Que las formas no te impidan ver el fondo…

Publicado por Carlos Doblado en análisis técnico, Sentimiento de mercado, Tribuna semanal de elEconomista. 5 comentarios.

Puede tomarse el titular como quiera, pensar que un mercado bajista de corto plazo no anulará a uno de fondo, o creer que vuelvo a reivindicar mis ideas aunque la semana pasada las dejé muy claras afirmando que estaban completamente intactas pese a que la metáfora del gato muerto no haya sido la mejor poniéndonos puristas -cosa para la que no me pagan y que estoy convencido que no le ha importado un comino a aquel que ahora ve la corrección del Nasdaq con distancia, gracias a ventas que le han puesto mucho más defensivo que a finales de 2.013-. De hecho puede estar seguro de que ambas cosas son ciertas.

Mi idea de que los precios no tienen espacio para avanzar sin un período de corrección bajista o lateral nunca ha anulado a la de que no volveremos a ver un mercado bajista como los que se vieron en la primera década del siglo durante mucho tiempo. Pero es que un descenso del 15/20 por ciento, que va más allá de lo que se conoce como correcciones de mercado alcista, puede ser una oportunidad muy suculenta para los que pensamos que sí se puede hacer algo con el cronometraje del mercado, que no sólo se puede aportar valor localizando los mejores activos. Cabe, también, navegar dentro de los grandes movimientos, para bajar la volatilidad de una cartera e incluso para conseguir batir a la gestión pasiva a largo plazo.

La situación, de todo modo, sigue sin ser más que la propia de un movimiento lateral. Incluso en una tecnología que ha pasado a ser la bicha tras muchos meses aportando un mejor desempeño relativo. Los mínimos de febrero no se han roto ni siquiera en el Nasdaq. Pero están amenazados, pues la pauta que pone sobre la mesa el S&P500 recuerda en todo a la que antes puso la tecnología. Y abre corrección. Las velas mensuales, en las que he puesto mucho énfasis cuando esto parecía romper al alza, siguen siendo una gran dificultad mientras no se rompan en cierre mensual. Y por el momento lo que pone sobre la mesa abril es, quien lo iba a decir… ¿verdad?, una vuelta mensual.

Vale, vale, no era un gato muerto…

Publicado por Carlos Doblado en análisis técnico, Sentimiento de mercado, Tribuna semanal de elEconomista. 9 comentarios.

Va, voy a reconocerlo, me equivoqué. A estas alturas parece que hay quien duda de mi capacidad para reconocer algo tan simple -aunque le reto a encontrar a otro que se haga tantas fotos como hago yo y lo haya hecho más veces en público-. Me equivoqué. Y además es algo que ya he reconocido hace semanas al admitir que no fue buena idea asimilar lo que esperaba al “rebote del gato muerto”, pues eso sólo hablaba de una de las dos formas en que puede ajustarse un sentimiento extremo. Y también puede hacerse en lateral.

Ahora bien, no me equivoqué por hablar de sentimiento extremo. Ni por comentar que el Nasdaq presenta velas mensuales potencialmente bajistas -con el famoso “doble suicido de amantes” entre éstas-, ni al hablar de eso que llaman “cruce de la muerte”, y que presenta el MACD en gráfico semanal. Todo eso son hechos objetivos. Y no son potencialmente alcistas. ¿Me equivoqué al mostrarme restrictivo? Bueno, es así como en 2007, después de haber hablado largo y tendido del cuento de “Pedro y el lobo”, evité que mis clientes y lectores -al menos los coherentes- se vieran engullidos por el mercado de 2008. También le invito a pasarse por la hemeroteca y comparar.

Es cierto que la situación de corto plazo en Europa está más libre de dificultades que la norteamericana, y más arriba de lo que esperaba. Pero no exenta de desafíos, tal y como vuelvo a mostrar en los gráficos adjuntos. ¿Tengo yo la culpa de que los índices presenten semejantes resistencias, que van creciendo? Pues es así, sobre todo si se toma uno la molestia de hacer un ajuste por dividendo y ampliación como pide una aproximación racional a los gráficos? No es cuestión de orgullo, olvídese de esas tonterías. Es una cuestión de un análisis que toma y siempre ha tomado al mercado norteamericano como referencia. Y a falta de hora y media para el cierre, el Nasdaq baja un 1,5 por ciento en 2014 y el S&P500 sube un 1 por cien. Y todo ello, quiero decirlo otra vez, es compatible con pensar en una mercado alcista y muy de fondo.

Nuevas inercias, las mismas sensaciones

Publicado por Carlos Doblado en análisis técnico, Sentimiento de mercado, Tribuna semanal de elEconomista. 57 comentarios.

Tras el exuberante mes de recuperación que fue marzo, sobre todo en lo que al Nasdaq se refiere, planteé algo que molestó a los siemprealcistas: una vela mensual tan blanca como llamativa, tras el movimiento bajista de enero, podía ser lo que denominamos “doble suicidio de amantes” o “último techo envolvente”. Comenté que mi escenario, que es de larga corrección en tiempo o sensible ajuste bajista en algún momento de 2014, se veía abiertamente cuestionado, pero que para que la idea se viese manifiestamente contestada por los precios hacía falta que el cierre de marzo dejase a Wall Street por encima de los máximos marcados en febrero. Parece que no va a ser así.

Veremos que sucede el lunes, donde parece algo posible en un mercado europeo que le ha dado la vuelta a las inercias de los últimos tiempos, revirtiendo un mes en el que empezó muy pesado pero en el que ha acabado liderando a los alcistas, ignorando el mensaje de primeras debilidades que ya puso Wall Street con la corrección de las últimas horas de la semana pasada; y que sirvió para que los precios configurasen una pauta harami en gráfico semanal que advertía sobre lo que finalmente hemos tenido esta: una corrección en el mercado norteamericano durante los últimos cinco días. De mínimos en algunos índices, pero corrección.

Este tipo de patrón, esta vez en chart mensual, lo que tendremos en caso de que el lunes no provoque cambios sensibles en los precios. Y como en las diferentes pautas que se han ido desplegando en los gráficos mensuales, éstas pillan al mercado en una zona de dificultad que se obtiene de la resistencia creciente que se obtiene de la unión de los máximos de los últimos tres años; tal y como puede ver en los gráficos adjuntos a esta tribuna. Entiendo que hablan por sí solos, una vez más, del tipo de problemática técnica que enfrenta este mercado. Abril, al cierre, debería ser un mes pobre para la renta variable si mi escenario de lateralidad o corrección sensibles sigue en pie. Como hasta hoy aunque haya quien no entienda por qué.

Alzas tras el beso de la muerte

Publicado por Carlos Doblado en análisis técnico, Sentimiento de mercado. 25 comentarios.

Pese al considerable rebote de los precios, lo cierto es que técnicamente no ha pasado nada que merezca la pena tan siquiera comentarse. Si la semana pasada escribía que los acontecimientos vividos no habían cambiado casi nada, esta semana debo decir exactamente lo mismo tras permitirse el mercado un repunte desde primer soporte relevante.

Seguimos dentro de la misma lateralidad que vivimos desde que ciertas resistencias crecientes frenaran al mercado a principios de ejercicio, amenazados por unos registros de sentimiento históricamente extremos y muy propicios para un movimiento lateral o bajista que podría durar algunos meses. Ni menos ni más, por tanto, que la semana pasada. O que las anteriores. Y por tanto, no convendría a los alcistas sacar el pecho que la semana pasada sugería no sacar a los que somos `corrects´ -los que consideran probable un ajuste bajista relevante dentro de un mercado alcista de orden superior- o bajistas. Conviene tener clara la diferencia entre ambas cosas.

Quiero sin embargo traer a colación otro argumento técnico potencialmente bajista, y si a finales de febrero me ponía poético con el “doble suicidio de amantes” en gráfico mensual, hoy me toca hablarle del “beso de la muerte” en gráfico semanal. Es una pauta que no había traído a esta tribuna desde que en marzo de 2009 planteé el final de la tendencia bajista principal. También entonces el MACD semanal, herramienta técnica, vivió un cruce que sugería cambio de tendencia, y al que los precios respondieron con una recaída que llevo al indicador a intentar en vano un nuevo cruce, en sentido contrario y planteando una divergencia. Fue un beso de la muerte al oso. La semana pasada vimos al MACD recaer desde la zona en la que las líneas del indicador intentaban cruzarse, y ese intento se ha reforzado durante esta pese al rebote. La vuelta en un día que propone el S&P a poco más de una hora para el cierre es muy llamativa. Si pierde los 1.845 puntos, abróchense los cinturones. Ojo al beso de la muerte al toro.

Segunda intentona vendedora

Publicado por Carlos Doblado en análisis técnico, Sentimiento de mercado, Tribuna semanal de elEconomista. 17 comentarios.

Durante el rebote vivido durante febrero, esperado, intenté explicar, con la idea del “gato muerto” -quizá desafortunada para los que esperan de mí purismo, pero muy gráfica para mi propósito: comunicar la idea de que el rebote no debía ser fiable-, que no son tiempos para querer ganar demasiado dinero en este mercado de renta variable. Al menos no por la parte larga del mercado.

Los acontecimientos de esta semana no han cambiado casi nada, como no lo hizo el alza de febrero. El rebote mantenía a los precios en el mismo momento de lateralidad que vivimos desde que ciertas resistencias crecientes frenaran al mercado, amenazado por unos registros de sentimiento históricamente extremos y muy propicios para un movimiento lateral o bajista que pueda durar algunos meses. De momento es lo que tenemos, pero los que esperábamos algún tipo de ajuste no podemos sacar pecho. Menos aún los bajistas, sobre todo si nos damos cuenta de que la recaída intensa del DAX alemán es poca cosa si uno se fija en índices como el MIB italiano o el Nasdaq.

Con todo, las divergencias de sentimiento -como la que han ofrecido estas semanas la media de diez sesiones del ratio put/call, el diferencial entre alcistas y bajistas o la volatilidad- son elementos mucho más negativos de lo que el comportamiento de los precios norteamericanos en el corto plazo parece proyectar. De hecho, la jornada de ayer fue muy llamativa en ese sentido porque pese a la moderada corrección que viviera el mercado, se vivió un impresionante rally de volatilidad que provocó la ruptura de la zona clave de los 16,8/17,2 puntos del VIX. Esto supone una mayor tensión en lo que se conoce como indicador del miedo, que podría estar adelantando una segunda fase de tensión en el mismo; que fracasó en la zona clave de corto/medio plazo en los primeros días de febrero. Llamativa fue también la gran recuperación que vivieron oro y plata durante la semana, que desde luego no fue motivo para optimismo en el terreno de la renta variable.

Me gustaría, pero no voy a desdecirme de momento

Publicado por Carlos Doblado en análisis técnico, Sentimiento de mercado, Tribuna semanal de elEconomista. 13 comentarios.

Me resulta especialmente gracioso que haya quien cree que intento manipular el mercado para lucrarme con una corrección. ¡Si yo tuviera ese poder! ¿Se imaginan? Un chaval de Reus moviendo la bolsa de Nueva York. Es tan cómico… Por eso digo que me gustaría desdecirme. En mi negocio, se hace dinero de verdad cuando la bolsa sube. Si este año nuestros vehículos de inversión están rentando un 3/4 por ciento es sólo porque tenemos renta variable. Bien seleccionada, pues nuestra volatilidad es ahora mucho menos de la mitad de la que presenta el mercado, pero sin el concurso de la renta variable no vamos a mantener ese retorno al inversor. Así que no se equivoque, mi ingenuo corazón desea que esto suba siempre, y así poder llevarme cada año una buena comisión de éxito. Lamentablemente, no puede ser. Afortunadamente para los que quieren leerme, tampoco
puedo acertar siempre.

Las últimas dos semanas han puesto a mi escenario en duda, desde luego; pero no es tan sencillo cancelar algo que tiene por encima de todo un argumentario que llega desde las encuestas de sentimiento. Esta semana Investors Intelligence publicó un nuevo diferencial entre alcistas y bajistas en la zona de 40 puntos. De nuevo en zona muy extrema, y además dejando una divergencia potencial al no confirmar al mercado con nuevos altos crecientes. Esto, una divergencia de sentimiento, es de hecho lo que se produjo en 2011 justo antes de su violenta corrección veraniega. Ya le he contado que en ningún caso estoy posicionado entre los que esperan un gran mercado bajista. Mi idea sigue siendo un lógico ajuste dentro de un incuestionable mercado alcista en tendencia, sin poder diferenciar entre algo en lateral como lo vivido en la primera parte de 2010, o algo bajista como lo vivido en el verano de 2011. En ambos casos, un estratega dedicado al market timming debe intentar transitar de un modo distinto a los que se sienten especialmente realizados cuando sube. Nuestra recompensa: menos volatilidad mientras otros tendrían más.