La gente a veces me sorprende. La semana pasada, alguien en el último Encuentro Digital que tuve con los lectores de esta casa me acusaba de presumir de tener carteras con rentabilidades en torno al 35% en 2009, porque suponía él que ofreciendo un simple dato yo sacaba pecho cuando, según el lector, eso lo habían más que conseguido la mayoría de los fondos de inversión. Le comentaba yo que quizá conocía pocos fondos o en otro caso tenía problema personal con Bolságora arraigado en el inconsciente, circunstancia que le llevaba a estresarse ante nuestros éxitos o a querer mirar sólo unos pocos fondos para la siempre odiosa comparación. Lamentablemente, haberlos haylos. Y digo lamentablemente porque una persona equilibrada emocionalmente a la que no le gustamos debería ignorarnos y punto. Tan sencillo como no leernos nunca más…
Y es que con un Ibex Top Dividendo y un S&P 500 un 17% arriba en este momento de 2009, o un Eurostoxx 50 un 15%, cuesta pensar que una mayoría de los fondos presenten mejores números que nosotros, que a fecha de ayer al cierre teníamos carteras entre el 30 y el 33%. Puro sentido común, el menos común de los sentidos. Seguro que ha habido fondos que nos han batido, pero de momento nosotros le sacamos a los principales índices claramente más de diez puntos en el año con la peor de nuestras carteras. Y si nos vamos a nuestro track record, como puede ver cualquier persona que consulte nuestra sección sobre la metodología Bolságora en Ecotrader (http://www.eleconomista.es/escuela-de-inversion/noticias/1297201/06/09/Es-posible-arriesgar-menos-y-ganar-mas.html), la diferencia es tan obvia que resulta molesto tener que hablar de ello. Vergüenza ajena. Y pese a ello viene un lector, te llama chulito, y se queda tan pancho… Aquí semos asín.
Nos dicen estos días que deberíamos haber vendido Tomtom, o NH Hoteles, o Sacyr… Después de visto, todos listos, que dice siempre Joan Cabrero. Cuando tengamos la bolsa de cristal, no se preocupe que obraremos en consecuencia. Pero mientas todo lo que sepamos hacer -no sabiendo como no sabemos lo que hará el mercado- es aplicar una metodología que es por encima de todo un método para controlar riesgos.
Damos llaves, no abrimos puertas
La gente tiene que saber que nosotros diseñamos estrategias para confeccionar carteras, donde lo que predomina no es el ánimo de prever dónde van los mercados sino de controlar el riesgo. Lo más importante es cómo administrar el capital con el riesgo bajo control. Y si queremos tener carteras al 30% de exposición renta variable, no vamos a cerrar estrategias brutalmente ganadoras sino que arriesgaremos parte del beneficio porque gestionamos en tendencia y al 30% podemos permitírnoslo. Claro que si usted tiene una cartera al 100 por cien de exposición renta variable en NH y Jazztel, debería ser consciente de que lo que pretende lograr Bolságora y lo que va a lograr usted son cosas extraordinariamente distintas para lo bueno y para lo malo. Puede ganar mucho más, qué duda cabe, pero sólo porque arriesga mucho más. ¿Es un riesgo que ha meditado y puede asumir? Resulta fascinante ver la cara de la gente cuando le haces esta pregunta… La mayoría ni siquiera se lo ha cuestionado, simplemente ha hecho lo que leyó navegando por Ecotrader.
¡Pero toda estrategia debería tiene un contexto! ¡Una estrategia no es algo que navega por el ciberespecio sino un ser vivo!
Querer utilizar Bolságora sin entender qué hace Bolságora con sus estrategias, es no entender la lógica que existe detrás de nuestro modo de operar. Nunca vamos a dejar a un trade perdedor que se nos venga abajo literalmente (lo pudo comprobar hoy con el cierre de Ercros, donde estábamos al 25 por ciento -lo que nos deja una pérdida más que aceptable en una cartera bien diversificada si se ha hecho la gestión monetaria indicada pese a la aparentemente abultado de la pérdida que tuvimos que tomar-), pero sí podemos ver cómo un beneficio se nos reduce muchísimo sin hacer nada en el caso de que la tendencia de medio plazo nos permita soportar una sólida corrección porque especulamos a medio plazo considerando que las estrategias publicadas tienen que servirnos para confeccionar carteras que tienen una vocación de inversión en tendencia. Con todo lo que ello significa en términos de control de riesgos.
Unas carteras a las que no vale el Ibex 35 como referencia porque éste es un índice que no habla del mercado español como tal, sino de Telefónica, Iberdrola, el BBVA y el Santander; y una pizca del resto. Por eso, cada vez más, el Ibex 35 es un mal indicador a la hora de medir el esfuerzo de un gestor/asesor; por lo que y se impone más y más utilizar, como poco, el Eurostoxx 50; cuando no abandonar directamente la idea de confeccionar carteras en base a ideas de inversión sobre un mercado como el español. ¿Puede uno vivir tranquilo sólo porque el Dow Jones Industrial ha caído menos de un 3% con la soberana paliza que están recibiendo algunos títulos? ¿Es posible controlar los riesgos? Controlarlos sí, hasta cierto punto, pero evitarlos no.
Controlar el riesgo requiere, primero, saber a dónde pretendes llegar, qué tipo de cartera quieres en cada momento en función de las inercias que están influyendo las diferentes clases de tendencias que existen en el mercado para tu estilo de trading. Y luego obrar en consecuencia; lo que en mercados que se mueven tanto en tan poco tiempo, exige una gestión activa sí o sí. Y el que no quiere moverse, porque no tiene tiempo o porque no cree en ello, o lo deja en manos de profesionales o invierte al estilo Buffett -¿Está convencido de que Buffett controla los riesgos? Porque nosotros no lo tenemos tan claro…-, o en última instancia se olvida del mercado.
Las carteras de retorno absoluto de Bolságora, en un caso extremo –tendencia bajista declarada-, pueden tener una posición bajista del 20%. O sea, del 20/30 actual que tenemos gracias a coberturas y reducción de cartera vía títulos, podríamos llegar a un límite del -20%. Eso es así porque no queremos correr con otro tipo de riesgos, no queremos ver un mercado subiendo con nuestras carteras sufriendo graves pérdidas como podría tener una cartera que pueda estar en un 100% en posición bajista, por ejemplo. Por ello, cuando alguien nos pide cortos a mansalva como hoy leía en el blog, no sabe exactamente lo que nos está pidiendo. No nos dedicamos a eso, no corremos esos riesgos.
Nosotros no escribimos para traders de corto plazo – para los que tenemos servicios concretos de suscripción- sino que cuando escribimos lo hacemos para los que especulan en tendencia. Y hoy las tendencias tienen tal rango –derivado de la violencia de la caída previa y del desenfreno de la recuperación posterior- que se puede pasar del cielo al infierno en poco tiempo. Por ello, si quiere sacarle el rendimiento máximo a lo que hace Bolságora debe conocer nuestras carteras y nuestros niveles de exposición, y eso implica contratar servicios de suscripción que van más allá de lo que puede leer en Ecotrader.
De otro modo, podemos ser una ayudita, pero hay que saber caminar solo para pretender que con lo que se lee en Ecotrader baste para hacer un muy buen trabajo a largo plazo. Sé que muchos se molestan cuando les escribo cosas como que Bolságora no es una ONG, aunque en un sitio web financiero, la cumbre del capitalismo, encontrarte con algo así resulta ridículo. Recuérdelo siempre, salvo que todo se haga exactamente al estilo Bolságora, nosotros podemos darle llaves pero no podemos abrir por usted las puertas. Pedir resultados parecidos haciéndolo distinto, no tiene mucho sentido…