El perito explosivo

Publicado por en Banco de España, Caja Granada, Cajas de Ahorro, Cajasol, La Caixa, PSOE, Unicaja.

Víctor Sánchez Nogueras ha emergido, junto a su compañero inspector en el Banco de España Antonio Busquets, como un semihéroe al haber firmado un informe brutal sobre cómo se gestionó la salida aparentemente fraudulenta de Bankia a Bolsa. El hecho de que el encargo proceda del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha hecho que ninguno de los dos inspectores se haya mordido la lengua. Lo que es muy relevante, visto desde Sevilla, es que Víctor Sánchez podría ser igualmente punto fundamental de apoyo para la investigación cuasigemela que otro juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, se ha visto obligado a reabrir hace un mes en torno a la salida a bolsa de Banca Cívica. Sánchez Nogueras era el jefe de riesgos de Cívica -y, antes, de Cajasol- hasta que Caixabank la rescató en 2012. Es, por tanto, un potencial testigo (y perito) explosivo.

Nogueras llegó a la antigua El Monte en 2004 de la mano de la también recién llegada directora general, María Luisa Lombardero (hoy consejera delegada de Ceiss tras integrarlo Unicaja, lo que son las cosas). Ambos en la etapa de Bueno Lidón como presidente de El Monte. Quedó adscrito, tras pedir excedencia en el Banco de España, a la división de riesgos de la antigua caja sevillana. Su jefe era Francisco de Asís García Beato, quien en 2010 fuera despedido por el ya entonces presidente de El Monte (luego Cajasol), Antonio Pulido, y recaló en Caja Granada-BMN.

La leyenda urbana dice que Lombardero y Asís fueron a ver al entonces consejero de Hacienda, José Antonio Griñán (sí, el que luego fue presidente de la Junta) para informarle de operaciones de concentración de riesgo excesivo por parte de El Monte en promotoras inmobiliarias de Huelva relacionadas con líder socialista onubense, Mario Jiménez (sí, el hoy diputado del que se habló que podría suceder a Griñán, algo que Susana Díaz cortó de raíz). Griñán les atendió con buenas palabras, pero no movió un dedo, así funcionaba realmente la tutela que la Junta ejercía sobre las extintas cajas. Y ya ven cómo acabaron quienes se creyeron el papel que jugaban y trataron de hacer bien su trabajo: fuera de la entidad para la que trabajaban, por distintos motivos, pero fuera.

Nogueras ascendió en 2010 a jefe de Riesgos, tras la salida de García Beato, y fue un hombre muy cercano a Pulido, hasta que salió de Banca Cívica tras absorberla Caixabank en 2012. Regresó al Banco de España, donde ahora se ha destapado como cofirmante del citado informe sobre Bankia. Debido a sus ocho años de responsabilidad en un departamento clave, lo sabe todo: potenciales operaciones irregulares, financiación a partidos y altos cargos políticos o sus testaferros, si hubo o no pufo en la salida a Bolsa de Cívica, toda la porquería heredada de El Monte y San Fernando que se tapó con la fusión para crear Cajasol, por qué se detectó un agujero de al menos mil millones en Cívica después de que esta hubiera salido a Bolsa (algo muy similar a lo ocurrido en Bankia), los motivos reales de su rescate por Caixabank, si había o no tarjetas black en Cajasol (igual, una vez más, que en Bankia), etc, etc, etc…

Así que el juez Velasco no tiene más que preguntarle a su colega de la Audiencia, Andreu, cuál es el móvil de Nogueras para llamarle a declarar. ¿Será igual de explosivo su testimonio sobre el lugar en el que ejerció su labor? ¿Pedirá UpyD, valeroso impulsor de la demanda contra Cívica contra viento y marea, su declaración? Y, por último, ¿habrá alguien temblando en la hoy Fundación Cajasol?

 

0saves
If you enjoyed this post, please consider leaving a comment or subscribing to the RSS feed to have future articles delivered to your feed reader.

Deja un comentario

  • Nombre (obligatorio)
  • (no será publicado) Email (obligatorio, no será publicado)
  • Website

Escribe tu comentario aquí...

XHTML: Puedes usar estos tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, le informamos de que sus datos serán incorporados a un fichero propiedad de EDITORIAL ECOPRENSA, S.A. (en adelante, El Economista) con la finalidad de gestionar su utilización de los blogs. Usted puede ejercitar sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición dirigiéndose por escrito a El Economista. C/ Condesa de Venadito, 1- 3º 28027 Madrid. elEconomista podrá limitar, total o parcialmente, el acceso a sus servicios a determinados Usuarios, así como cancelar, suspender, bloquear o eliminar determinado tipo de contenidos si tuviese conocimiento efectivo de que la actividad o información almacenada y/o difundida es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización que los Usuarios hacen de los servicios y, por consiguiente, no garantiza que los Usuarios hagan un uso diligente y/o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los Usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los Usuarios proporcionan sobre sí mismos. elEconomista excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los servicios y de los contenidos por parte de los usuarios o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información que los usuarios proporcionan a otros usuarios acerca de sí mismos y, en particular, por los daños y perjuicios de toda naturaleza que puedan deberse a la suplantación de la personalidad de un tercero efectuada por un usuario en cualquier clase de comunicación realizada a través del portal.