflexión sobre esta temática:

Hace no muchos años yo mismo me cuestionaba acerca de qué era eso del Business Intelligence (BI) o inteligencia de negocio. De una forma resumida podemos afirmar que las tecnologías de BI permiten transformar los datos en información y la información en conocimiento, optimizándose de este modo la toma de decisiones. Es indudable que este manejo de conocimiento exhaustivo va a repercutir directamente en la rentabilidad y en la eficiencia de la empresa. Como dijo aquél la información es poder, y si es un poder focalizado se convertirá en facturación.

En estas últimas décadas las nuevas tecnologías e internet han cambiado muchos paradigmas, incluso la forma en la que se relacionan las personas y las empresas. Pero para comprender este tipo de interacciones, la analítica de datos es uno de los pilares fundamentales. Son muchas las empresas que a día de hoy invierten cantidades ingentes de dinero en implantar sistemas decisionales en sus organizaciones. La coyuntura económica actual nos obliga, más si cabe, a ser mejores, más eficientes, a obtener más con menos, para dibujar una radiografía precisa y actualizada del estado de nuestra organización. Esto resulta clave para colocarse en una posición privilegiada ante los competidores, algo indispensable para sobrevivir en este revuelto y cambiante mercado.

Entrando más en el terreno podemos indicar que existen diferentes tecnologías para desarrollar un proyecto de BI: QlickView, IBM Cognos, Microsoft BI, Microstrategyy es tremendamente importante a la hora de abordar un proyecto de estas características, conocer las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas, para así, poder elegir la opción que mejor se adapte a la organización. Las tecnologías de Business Intelligence tradicionales, son maduras y con años de recorrido, pero, ¿qué es lo que nos deparará el futuro y que van a demandar cada vez más las empresas?. La respuesta, sin temor a equivocarme, es el Big Data.

Los datos y el control de la información van a ser, si no lo son ya, el petróleo del siglo XXI. A diario en el mundo se generan 2.5 trillones de bytes de información, lo que coloquialmente conocemos como “muchísima información”, además se prevé que esta evolución irá en aumento. La mayor virtud de Big data, trending topic actual, es que permite almacenar grandes cantidades de datos para posteriormente ser analizados. Mediante algoritmos estadísticos se pueden predecir patrones ocultos que pueden ayudar a la eficiencia de las empresas. Es este sentido, se ha creado un nuevo perfil profesional llamado data scientist o científico de datos. Este perfil experto requiere de habilidades en informática, matemática, estadística, conocimiento de negocio y se prevé una profesión clave muy demandada en el futuro.

Llegados a este punto, seguro que la pregunta que muchos os estáis haciendo es la siguiente, ¿son proyectos para macro empresas, o realmente las pequeñas y medianas empresas pueden beneficiarse de estas tecnologías?. Desde LKS, empresa en la que actualmente trabajo, estamos realizando proyectos de Big Data orientados a empresas industriales medianas. El objetivo es optimizar los procesos productivos, para ello, se analizan millones de datos obtenidos de diferentes sensores. Después se aplican diferentes algoritmos y de esta manera determinamos cuales son los patrones comunes que hacen que las piezas salgan defectuosas. Una vez ajustadas las máquinas con la información recibida, se consigue disminuir el número de defectivos aumentando notoriamente la eficiencia de la empresa.

Parafraseando a Winston Churchill: “Es mejor evitar predecir de antemano, porque es mucho más fácil hacerlo a posteriori‘”. Los tiempos y las necesidades van evolucionando, y empresas como Google y Amazon ya utilizan Big Data para ser más productivos. En el caso de Amazon, son capaces de recomendarnos productos en función a nuestros gustos y se dice que, en el futuro, podrán predecir cuáles serán los productos que compraremos antes incluso de hacerlo. Google en cambio, ha apostado por el ámbito de salud. En primera instancia van a recoger datos suministrados por los usuarios mediante pulseras inteligentes, datos meteorológicos, datos geo-posicionados, búsquedas realizadas en Google… y conectar todos los conjuntos de datos para obtener conclusiones de hábitos personales que nos ayuden a tener una vida más saludable mediante recomendaciones. Otro sector que apuesta por la innovación es mundo del deporte. Recientemente hemos conocido que el Fútbol Club Barcelona también ha implantado de la mano de Telefónica un sistema que le permite conocer más en detalle los patrones de juego de los equipos rivales para mejorar los movimientos de sus jugadores.

Son proyectos muy ambiciosos, pero ¿realmente funcionan?. Los casos de éxito más impactantes que confirman esta teoría son el uso de Big Data en las campañas electorales del actual presidente de EEUUBarack Obama. A pesar de ser una incógnita la cantidad de datos que llegaron a procesar desde Twitter, Facebook, foros, prensa, encuestas… la revista estadounidense Times, tras su posterior victoria electoral, elaboró un informe para ofrecer pequeños matices de cómo el Big data ayudó notablemente en dicha victoria. No cabe duda de que el Big Data, en una batalla oculta de guerrillas, va a provocar una revolución electoral el próximo 20-D. La mayoría de los votos clave que pueden decantar unas elecciones no se consiguen mediante complejos y sofisticados métodos. Basta recurrir a técnicas como el envío de cartas apartidistas o a conversaciones puerta a puerta con ciudadanos sobre su intención de voto. Recogida toda esta información, siempre que sea correctamente filtrada de las diversas fuentes, concederá a los gurús electorales el poder de conocer casi a la perfección el perfil del votante y sus comportamientos e intenciones. El valor añadido de este análisis facilitará, a posteriori, dirigir y definir las campañas de comunicación segmentándolas por perfiles y preferencias políticas. “Mediante modelos estadísticos, la información se puede usar para sacar conclusiones sobre votantes pese a que el equipo de campaña nunca haya hablado con ellos. Y puede predecir a qué candidato es más probable que voten”, afirma el periodista Sasha Issenberg, autor de The Victory Lab, libro de cabecera sobre la revolución de las estrategias electorales.

Llevamos tiempo escuchando que el futuro es el Big Data, mucho tiempo. Lo que antes veíamos como ciencia ficción hoy son proyectos y aplicaciones reales. Tenemos que estar preparados para afrontar lo que considero será la cuarta revolución industrial: el Internet de las cosas. Ascensores, edificios, móviles, coches, smartwatch, google glass, quirófanos, empresas… todo va a estar conectado a Internet, generando un volumen titánico de datos. Saber cómo almacenar y convertir esa información en conocimiento será el reto que nos deparará el Big Data.

Una de las personas más influyentes y visionarias a nivel tecnológico de este siglo, Steve Jobs, dijo: La innovación es lo que distingue a un líder de los demás. La pregunta que lanzo al aire es: ¿Están nuestras empresas preparadas para liderar este cambio?.