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Cuando las cosas van más allá de lo esperado

5 de Febrero de 2010

Terrible jornada para la renta variable española, que se desplomó literalmente junto a otras plazas como Portugal; ambas asediadas por la presión del mercado sobre su credibilidad financiera. La pérdida de soporte decreciente es, teóricamente, una señal de venta en tendencia principal. En tal escenario no cabe otra cosa que reaccionar y asumir los stops de trading. Proteger el capital es la prima cosa que debe hacer quien gestiona su dinero en tendencia con vocación de medio/largo plazo.

La situación del mercado no confirma la ruptura en tendencia que estarían experimentando nuestros índices, pero eso no justificaría en caso alguno no reaccionar.

Si bien hace semanas se abrió la puerta de la corrección -ya le he contado muchas veces que ésta y el giro en tendencia nunca se pueden diferenciar a priori sino que es la propia acción del mercado la que va diciéndonos donde estábamos y a dónde nos dirigimos-, debo reconocer que yo no esperaba lo de ayer, y que va a resultar sorprendente para mí el que finalmente debamos dar por rota la tendencia alcista que ha mantenido el mercado para trading en tendencia desde marzo de 2009.

La pérdida de los 11.900 puntos del Ibex 35 o la de los 1.115 del Standard & Poor´s 500 abrió la caja de Pandora. Yo no esperaba semejante vendaval; y menos a una velocidad que ha llevado al Ibex 35 a romper el soporte clave de medio plazo, situado en los 11.000 puntos por ser ligeramente decreciente. Ayer cayó, en España y también en Portugal; pues de momento lo que estamos viendo es una cuestión de redistribución del riesgo país.

¿Dónde está la clave técnica?

Pues donde siempre mi querido lector: en Wall Street. Y al otro lado del Atlántico aprietan y muy duro aunque de momento no se pueda afirmar categóricamente que ahogan. Resulta sin embargo innegable que hay ciertas cosas que vienen oliendo mal y que pueden ponerse peor si no aguatan los soportes. Y algunos ya han caído a falta de una confirmación en cierre semanal.

Todo ello obliga a una reducción de la exposición al lado largo de la tendencia, y sin esperar a un rebote para tomar las primeras decisiones. Lo primero, siempre, es procurar que los acontecimientos no puedan nunca hundir la nave.

La “C” de Prechter contra la “C” de Barack

21 de Enero de 2010

Nadie puede negar ni debería ignorar la importancia que ha tenido y tiene para el mundo de las previsiones técnicas -no confundir con las previsiones económicas- Robert Prechter Jr., hijo del gran reintroductor en 1.978 de la teoría de onda de Ralph Nelson Elliott, junto a J.A. Frost, Robert Prechter.

Como contaba Ainhoa Giménez en su artículo del 30 de junio de 2009, Prechter es uno de los analistas que ha sobrevivido honrosamente, incluso con gloria, durante el crash de 2008. Es también de los que advirtió en 2009 de un fuerte movimiento alcista por conclusión de un patrón de 5 subondas desde máximos históricos, y por tanto un ganador en el actual rally -aunque en los primeros días de marzo de 2009 afirmó que éste no llegaría hasta el 2010-. Un rally al que estableció un objetivo de 10.000 puntos y como paso previo a un gran cataclismo financiero. En sus palabras, la gran deflación. Para él el alza ha sido un bear market rally previo a un hundimiento de los mercados de valores como no se ha visto, al menos, desde la década de los ´30 del siglo pasado.

Prechter augura desde hace 15 años que veremos un Dow Jones Industrial entre los 400 y los 1.000 puntos. Y pese a lo que alguien pudiera pensar, Prechter no es un loco, simplemente proyecta escenarios posibles en base a la teoría de onda de Elliott. Hay que saber que Prechter pronosticó el movimiento bajista de 1.987, y que habló de éste como de un pullback dentro de un mercado alcista mayor. Anunció también el mercado bajista de 1.981-1.982 como una última caída antes de un gran mercado alcista que se alargaría unos 20 años. Han sido 30, pero la predicción no deja de tener su mérito.

Resulta más sospechoso que a Prechter le guste adornarse con la economía, y dar contenido más allá de lo técnico a sus predicciones (circunstancia que para mí tiene que ver con el complejo de inferioridad latente en casi todos los técnicos en relación con sus colegas fundamentalistas). Nadie puede discutirle sus aciertos ni su trayectoria, aunque a mí me parezca tan peligroso como audaz e infructuoso mezclar las churras del análisis técnico con las merinas del análisis fundamental. Curiosamente, y contra lo que pudiera parecer, Prechter no considera comparable la situación actual a la de 1.929, sino que actualmente relaciona los acontecimientos iniciados en 2000 con una crisis a la japonesa. Deflación.

En 1995, Robert Prechter Jr., publicó “At the crest of the tidal wave”. O los que es lo mismo en román paladino: “en el jodido techo de súper ciclo, caballeros”. Por unos 60 dólares más gastos de envío uno puede obtener un precioso manual de casi 500 páginas donde se describe el más grande maremoto jamás contado antes de que se produzca. La previsión era de un Dow Jones Industrial entre los 400 y los 1.000 puntos por haberse alcanzado el final de una quinta onda de súper ciclo. La quinta, de la quinta, de la quinta…

El 555 no es un número al que puedes enviar un sms para descargar la última bicicleta de Cristiano Ronaldo o el mejor regate de Messi, no, es algo así como el 666 bíblico, pero en versión técnica. El único problemilla que tiene Prechter consiste en que a finales de 1.995 el Dow Jones Industrial andaba algo por debajo los 5.000 puntos. Con estos precedentes, es lógico que nos cuestionemos hasta que punto -y tras 15 años defendiendo su escenario-, Prechter, analista mediático, está más o menos condicionado por su desafortunada previsión y por la necesidad de confirmarse a sí mismo su merecida fama.

Prechter debió aprender de los españoles. Cría fama, y échate a dormir dice el refrán; porque probablemente se habría ahorrado 15 años previendo el final de la historia posmoderna. Circunstancia que además de ingrata, tiene que resultar incómoda a 9.000 puntos del acierto en estos momentos y tras una caída de 4.000 desde los máximos históricos. Vamos, que el maremoto viene con algo de retraso, para que se quejen después ustedes cuando su avión no sale a la hora prevista.

La “C de BaraCk” contra la “C de PreChter”

Ayer leía el blog y un lector -gracias Apnerón-, nos colgó un gráfico que me encendió la bombilla. Merece la pena hablar de esto con un tema, pensé. Y es que en realidad Prechter y Bolságora piensan en cierto modo lo mismo aunque sea completamente diferente lo que esperan. Y no puede ser de otro modo, pues tal y como expliqué a finales de 2008 cuando enuncié mi idea de la “C de Barack”, las reglas de la teoría de onda obligan a que la caída iniciada en 2008 sea una subonda “C” dentro de una plana de gran súper ciclo. Claro, que su “C” se las trae.

A mí, a simple vista, me parece la “C” más rara del mundo, pero no seré yo quien diga que no es posible porque no se salta ninguna de las reglas del principio de onda de Elliott. Humildemente yo prefiero reconocer que no puedo decir nada más sobre mi pequeña “C de Barack” que lo que afirmé en su momento: que venía una gran mercado alcista y que el suelo a largo plazo también era una posibilidad razonable por técnico. No sé si el alza que hemos vivido es parte de una plana mayor que aún requerirá ligeros mínimos adicionales en una recaída que se produciría tras una vuelta a los máximos históricos, si es el final de la corrección iniciada en 2000 y la salida será en súper “V”, si tendremos un largo y penoso movimiento lateral entre los máximos históricos y el mínimo de la “C”, o si la mía es sólo parte de la “C de Prechter”. Ignoro cuál de estas posibilidades -todas señaladas a mano alzada en el gráfico- nos depara el futuro, pero desde luego no me inclino por esto último, no me inclino por ver al Dow Jones Industrial entre los 400 y los 1.000 puntos en una vuelta a la subonda cuatro (IV) de grado menor.

El Prisionero de la celda número 555

Pienso sinceramente que Prechter es rehén del éxito que tuvieron algunas de sus grandes previsiones del pasado. A la luz del recuento que adjunto es una posibilidad, al final se trata de recaer hacia el techo/suelo de la subondas cuatro de grado menor en un recuento de onda.

¿Pero es estrictamente necesario? No, no estamos hablando de una regla de la teoría de onda. De hecho y por tanto, el mercado puede irse mucho más abajo también. Como cabe pensar que su recuento es “casi” bueno y que el mercado no tiene porque moverse nuevamente a la baja porque lo que él llama V de (V), quinta de quinta, podría ser en realidad una tres de una tercera extendida dentro de una quinta (V); aunque es cierto que por teoría de onda y atendiendo a la alternancia no deberíamos haber visto una plana en tal caso. Pero que la alternancia sea frecuente no significa que sea obligatoria, lo que ni anula mi recuento alternativo, ni hace necesaria su visión incluso dando por bueno al completo todo el recuento precio. Pero es que además, el mismo recuento puede tener un desenlace menos grave técnicamente.

Cabe también que lo que él considera quinta de quinta, V de (V), sea en realidad una tercera de algo en que la brutal caída de 1929-1932 sea una dos (II) y no una (IV). En tal caso podemos tener una plana tipo “C de Barack” sin faltar a la alternancia. Y es que el problema de sus ideas, para mí, llega en esto: ¿Puede afirmar Prechter que la caída de 1.929-1.932 del Dow Jones Industrial fue una onda cuatro (IV) de súper ciclo?. La respuesta es sencilla: NO. No puede hacerlo porque el índice nació en la primera parte del siglo XX y, por tanto, desconocemos en que onda estamos en un grado de súper ciclo aunque uno quiera sacarse de la manga una correlación con un modelo inflacionario/deflacionario, con el comportamiento del oro desde que los españoles descubrieran América, o con los ciclos de la luna en el firmamento medidos desde la regencia de Ramsés II en el antiguo Egipto.

Por tanto, no pudiendo afirmarse que estamos en una quinta de quinta, y sin siquiera poder afirmarse que hemos visto una onda de súper ciclo completa desde 1.932, cuando un analista hace semejantes previsiones pierde de vista la noción de las cosas, su lugar en el mundo y el interés real de nuestro trabajo: orientar a la gente en los movimientos razonablemente previsibles del mercado.

Un acierto de Prechter en 1.995 podría haber valido entre un 77 y un 92 por ciento en función de que se hubiese alcanzado la parte alta de su objetivo o la baja. En una posición corta, y habiendo mantenido la posición, Prechter habría llegado a acumular pérdidas al borde del 200 por ciento su peor momento. Si no estamos en la quinta de la quinta, dentro de un par de décadas su previsión supondrá un movimiento en contra cercano al 1.000 por ciento. Y probablemente Prechter seguirá con ello si no tenemos una caída a la japonesa y un mercado cerca de los 1.000 puntos ¿Vale la pena en términos de riesgo/recompensa este tipo de análisis? En mi opinión no.

Pero lo más curioso de Prechter es que no compare lo que cree que va a suceder con lo acontecido en el mercado entre 1.929-1.932, sino con una crisis a la japonesa. Primero porque la quinta de la quinta debería ser peor que la cuarta de la quinta, y segundo porque una proyección 400-1000 supera en cualquiera de los casos a las pérdidas del ciclo 1.929-1.932. Aquello, que fue uno de los acontecimientos que acercaron al hombre al momento más crítico de su historia, la segunda guerra mundial, parece parecerle a Prechter algo superable en precio sin que llegue el Armagueddon incluso aunque piense que en realidad la cosa es, económicamente, menos grave. Y es que como le decía para empezar esta cuestión, resulta peligroso mezclar churros con merinas.

¿Papá, por qué somos de Bolságora?

13 de Enero de 2010

Por muchas cosas 2009 ha sido un gran año para los clientes y lectores de Bolságora, y por ende, para nuestra marca. Después de demostrar en 2008 que sabemos proteger el capital, como en 2002 tras nuestro nacimiento, llegaron las oportunidades y con ello la ocasión para dejar claro que en los buenos tiempos también sabemos hacer nuestro trabajo correctamente. 2009 ha sido un año histórico también para Bolságora, que consiguió sus mejores resultados desde su nacimiento.

Considerando un benchmark MSCI, cuya rentabilidad se acumula y reinvierte los dividendos, el estilo de asesoramiento Bolságora ha vuelto a ser capaz de aprovechar su gran ventaja -la protección del capital- para abrir brecha. Y es que si te descapitalizas en un 50% debes ganar un 100% para volver al lugar desde el que te viniste abajo. Si tus pérdidas han sido mínimas en los malos tiempos, puedes ganar menos que el resto y seguir abriendo brecha cuando llegan los buenos incluso aunque no consigas batir a tu referencia en ese ejercicio. Al final, un 30 por ciento sobre 100 es mucho más que un 50 sobre 50. Y sin sufrir por el camino lo indecible como han sufrido y siguen sufriendo muchos inversores que depositaron sus ahorros en estilos de gestión que no protegen el capital. Puede volver a tomar nota la banca privada.

Somos Bolságora porque no estamos aquí sólo para ganar, porque sabemos perder, porque trabajamos a medio y largo plazo controlando los riesgos en el corto plazo, porque hacemos auténtica gestión activa sin despreciar el riesgo de mercado, sin fiarlo todo al valor ni a nuestra visión. Porque por el camino hemos tenido muchos errores, pero los hemos cortado pronto al tiempo que hemos dejado saber correr nuestros aciertos. Podríamos hablar largo y tendido de nosotros mismos, pero suele hacerlo mejor una imagen que mil palabras, así que les dejamos con un gráfico que refleja la evolución de 100 euros invertidos en un MSCI España y MSCI Internacional en enero de 2002, y lo que 100 euros habrían rentado en el mismo universo con el estilo Bolságora. Si tiene interés en un estilo de gestión como éste, piensa global (en un proyecto a medio/largo plazo) y actúa local (corto/medio plazo), ya sabe dónde encontrarnos…

Ahora los pasos parecen más firmes

5 de Enero de 2010

La jornada de hoy martes parece no habernos aportado mucho en relación con la del lunes, pero la realidad podría ser muy distinta a la aparente tranquilidad que se transmitió la jornada en los principales índices. Técnicamente la jornada de hoy martes le concede al Ibex 35 buena parte del momento y apoyo que necesita para que por fin su intento de romper al alza los 12.000 puntos sea sostenible.

Aunque el Ibex 35 no ha conseguido romper la resistencia creciente, como tampoco lo han hecho índices como el Dow Jones Industrial y el S&P 500 en un plazo menor tal y como puede verse en el primero de los adjuntos -al menos a las ocho de la tarde de hoy martes-, resulta muy llamativa la superación de fuertes zonas de resistencia en la segunda y tercera fila tal y como muestra el segundo de los gráficos adjuntos.

La divergencia potencialmente bajista que Ibex Smallcaps e Ibex Complementario venían manteniendo contra el Ibex 35 direccionalmente se ha cerrado del lado que era de esperar estadísticamente, el alcista y de la mano de patrones que sugieren nuevos máximos o al menos una vuelta a éstos durante las próximas semanas; lo que supone un gran alivio para un mercado que sólo tienen al sentimiento como enemigo. Pero la alegría y la pena, como la risa y el llanto, se toman su tiempo.

Cambio de paradigma o corrección a la vista

15 de Diciembre de 2009

Lo que sucede con el euro/dólar me atormenta. Pero uno está acostumbrado a ello en esta profesión, donde se te exige el acierto y la predictibilidad es reducida. Hasta que no aprendes a sobrellevarlo, ser un analista del mercado financiero puede generarte gran frustración. Ya hace mucho que entendía que existen diferentes tipos de correlaciones, y que algunas son auténticos mutantes. De entre todas, la más compleja es la que pueda existir entre las divisas y la renta variable, pues nada es más influenciable que una moneda.

El euro/dólar ha sido un buen termómetro con el que moverse en el mercado durante lo que llevamos del renacido mercado de valores, y la duda que me tiene atrapado es si como Alain me comenta estamos entrando en una fase de desvinculación del paradigma reinante: la correlación dólar/equities, como antes nos desvinculamos en mayor o menor medida de un yen que dejó ser el centro del universo conocido como carry-trades. Y esa es en realidad la cuestión. ¿Cerramos la etapa carry-trades?

El lunes a primera hora tenía un mail en el buzón. Alain me comentaba su visión del mapa de las correlaciones. Alain piensa que las acciones, que están resistiendo notablemente bien el paso atrás del euro/dólar, sugieren que estamos saliendo de la barra libre vivida durante meses vía carry-trades sobre tipos de interés. Dicha salida implica un cambio de paradigma y otro consenso en el mercado. Un cambio de paradigma porque se está acabando el liquidity-driven.

La posibilidad que esto nos requiere es una salida alcista renta variable basado en un consenso más tolerante respecto al crecimiento internacional. Según Alain, en tal caso tendríamos una correlación negativa entre acciones y bonos; y positiva entre acciones y materias primas. El dólar podría estar cambiando de correlación con la bolsa, al menos a corto plazo, si se impone la idea de que Estados Unidos puede liderar el proceso durante un par de trimestres; caso en que tendríamos un dólar lateral-alcista y no bajista. El oro podría seguir-lateral bajista mientras el mercado no reciba señales inflacionistas más creíbles. Otra posibilidad es una salida bajista de las acciones como consecuencia del desapalancamiento financiero por parte de los bancos y hedge funds, probablemente en una lógica de repunte de la prima de riesgo sistémico. Tuvimos un primer ataque con Dubai y Grecia/España, pero hasta ahora sin consecuencias relevantes. Es probable que dicho desapalancamiento fuese negativo para las acciones, las materias primas y la renta fija corporativa. Dólar y renta fija pública de los ‘core countries’ saldrían ganadores en una lógica de flight to quality.

Como técnico sólo puedo darme cuenta de que algo tiene que cambiar si el euro/dólar pierde soportes, y así está siendo como puede verse en el gráfico adjunto, para justificar una continuidad alcista en las bolsas. Necesitamos otro paradigma y ahí es de gran ayuda una buena mente macro que te advierta sobre si el momento es propicio para el cambio de paradigma o tienes una seria advertencia. Me confieso más preocupado que Alain, así que espero que me gane la botella de vino también esta vez y las acciones se desmarquen del euro/dólar… Nuestras estrategias y carteras lo agradecerán suficientemente como para compensármelo ampliamente.

Sobre el legítimo papel de la crítica

3 de Diciembre de 2009

Cuando alguien piensa que al entrar en conflicto con el señor José Antonio Fernández Hódar, analista de Expansión, procuro una guerra de medios, o que tengo alguna especie de fijación con una institución como él, se equivoca. Lo que me llevar a la pelea es el sentido de la responsabilidad. Ambos somos privilegiados a los que pueden leer decenas de miles de personas. Lo que decimos, por tanto, debe ser riguroso. Sin embargo, tengo la sensación de que se mal interpreta mi voluntad, por lo que voy a dedicarle a esta cuestión un último capítulo para dejar al señor Hódar en su frecuencia, que es otra, como deja claro en una respuesta que da en su último blog a un usuario que le cuestiona sobre la polémica que hemos mantenido, a ratos con luz y taquígrafos, y a ratos sin ellos, en las últimas dos semanas.

Si como él dice, no le pitasen los oídos por estar en distintas frecuencias, que lo estamos, el recadito que me dejó el señor Hódar no hubiera sido necesario. De hecho, podría haberse evitado no publicando la cuestión; pues el suyo es un blog en el que todo requiere su aprobación antes de ser publicado. Sin embargo, el señor Hódar prefirió dar su visión del tema en respuesta a uno de los usuarios de su blog. Pueden leerlo si les apetece en:

http://blogs.expansion.com/blogs/web/hodar.html?opcion=1&codPost=55710

Ayer escribí un largo y duro post, pero bien aconsejado por Joan y Alain, entiendo mucho mejor hacer una última reflexión y olvidarme del tema. Siempre fui un abogado de causas perdidas, un idealista. Pero llega un momento en que los que te quieren te invitan a que te preguntes si realmente tienes interés en que empiece a calar la idea de que eres una persona a la que le gusta el conflicto. Y ni me gusta, el personaje poco tiene que ver con la persona, ni me conviene.

En respuesta al lector de su blog que se confesaba fiel pero confundido por la falta de rigor que últimamente emplea, argumentaba el señor Hódar que esa apariencia se debe a su habilidad para hacer fácil lo difícil. A mi juicio, media un abismo entre decirle a la gente lo que quiere escuchar, sea un “pillado” por haber operado sin stop loss o un directivo de una empresa cotizada -a la que nunca le gustarán los hombres que se atreven a decir que sus títulos también bajan-, y hacer fácil lo difícil.

Desoír el mensaje de los gráficos, escondido en el supuesto gran futuro de las empresas, no es hacerlo fácil sino hacerlo mal o sirviendo intereses distintos a los que debe dedicarse en cuerpo y alma un asesor de inversiones. Un asesor que sólo vea el potencial de las empresas es alguien completamente despreocupado por los riesgos de mercado. Las consecuencias de este tipo de enfoque las han sufrido millones de inversores en el mundo durante 2008. Y no todos tenemos el dinero que tienen los clientes de Warren Buffett.

Si además hablamos de alguien mejor o peor relacionado con los gráficos, entonces no dar un solo stop loss es algo extremadamente grave. Y cuando así se obra desde una posición influyente como son el diario Expansión y Expansion.com, se perjudica la cultura financiera de este país y se echa por tierra el trabajo de muchos otros profesionales que, sin permitirse el lujo de hacerlo tan fácil, se esfuerzan por decirle a la gente que invertir en bolsa con cabeza pasa por trabajar al mismo nivel las oportunidades y los riesgos. Es evidente que, como dice el señor Hódar, estamos en distinta frecuencia.

Más decepcionantes resultan sus quejas sobre mi ataque a un “colega” de profesión. ¿Debo permanecer callado cuando en el mismo lugar que yo, él u otro analista técnico obvia el control de riesgos? El que calla otorga, y realmente me preocuparía que alguien pueda escucharnos/leernos y pensar que nos dedicamos a lo mismo. Es evidente que no estamos en la misma frecuencia.

Diría que el señor Hódar nunca escuchó a un maestro del periodismo como José María García, o que no ha leído nada de lo que se dijeron Pérez-Reverte y Umbral cuando éste último estaba aún entre nosotros. Porque aquello, que no lo mío, era machacar al rival.

Cuando me quejo de las cosas que escribe o dice el señor Hódar, quizá demasiado amargamente, simplemente intento alejarme de su frecuencia, que nadie pueda pensar que estamos en la misma onda porque yo me dedico al asesoramiento de patrimonios. Yo no puedo concederme lo que que se permitió en 2007 y 2008 el señor Hódar, por poner el último ejemplo, porque lo que escribo sirve para desarrollar carteras con las que se gestionan patrimonios. Lo que publica Bolságora en elEconomista papel y en elEconomista.es no es algo que está aquí para distraer a los lectores y de lo que puedo olvidarme una vez escrito. Por eso además de usar gráficos para encontrar ideas de inversión, tengo que asociar stops a mis ideas; y tener una tabla de seguimiento para no abandonar a su suerte a quien haya podido seguirlas. De otro modo, las carteras de Bolságora no hubieran perdido un 2% promedio en 2008 sino un 50%, y ahora no estarían ganando un 30% sino recuperándose parcialmente aunque pudieran estar ganando un 50 -pues hace falta subir un 100% para llegar donde estabas cuando te has permitido el lujo de perder un 50%; y como digo, en general mis lectores y clientes no tienen el capital de los clientes de Warren Buffett-.

El señor Hódar, que desde su tribuna ha ninguneado con la misma facilidad al Presidente Zapatero que a los bloggers que advirtieron del colapso inmobiliario, confunde machacar públicamente a un “colega” de profesión, por usar sus propias palabras, con velar por que nadie vaya a confundirse; porque a alguien podría darle por pensar erróneamente que estás en la misma frecuencia de aquellos ante los que no dices nada. Y velar porque no te pase eso cuando no estás de acuerdo con el “colega”, es completamente legítimo.

¿Qué tipo de endogamia cree el señor Hódar que debemos practicar? ¿La misma que ha llevado a tantos en este sector a mirar para otro lado con tal de proteger el negocio? Lo siento señor Hódar, pero somos gente pública y es sano que se nos critique. Crítica que mientras se haga desde la educación, puede ser constructiva si uno quiere mejorar. Y yo considero que todos podemos y debemos hacerlo, del primero al último día de nuestras vidas. Nunca es tarde para mejorar, y encarar una crítica para hacerlo nos ayuda a proyectar ese mensaje hacia todos aquellos que nos leen.

Me siento en la obligación de admitir que, quizá sorprendido por la presencia del señor Hódar en Gestiona Radio, fui demasiado vehemente en mis últimas críticas. Puede decirse lo mismo de un modo más sosegado, y además así hubiera resultado más conveniente para casi todos; empezando por mí mismo. ha tenido y yiene además el señor Hódar todo el derecho, y además mi permiso, para criticarme. Estoy convencido de que yo podría aprender algunas cosas con ello.

Consciencia, inconsciencia, y sentimiento

2 de Diciembre de 2009

Son las 13:30 del día 2 de diciembre de 2009. Hoy, como un miércoles cualquiera, no tengo demasiada idea sobre lo que ocurrirá en el mercado en unos minutos. Ni tampoco al cierre, o al final de la semana. Tengo mis propias ideas, escenarios, sesgos distintos para plazos diferentes en función de acontecimientos a los que frecuentemente llego inconscientemente.

No hay nada de malo en ello… ¿A caso sabe usted realmente cómo aprendió a caminar? ¿Lo recuerda? ¿Le supone un problema no tener que pensar en ello cada vez que se levanta de la cama? ¿Podría hacer una vida normal si tuviera que replantearse todas las cosas que sabe? ¿No es cierto que todo aquello cree dominar es algo a lo que usted no dedica demasiado tiempo en realidad? Puede que usted se diga a usted mismo que no, pero me temo que en tal caso está en manos de un terrible prejuicio.

Curiosamente, o no, nos cuesta aceptar que somos en gran medida nuestro inconsciente, que vivimos con el piloto automático puesto sin darnos cuenta de ello. A los seres humanos nos encanta creer que controlamos, desde la consciencia, nuestra vida. Y lógicamente, aún le pedimos más a esos tipos aparentemente dedicados día y noche a las cosas sofisticadas, a las cuestiones “importantes” como la economía y el dinero. La conciencia es en realidad una sofisticada creación del inconsciente en la que nos sentimos tremendamente a gusto, como nos sentimos más cómodos con un asesor de inversiones que nos habla de ganar y de certezas -aunque haya que recurrir al largo plazo-, en lugar de con otro que nos habla de incertidumbre radical, de que el largo plazo es una síntesis de cientos de miles de momentos que crearon el corto plazo, y del papel esencial que puede jugar para la gran mayoría de nosotros la capacidad de asumir pérdidas.

Como hablar de la mente con tanto descaro igual le parece una gran temeridad por mi parte, le invito a pasar unos minutos en la compañía de mi admirado Eduardo Punset y del psicólogo John Bargh, en una de las recientes entregas de Redes en TVE. Luego, si aún les apetece, vuelven, pero lo primero es lo primero y conocer un poco podría ser en realidad la vida me parece más importante. Así que por favor, váyanse primero al siguiente enlace:

http://www.redesparalaciencia.com/1637/redes/2009/redes-45-el-experto-y-sabio-inconsciente

¿Está de vuelta? Excelente. Continuemos…

Puede que sin saber muy bien por qué, lo cierto es mi cabeza me dice que aún podemos seguir subiendo. Lógicamente, no puedo negarlo, tiendo a buscar argumentos en los mercados que lo justifiquen. Podría hacer lo contrario. Soy consciente de mi inconsciencia, así que voy a decirme a mí mismo que mi inconsciente se levantó alcista.

Sin duda influyó el hueco alcista de ayer, esos grandes martes que, como marcador semanal, comenta con maestría desde aquí desinteresadamente el bueno de felipe, la posibilidad de que el Nasdaq y el Dow Jones Transportes hayan desarrollado simples banderas con las que volver a su zona de máximo anual en las próximas jornadas, el que el S&P 500 no haya perdido los 1.085 puntos, o que el euro/dólar siga presionando sin perder un primer soporte que ya podemos fijar en 1,48…

Y luego llegó la encuesta de sentimiento de Investors Intelligence para reforzar el trabajo de mi inconsciente. Una encuesta que me vuelve a poner sobre la mesa cómo pesa el sesgo analítico en el que te encuentras atrapado, inconscientemente aunque sus mimbres llegaran en algún momento desde una consciencia que ahora no puede revelarse fácilmente ante éste en alguien que, como un servidor, tiene un discurso público y la necesidad de parecer coherente y consciente porque al final necesita ganarse la credibilidad de gente que en su inmensa mayoría valora estas cuestiones.

Puede que el inconsciente haya decidido por mi consciencia, que ésta no sea capaz de salir de mi propio bucle y quiera ver lo que a él apetece ver. Y es que la encuesta, tal y como la conocimos esta mañana, puede leerse tanto en un sentido potencialmente bajista como en un sentido potencialmente alcista. Por un lado tenemos un diferencial alcista-bajista que, sin ser muy extremo, empieza a señalar la necesidad de pensar en el sentido contrario a la tendencia alcista debido a un muy bajo número de bajistas, que están en el nivel más bajo de los últimos seis años, combinado con un notable nivel de alcistas. ¿Pero por qué no se extrema entonces la encuesta?

La causa es una curiosidad que supone una pauta muy atípica. Y es que la gente que espera una corrección, que son alcistas de fondo pero bajistas operativamente, está en el nivel más ALTO ¡De los últimos doce años! Esto hace que el diferencial no se haya extremado, pues en realidad no hay tan pocos bajistas como parece. Y este es un matiz importante que ya hace unos días me llevó a decirles que espero mayor sobrecompra en la encuesta antes de ver un gran techo.

Para un movimiento bajista relevante los bajistas tienen que claudicar y para ello parece necesario que muchos falsos alcistas, los que esperan corrección a corto plazo, revisen sus posiciones abrazando la creencia de que se les escapa el tren. Sólo en ese momento parece que podríamos tener las condiciones necesarias para ver un auténtico movimiento bajista. Puede que yo esté más condicionado que usted -hablar públicamente condiciona la conciencia por ese querer tener la razón que a muchos nos presiona desde la inconsciencia-, que por mi “C de Barack” no quiera verlo, pero mientras no perdamos los 1.085 puntos del S&P 500, pensar de este modo no parece poco consciente. Parece que hay algo de consciencia en mi inconsciencia…

Divisas y sentimiento inversor

25 de Noviembre de 2009

Todo aquel que esté convencido de que el mercado de renta variable se viene inminentemente abajo no sólo está desafiando a la tendencia, lleve o no lleve volumen, sino a la lógica. Y entiendo por lógica las bases técnicas del proceso recuperación con independencia de sus fundamentales. En las actuales circunstancias uno puede decrementar riesgos abriendo coberturas parciales, pero ni es de recibo estar completamente fuera de mercado, ni mucho menos moverse contra él. Salvo, claro está, que uno piense que sabe más que el mercado…

Y es que la base del proceso es el euro/dólar, esa referencia que desde hace meses Bolságora ha venido señalando en franca correlación con el mercado de renta variable mientras la mayoría de la gente miraba para otro lado. Y el euro/dólar, como puede verse en el gráfico adjunto, no sólo no es bajista, sino que advierte de la posibilidad de un nuevo tramo comprador. Todos y cada uno de sus puntos de inflexión han tenido como contrapartida un nuevo tramo al alza, mayo o menor, de la renta variable. ¿Por qué iba a ser diferente el que ha empezado hace un par de sesiones si el euro/dólar rompe su zona de resistencia?

Sí, tenemos divergencias, sobrecompra e incluso divergencias potencialmente bajistas. Como siempre que se sube fuerte por otra parte. Como ejemplo de este tipo de cuestiones en el pasado, puede fijarse en las divergencias y señales de venta que mostraba el RSI de 14 semanas a finales de 2007; circunstancias que se solucionaron con un movimiento alcista simplemente espectacular durante el que finalmente se invirtió una correlación acciones-euro/dólar que volvimos a recuperar meses más tarde.

¿Puede cambiar la correlación?

Por poder puede, la caída del dólar podría derivar en una crisis de confianza en el sistema, pero no resulta necesario que así sea. A priori, con el paradigma económico con el que trabaja el mercado -el dólar es hoy en día el rey del carry trade- una inversión de la correlación parece algo complicado mientras no se inviertan las actuales expectativas sobre tipos de interés. Tampoco confíe en la teoría de opinión contraria, en que como ahora ya todo el mundo está hablando de esta cuestión ésta va a dejar de funcionar. Deje de sentirse observado, por favor… Es ridículo. No, la teoría de opinión contraria, como todo, tiene que aplicarse adecuadamente.

En las circunstancias actuales, el euro/dólar puede ser la excusa perfecta para deshacer los patrones potencialmente bajistas desplegados la semana pasada en zonas de gran resistencia en zona crítica. Patrones que Bolságora ha aprovechado para cubrir parcialmente sus carteras de retorno absoluto. De producirse una ruptura del Dow Jones Transportes en ese entorno, el tramo alcista podría incluso ser fastuosos y llevarnos por encima de las famosas resistencias crecientes.

De hecho, el enemigo parece poder ser, en realidad, un sentimiento de mercado que empieza a extremarse nuevamente. Puede verse en el último de los gráficos, como la encuesta de Investors Intelligence vuelve a reflejar un diferencial entre alcistas y bajistas ligeramente por encima del 30 por ciento; lo que es considerablemente elevado. Con todo, para ver un techo, servidor piensa que el spread deberá marcar nuevos altos crecientes tal que la auténtica zona roja no se alcanzaría sin un acercamiento claro a niveles del 40 por ciento, zona que ha sido nivel de techo temporal en anteriores momentos de mercado netamente alcista durante los últimos años.

Puede que Pellegrini sea un genio, pero desde luego no es un trader

11 de Noviembre de 2009

Cínicamente, un puede pensar que ayer Pellegrini enterró definitivamente a Raúl para convencer a los que mandan de la necesidad de ir dejando definitivamente en el banquillo al gran capitán. Algunos aún no lo consideramos estrictamente necesario, pero quizá él sí. En este sentido el entrenador se habría portado como aquel asesor de inversiones que está harto de decirle a su cliente cómo debe hacer las cosas una y otra vez, explicándose hasta la extenuación, y finalmente decide que va a ser mejor dejar que se convenza por sí mismo con un golpe que no olvidará fácilmente. Algo así pensé que necesitaba el caballero que, ayer tarde en Radio Intereconomía, me preguntaba una hora antes del partido sobre la posibilidad de posicionar más de 100 mil euros en Iberdrola bajo la premisa de que no necesitaba el dinero. ¿Qué hay del 50% que pierden los que obraron igual en 2007? El oyente parece pensar lo que tantos, que esas cosas no van a volver a suceder. ¡Ja!.

Pellegrini debió decirse a sí mismo, como no necesito la copa, no pasa nada si la tiro a la basura -parece ser ya tradición de club-. En el mejor de los casos paso por un genio. En el peor liquido al pobre Raúl, que ayer era portada de todos los digitales tras la debacle -como si los demás se hubiesen ganado ayer el privilegio de correr con el escudo que llevaban bordado en el pecho-, y desde arriba se convencen de que quizá el riesgo de intentar convertirle en el hombre que batió todos los récords es demasiado alto…

Cínicamente, puedo comprar la idea. Él piensa que puede operar a lo grande. Florentino Pérez liquidó demasiados entrenadores en su primera etapa como para ejecutar un stop loss que ayer le pidió unánimemente la grada. Opera como un trader de esos bancos demasiado grandes para caer, sabedor de que es harto complicado que la purga le afecte dadas las circunstancias. Antes rodaran otras cabezas, sobre todo las de unos jugadores que puede hacer pasar por gente infame y poco comprometida, como supuestamente lo eran aquellos hombres que formaron un equipo conocido por el sobrenombre de sus más célebres integrantes: los galácticos. Entonces, cortar cabezas de entrenadores no funcionó, y mimar a los jugadores tampoco. Es obvio que cualquier trader/entrenador que opere/entrene bajo premisas como esas, más tarde o más temprano, encontrará la horma de su zapato. 2008 lo dejó bien claro para lo que a los mercados se refiere. Pero mientras llega un 2008, que dure la fiesta y aumente mi cuenta, que yo me lo llevo muerto a casa durante todo este tiempo y si el que llega lo encuentra hecho un solar, pues oiga, el banco tampoco era mío. Nunca olvide que usted gestiona su propia cuenta, que nadie se hará cargo de ella. Por supuesto no le pregunte al Gobierno, que usted es un capitalista y esto tampoco es Afinsa…

Pero hay otra posibilidad. Pellegrini está en un lugar donde se supone que sólo se sientan los genios privilegiados. Y los genios hacen cosas extrañas. Por ello, el día que había que meter cinco goles obro del siguiente modo:

1. Sacó un doble pivote defensivo. Algo así como ponerse ciego de deuda a principios de 2009, con la “C de Barack” llamando a tu puerta.

2. Dejó de nuevo fuera al mejor portero del mundo manteniendo al que se había comido cuatro roscos hace quince días. Operó sin stop, que de perdidos al río.

3. Sentó a un Marcelo que viene luciéndose de interior para ponerlo luego en un lateral donde sufre; sacando del campo al mejor del partido -como casi siempre- sin importarle la reacción de una grada que se sintió estafada. Más o menos como vender lo que sube y comprar lo que baja.

4. Volvió a desubicar al bueno de Kaká, que es como poner a trader de vendedor de ideas.

5. Y se propuso jugar con una tropa que no jugaba junta desde hace meses. Es como si mezcla usted a los analistas técnicos y a los fundamentales.

Todo ello el día que tienes un final. Y era una final porque así se lo habíamos hecho saber al club y a él colgando el cartel de no hay entradas desde hacía días. Esa actitud me recordó a la de la prepotencia del típico gestor de fondos que lleva toda la vida sin tener presente al mercado; pues él sí sabe lo que valen las cosas. ¿Quién diablos es el partícipe del fondo? ¿Qué quiere ese pobre ignorante que cree que sabe de esto de lo que sólo sabemos algunos genios?

Y como genio privilegiado hizo lo que no hay que hacer cuando lo que gestionas no es tuyo:

1. Reincidió en un enfoque prepotente, apostando de nuevo por unas rotaciones que nos llevaron al ridículo en Alcorcón. Es así como se comportan los inversores cuando promedian y promedian un valor que baja y baja con el convencimiento de que la culpa es del mercado. Hay gente que cree que es el mundo el que se ha equivocado cuando algo sale mal.

2. Desprecio al rival, que ocupa el papel del mercado en nuestro caso.

3. Especuló contra tendencia -el madridista y el Bernabéu, los que consumen el producto Real Madrid, no deseaban bajo ningún concepto ver caer humillado a su equipo nuevamente por un Segunda B-

4. Y trabajó sin atender al riesgo de mercado -el rival llegaba con buena ventaja tras demostrar que sabe jugar al fútbol porque hoy se juega mucho bien en categorías inferiores- apostando por sus teorías. Algo así como lo que sucedió a todos los que se obstinaron en decir en 2007 y 2008 que no pasaba nada en los mercados.

Puede que Pellegrini sea un genio, pero desde luego no es un trader. Y en partidos a muerte, en finales, únicamente vale la victoria. Lo sabe bien usted que tiene interés en el mercado, al final todo esto sólo merece la pena si logramos ganar.

Aclaremos algunas cosas

28 de Octubre de 2009

La gente a veces me sorprende. La semana pasada, alguien en el último Encuentro Digital que tuve con los lectores de esta casa me acusaba de presumir de tener carteras con rentabilidades en torno al 35% en 2009, porque suponía él que ofreciendo un simple dato yo sacaba pecho cuando, según el lector, eso lo habían más que conseguido la mayoría de los fondos de inversión. Le comentaba yo que quizá conocía pocos fondos o en otro caso tenía problema personal con Bolságora arraigado en el inconsciente, circunstancia que le llevaba a estresarse ante nuestros éxitos o a querer mirar sólo unos pocos fondos para la siempre odiosa comparación. Lamentablemente, haberlos haylos. Y digo lamentablemente porque una persona equilibrada emocionalmente a la que no le gustamos debería ignorarnos y punto. Tan sencillo como no leernos nunca más…

Y es que con un Ibex Top Dividendo y un S&P 500 un 17% arriba en este momento de 2009, o un Eurostoxx 50 un 15%, cuesta pensar que una mayoría de los fondos presenten mejores números que nosotros, que a fecha de ayer al cierre teníamos carteras entre el 30 y el 33%. Puro sentido común, el menos común de los sentidos. Seguro que ha habido fondos que nos han batido, pero de momento nosotros le sacamos a los principales índices claramente más de diez puntos en el año con la peor de nuestras carteras. Y si nos vamos a nuestro track record, como puede ver cualquier persona que consulte nuestra sección sobre la metodología Bolságora en Ecotrader (http://www.eleconomista.es/escuela-de-inversion/noticias/1297201/06/09/Es-posible-arriesgar-menos-y-ganar-mas.html), la diferencia es tan obvia que resulta molesto tener que hablar de ello. Vergüenza ajena. Y pese a ello viene un lector, te llama chulito, y se queda tan pancho… Aquí semos asín.

Nos dicen estos días que deberíamos haber vendido Tomtom, o NH Hoteles, o Sacyr… Después de visto, todos listos, que dice siempre Joan Cabrero. Cuando tengamos la bolsa de cristal, no se preocupe que obraremos en consecuencia. Pero mientas todo lo que sepamos hacer -no sabiendo como no sabemos lo que hará el mercado- es aplicar una metodología que es por encima de todo un método para controlar riesgos.

Damos llaves, no abrimos puertas

La gente tiene que saber que nosotros diseñamos estrategias para confeccionar carteras, donde lo que predomina no es el ánimo de prever dónde van los mercados sino de controlar el riesgo. Lo más importante es cómo administrar el capital con el riesgo bajo control. Y si queremos tener carteras al 30% de exposición renta variable, no vamos a cerrar estrategias brutalmente ganadoras sino que arriesgaremos parte del beneficio porque gestionamos en tendencia y al 30% podemos permitírnoslo. Claro que si usted tiene una cartera al 100 por cien de exposición renta variable en NH y Jazztel, debería ser consciente de que lo que pretende lograr Bolságora y lo que va a lograr usted son cosas extraordinariamente distintas para lo bueno y para lo malo. Puede ganar mucho más, qué duda cabe, pero sólo porque arriesga mucho más. ¿Es un riesgo que ha meditado y puede asumir? Resulta fascinante ver la cara de la gente cuando le haces esta pregunta… La mayoría ni siquiera se lo ha cuestionado, simplemente ha hecho lo que leyó navegando por Ecotrader.

¡Pero toda estrategia debería tiene un contexto! ¡Una estrategia no es algo que navega por el ciberespecio sino un ser vivo!

Querer utilizar Bolságora sin entender qué hace Bolságora con sus estrategias, es no entender la lógica que existe detrás de nuestro modo de operar. Nunca vamos a dejar a un trade perdedor que se nos venga abajo literalmente (lo pudo comprobar hoy con el cierre de Ercros, donde estábamos al 25 por ciento -lo que nos deja una pérdida más que aceptable en una cartera bien diversificada si se ha hecho la gestión monetaria indicada pese a la aparentemente abultado de la pérdida que tuvimos que tomar-), pero sí podemos ver cómo un beneficio se nos reduce muchísimo sin hacer nada en el caso de que la tendencia de medio plazo nos permita soportar una sólida corrección porque especulamos a medio plazo considerando que las estrategias publicadas tienen que servirnos para confeccionar carteras que tienen una vocación de inversión en tendencia. Con todo lo que ello significa en términos de control de riesgos.

Unas carteras a las que no vale el Ibex 35 como referencia porque éste es un índice que no habla del mercado español como tal, sino de Telefónica, Iberdrola, el BBVA y el Santander; y una pizca del resto. Por eso, cada vez más, el Ibex 35 es un mal indicador a la hora de medir el esfuerzo de un gestor/asesor; por lo que y se impone más y más utilizar, como poco, el Eurostoxx 50; cuando no abandonar directamente la idea de confeccionar carteras en base a ideas de inversión sobre un mercado como el español. ¿Puede uno vivir tranquilo sólo porque el Dow Jones Industrial ha caído menos de un 3% con la soberana paliza que están recibiendo algunos títulos? ¿Es posible controlar los riesgos? Controlarlos sí, hasta cierto punto, pero evitarlos no.

Controlar el riesgo requiere, primero, saber a dónde pretendes llegar, qué tipo de cartera quieres en cada momento en función de las inercias que están influyendo las diferentes clases de tendencias que existen en el mercado para tu estilo de trading. Y luego obrar en consecuencia; lo que en mercados que se mueven tanto en tan poco tiempo, exige una gestión activa sí o sí. Y el que no quiere moverse, porque no tiene tiempo o porque no cree en ello, o lo deja en manos de profesionales o invierte al estilo Buffett -¿Está convencido de que Buffett controla los riesgos? Porque nosotros no lo tenemos tan claro…-, o en última instancia se olvida del mercado.

Las carteras de retorno absoluto de Bolságora, en un caso extremo –tendencia bajista declarada-, pueden tener una posición bajista del 20%. O sea, del 20/30 actual que tenemos gracias a coberturas y reducción de cartera vía títulos, podríamos llegar a un límite del -20%. Eso es así porque no queremos correr con otro tipo de riesgos, no queremos ver un mercado subiendo con nuestras carteras sufriendo graves pérdidas como podría tener una cartera que pueda estar en un 100% en posición bajista, por ejemplo. Por ello, cuando alguien nos pide cortos a mansalva como hoy leía en el blog, no sabe exactamente lo que nos está pidiendo. No nos dedicamos a eso, no corremos esos riesgos.
Nosotros no escribimos para traders de corto plazo – para los que tenemos servicios concretos de suscripción- sino que cuando escribimos lo hacemos para los que especulan en tendencia. Y hoy las tendencias tienen tal rango –derivado de la violencia de la caída previa y del desenfreno de la recuperación posterior- que se puede pasar del cielo al infierno en poco tiempo. Por ello, si quiere sacarle el rendimiento máximo a lo que hace Bolságora debe conocer nuestras carteras y nuestros niveles de exposición, y eso implica contratar servicios de suscripción que van más allá de lo que puede leer en Ecotrader.

De otro modo, podemos ser una ayudita, pero hay que saber caminar solo para pretender que con lo que se lee en Ecotrader baste para hacer un muy buen trabajo a largo plazo. Sé que muchos se molestan cuando les escribo cosas como que Bolságora no es una ONG, aunque en un sitio web financiero, la cumbre del capitalismo, encontrarte con algo así resulta ridículo. Recuérdelo siempre, salvo que todo se haga exactamente al estilo Bolságora, nosotros podemos darle llaves pero no podemos abrir por usted las puertas. Pedir resultados parecidos haciéndolo distinto, no tiene mucho sentido…